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Cómo detectar la sordera en los perros

El oído del perro no solamente es responsable de la capacidad auditiva sino también del equilibro del can. Los perros con orejas colgantes y flexibles son más propensos a sufrir infecciones auriculares que los perros con orejas de tamaño menor, cortas e implantadas arriba en la cabeza. El perro que sienta molestias puede sacudir vigorosamente la cabeza, rascarse las orejas, perder pelo en la zona, tener las orejas cubiertas de pequeñas costras, inflamadas o enrojecidas o también con pus u olores desagradables si la infección empeora. En algunos casos, puede observarse como perros ladean la cabeza o pierden el equilibrio. Si un perro tiene algún problema auditivo, generalmente a nivel del oído externo, y se deja mucho tiempo sin tratar, podría llegar a quedarse sordo o perder bastante audición, sufrir irritación crónica o tener problemas constantes de equilibrio.

Las personas que conviven con perros pueden no darse cuenta de que el perro está perdiendo audición y va quedándose sordo. Si el animal deja de reaccionar al oír un ruido que habitualmente despertaba su interés, o tiene dificultades para localizar la procedencia de un sonido, probablemente esté perdiendo audición. A veces la sordera puede ser temporal y deberse a una infección o a un tapón de cera debido a negligencias en la higiene del perro.

limpieza canales auditivos perroAlgunas razas de perros tienden a producir más cera de lo normal o a tener tantos pelos en el canal auditivo lo que provoca mayor acumulación de cerumen. Limpiar los canales auditivos con algún producto recomendado por su veterinario una vez a la semana impide que la cera se acumule, aunque se debe vigilar la dosis para evitar problemas de irritación en la piel. En los perros de orejas largas y caídas se les puede dar cuidadosamente la vuelta mientras descansan, dejándolas del revés para airear y si hace falta limpiar.

La sordera en los perros también puede estar provocada por una lesión o enfermedad que afecte al tímpano o al oído interno o medio. Algunas razas caninas como los dálmatas o los dogos argentinos, sufren una predisposición hereditaria a la sordera en uno o ambos oídos. Los perros al igual que los humanos pueden quedarse sordos por vejez, aunque esta sordera sobreviene de forma gradual y cuanto más agudos sean los sonidos antes dejan de ser audibles para el perro. En los cachorros puede ocurrir que tengan sordera de nacimiento, ante lo cual es necesario tener mucha paciencia y prepararse para muchas horas de dedicación y entrenamiento.

Si sospechas que tu perro no puede oír, hay diversas formas caseras de comprobar hasta que punto puede tener una pérdida de audición, sin embargo, estos métodos no son seguros pero pueden servir para llamarnos la atención y despertar la alerta sobre una posible sordera y a partir de ahí ir al veterinario para prepararnos mejor ante el diagnóstico. Una forma es provocar un sonido que no produzca ninguna vibración ni agite el aire para que no pueda sentir el ruido salvo por el oído. Puedes hacer ruido con su plato de comida, encender la televisión con un volumen en el sonido ligeramente alto, hacer sonar las llaves o cualquier cosa que le interese mucho cuando no está mirando o llamarla para despertarle cuando duerme.

Tests caseros para detectar la sordera en un perro

Hacer sonar las llaves de un llavero o un puñado de monedas.
Apretar algún juguete o peluche de los que emiten sonidos o hablan.
Hablar al perro en un tono de voz normal y aumentar el tono si se muestra indiferente.
Aplaudir con las manos sin estar muy cerca del perro.
Haz sonar una campanilla.
Pon alguna música grabada en el teléfono móvil o celular.
Toca algún instrumento musical.

Normalmente un perro debería mostrar algún interés ante estos sonidos y solamente un perro completamente sordo se mostraría totalmente indiferente. Sin embargo, si le cuesta mucho oír puedes tener alguna sospecha de que tenga pérdidas de audición.

El único método realmente efectivo para saber si un perro es sordo es realizar el test BAER, normalmente esto es lo más seguro pero si no quieres hacer el test puedes hablar de la situación con tu veterinario de confianza y seguramente se resolverán todas las dudas.

Existen algunos comportamientos que pueden hacer saltar la alarma cuando el cachorro aún es muy pequeño y se encuentra junto al resto de la camada o junto con otros perros pequeños que son sus compañeros de juegos. Los perros que tienen los sentidos mermados, entre ellos, el oído, tienden a morder de forma excesiva cuando juegan al no darse cuenta de que están llegando a hacer daño porque no pueden escuchar las quejas o gritos de otros perritos. Además un perrito que está saciado y duerme, no se levantará para realizar una nueva toma de comida si no es despertado por el movimiento de la madre o de algún otro perrito, los cachorros que son sordos únicamente perciben las vibraciones y el tacto.

Cuando el cachorro se divierta en casa en solitario puede ocurrir que notemos conductas extrañas con los demás miembros de la familia, una fuerte mordida en los juegos, falta de atención cuando se le llama o ver a un perro excesivamente dormilón al que cuesta despertar. Debemos tener en cuenta que solamente nos daremos cuenta de comportamientos extraños relativos a la sordera cuando el perro sea totalmente sordo porque si la sordera es unilateral, será muy complicado darnos cuenta de que no puede oír a través de uno de sus oídos.

Tengamos también en cuenta al hacer tests en casa que cuanto más alto sea el sonido también lo es la vibración producida en el aire, si un ruido desmedido que nos molesta puede hacer vibrar una pared, el perro también puede detectar vibraciones aunque no pueda oír el sonido ni saber quien lo ha originado. Por otra parte, un perro con sordera unilateral puede oír sonidos pero no siempre podrá detectar desde donde vinieron y quien está produciendo ese sonido. Es interesante observar hacia donde se dirige el perro, si mira el origen del sonido o si comienza a buscar por otra parte. Incluso podemos colocar al perro mirando hacia otro lugar, por ejemplo hacia el lado opuesto a la televisión, y probar a encender, subir el volumen, comprobando si se gira hacia la fuente o si busca hacia otra dirección.

Si el animal está dormido o descansa tumbado, cuando nos aproximemos a él deberemos ponernos delante o mostrarle nuestra mano para que sepa que vamos a acariciarle, ya que tal vez no pudo oír nuestra llegada aunque las pisadas provocan vibraciones en el suelo.

Como los sonidos agudos son menos audibles para el perro, se puede llamar al perro no por silbidos o diciendo su nombre sino dando palmadas, porque producen sonidos mucho más graves, los perros pueden localizar más fácilmente la procedencia del sonido de una palmada y encontrar al dueño si han perdido audición.

La posición del animal, el ángulo desde el cual se emite el sonido provocaron diferentes reacciones, además tengamos en cuenta que los perros pueden oír sonidos más bajos y más altos que el oído humano. También podemos probar con un silbato utilizado habitualmente para el adiestramiento de perros pero con los métodos caseros también podemos obtener respuestas. Tras esta primera comprobación debemos ir a ver al veterinario para tener una opinión más fiable y profesional.

examen oído externo perroEl veterinario tratará de averiguar que zona es la afectada (oído externo, medio y oído interno) y si el problema es auditivo o un síntoma de alguna enfermedad más generalizada. Es posible que sea necesario sedar o anestesiar al perro para que el veterinario pueda examinar su aparato auditivo en profundidad o si el animal está muy nervioso e intratable. Algunas pruebas diagnósticas pueden incluir una radiografía del oído medio e interno, pruebas de alergia o biopsias. En la clínica veterinaria pueden tratar de realizar pruebas de hipersensibilidad, destinadas a aislar la sustancia que provoca reacciones alérgicas para poder prescribir el tratamiento oportuno. La piel que recubre el oído externo puede ser propensa a las alergias, se inflama y provoca picores, también el cerumen acumulado puede dar lugar a infecciones secundarias.

Problemas auditivos más comunes

Síntomas: El perro empieza a sacudir la cabeza y a rascarse las orejas desesperadamente.
Posible causa: Un cuerpo extraño se ha introducido en el canal auditivo.
Tratamiento: Extirpación del cuerpo extraño, sedando o anestesiando al perro.

Síntomas: El perro empieza a agitar la cabeza, a segregar pus por lo oídos y estos exhalan un olor desagradable, sintiendo el animal dolor.
Posible causa: Infección aguda.
Tratamiento: Aplicación de antibiótico en gotas, algún tratamiento fungicida o anti inflamatorio.

Síntomas: El animal se rasca con violencia y sus orejas aparecen cubiertas de cerumen negruzco.
Posible causa: ácaros de la oreja y el oído.
Tratamiento: Aplicación de un acaricida, insecticida específico para los ácaros en ambos oídos. Al ser contagioso es buena idea tratar a las demás mascotas o animales domésticos que hayan tenido cualquier contacto cercano con el perro que presente ácaros.

Síntomas: Inflamación súbita e indolora de uno o ambos oídos.
Posible causa: Hematoma provocado por un golpe o el propio perro al sacudir la cabeza.
Tratamiento: Drenaje del hematoma, cuidado del oído según el origen del golpe.

Síntomas: Inflamación y picor en la piel de las orejas, con posible pérdida de pelo.
Posible causa: Reacción alérgica complicada por infección de hongos y/o bacterias.
Tratamiento: Antibióticos y/o anti inflamatorios. Pruebas de hipersensibilidad para aislar la sustancia.

Síntomas: El perro mantiene su cabeza ladeada de forma permanente.
Posible causa: Trastornos del oído medio y/o interno.
Tratamiento: Depende del origen pero si se trata de pérdida de equilibrio puede necesitar tratamiento para el trastorno vestibular.

Salud de los perros sordos

En la mayor parte de los casos de perros sordos, no existen consideraciones especiales a tomar para cuidar de ellos en cuanto que no hay tratamiento para curar la sordera congénita. Ante todo, debemos creer fielmente en que los perros sordos merecen vivir, que pueden ser adiestrados, merecen tener una vida digna como los demás perros, digan lo que digan en nuestro entorno, en alguna clínica veterinaria o en algún criadero de perros.

Al igual que los perros que han sufrido daños en su pelaje o que por causas genéticas pertenecen a razas sin pelo, los perros que tienen un pelaje blanco de pelo muy corto o con partes rosadas, deben protegerse de las quemaduras solares. Algunas zonas como el hocico son especialmente vulnerables a los rayos solares y pueden provocar quemaduras en los días donde el sol ha tenido mucha incidencia en las horas durante las cuales hemos salido de paseo y durante juegos en exteriores con el perro. Es importante minimizar la exposición a la luz solar intensa sobretodo en las horas críticas del día, entre las 12h y las 16h, aun cuando el día está nublado y no creemos que los rayos solares causen los mismos efectos. Se puede utilizar protección solar, si no encontramos lociones protectoras con un alto factor para perros, podemos usar las que se venden para bebés o personas con una piel muy blanca y sensible. Otra idea que suele resultar mejor por si nos pasamos echando crema, es usar un stick o roll-on similar a los protectores labiales con factor de protección solar SPF 30 ó superior, dando unas cuantas pasadas cerca de las zonas blancas y rosadas como el hocico y zonas debajo de la mandíbula o la tripa.

perro dálmata cachorro

La coloración del pelaje de los perros depende de su genética, un pelaje abundantemente blanco, sin apenas pigmentación y con algunas zonas rosadas puede ser debido a una coloración doble merle. El gen merle es una dilución muestra gen, no un gen relativo al color, es decir que no determina un color concreto pero si la dilución de otros colores o pigmentaciones, trabaja al azar en la base del color del pelo causando a los negros que se transformen en blue merles y los dorados en sables merles, diluyendo la pigmentación oscura y muchas veces estos perros presentan ojos claros, de tono azul.

El gen merle es un gen dominante, uno de los padres debe ser Merle para poder producir cachorros merles. Este gen no se lleva por generaciones sin ver y de repente aparece y causa un ejemplar merle o con ojos celestes. El gen maltese es otro gen que diluye el color del pelo pero no es un merle gen. Este gen diluye el tono negro en una pigmentación menos oscura repartida de forma imparcial en todas partes del cuerpo. En los perros de raza dálmata una abundante pigmentación y poca separación de los tonos oscuros moteados, provoca la aparición de manchas que si bien no responde al canon estético de algunos criadores, suele ser una prueba a nivel macroscópico de que el perro goza de buena capacidad de audición.

Los dobles merles son el resultado del cruce de dos perros merle, y que cada padre le dé el merle gen a las nuevas crías. El merle doble causa al pelaje que sea diluído hasta dos veces, el resultado parece ser blanco con gris o negro con manchas en el negro y marrón con manchas de tono dorado. Los perros denominados Merles Dobles no son genéticamente perros blancos. Un gran número de estos ejemplares son los que tienen defectos en la vista y el oído por la doble dosis del gen merle.

Muchos perros sordos son merles homozigotas, llamados dobles merles y su color es casi totalmente blanco y como se ha mencionado los únicos problemas de salud asociados a estos perros son las deficiencias en la visión y el oído, por eso se habla de la sordera congénita en los perros según su pigmentación. Los rumores que se puedan escuchar sobre otras disfunciones relacionadas con los órganos vitales de los perros dobles merles no son ciertos, no padecen problemas cardiacos, intestinales, alergias o inmunodeficiencia por tener este determinado pelaje de herencia genética, pero estos problemas pueden padecerlos todos los perros, de cualquier pelaje, pigmentado o no. Cuando hemos hablado sobre perros sordos, hemos mencionado que la clave de la sordera congénita está en la pigmentación del oido interno y que no puede determinarse por ver el pelaje del cuerpo del perro.

Es posible que un perro que únicamente tenga un gen merle, heterocigota, pueda parecerse en su aspecto exterior a un perro doble merle, con un pelaje similar pero los perros que no sean doble merle rara vez presentarán los mismos problemas en la visión, si un perro con un pelaje casi totalmente blanco no presenta problemas de visión es casi seguro que no es un doble merle.

perro dálmata adulto

Detectar problemas en la visión no es sencillo y requiere una visita al veterinario, igual que para detectar con seguridad la sordera y la mayor parte de afecciones. Sin embargo, algunos problemas se pueden detectar observando la forma de las pupilas del perro, si la pupila no es redonda, no está centrada en el ojo y se pueden notar algunas proyecciones en el iris seguramente el perro tendrá deficiencias en su visión. Generalmente lo que les ocurre a estos perros es que son muy sensibles a la luz solar y no reaccionarán igual que otros perros al mirar directamente a la luz. Muchos perros pueden experimentar pérdida de visión hasta la ceguera en los peores casos pero normalmente no existe una pérdida gradual progresiva en el tiempo salvo si es dañado por otras condiciones, el defecto en la visión se mantiene estable en el tiempo.

No existe relación directa entre la sordera y la ceguera, un perro sordo puede perder visión por una gran variedad de circunstancias como vejez, agresiones o enfermedad no relacionada con la sordera. Recordemos que no todos los dobles merles son sordos y que muy pocos perros desarrollarán al mismo tiempo sordera y ceguera. En cualquier caso, todos los perros, con deficiencias o no en sus sentidos, deben tener un hogar adecuado, con información y preparación podremos atenderles, aunque el adiestramiento de un perro sordo requiere más paciencia, horas y fuerza de voluntad.

Perros sordos

Aparte de su obvio defecto físico que disminuye su capacidad sensorial, los perros sordos son tan normales como cualquier otro perro, su comportamiento y aspecto es igual que cualquier perro que podamos encontrar. Simplemente no pueden oír, no pueden oír sonidos en exteriores ni tampoco pueden oír las voces de las personas, lo cual les supone una excusa para no escuchar órdenes mediante voces, que otros perros no tienen. Un perro sordo es tan juguetón, leal e inteligente como cualquier otro perro, la diferencia está en que no se puede llamar su atención con ningún sonido, llamándole por su nombre, con silbidos o monosílabos para advertirle de algo. Los perros sordos, al igual que cualquier perro, viven en nuestros hogares, duermen junto a nosotros, juegan con nosotros y con los niños, saben capturar objetos que les lancemos para hacer ejercicio, ladran cuando algo no va bien, comparten su vida con nosotros y son fieles amigos y compañeros de paseo.

Una persona que acaba de descubrir que su perro tiene sordera o está pensando en adoptar un perro sordo puede tener dificultades para aceptar y hacerse a la idea de cuidar de un perro sordo. Habitualmente tendrá que tomar decisiones bajo los consejos de personas bienintencionadas, desinformadas o especialistas poco preparados que podrán desaconsejar tener un perro sordo, avisando de ciertos peligros que no son tales, como problemas de conducta, desobediencia, tendencia a morder, agresividad y otros mitos que no son reales. Estas advertencias negativas podrán desanimar a la persona que desee convivir con un perro sordo pero debemos tener en cuenta que los problemas de conducta suceden en todo tipo de perros, con o sin defectos, de diferentes tamaños y razas de perros, que nada tiene que ver con la sordera sino con el entrenamiento y preparación del amo. Algo a tener en cuenta es que el perro sordo tendrá que estar más vigilado, paseando con arnés y correa, ya que si se desplaza muy lejos será difícil llamar su atención para que vuelva en casos de sordera bilateral, igualmente en zonas urbanas, existen peligros que se perciben muchas veces gracias a la capacidad auditiva, como el tráfico.

Causas de la sordera en los perros

Las causas de la sordera en los perros pueden ser muy diversas pero generalmente mantienen muchas similitudes con las causas de sordera y pérdida de audición en los humanos. Los defectos genéticos son la principal causa de la sordera de nacimiento, muchos cachorros pueden nacer sordos, este tipo de sordera se denomina sordera congénita. Un perro también puede padecer sordera a lo largo de su vida, desarrollándola después de su nacimiento, la pérdida gradual de la audición puede estar causada por estar sometido a ruidos o sonidos a un volumen muy alto, por vejez desarrollando sordera en los últimos años de su vida, tras una infección en el oído o por una intoxicación. Recordemos que el sentido más desarrollado en los perros es el olfato, no presupongamos una incapacidad del perro al humanizarlo o al hacer caso de opiniones pesimistas, un perro sordo sigue siendo perfectamente capaz de desenvolverse y de ser feliz junto a una familia, aportando muy buenos momentos.

dogo argentinoLas causas más comunes de la sordera congénita están relacionadas con la pigmentación del pelaje, también se ha investigado la presencia de un gen recesivo que pudiese causar sordera al nacimiento del cachorro pero muchos investigadores no creen en esta teoría. Algunos perros tienen un pelaje blanco pero con pigmentación que se traduce en manchas negras, razas de perros como los bulldogs franceses, dálmatas, highland terriers, samoyedos o dogos argentinos. La pigmentación en forma de manchas negras puede estar situada aleatoriamente en el pelaje pero muchos de estos perros suelen tener la trufa negra y algunas manchas que conforman la máscara o manchas alrededor de los ojos.

En el caso de los dálmatas, su pelaje real son las manchas negras distribuidas por su cuerpo pero tienen partes de su piel no pigmentadas, inicialmente rosadas que dan su blanco pelaje al carecer de pigmentación aunque en adultos todavía se pueden ver algunas partes rosadas. Si en un ejemplar hay alguna parte no pigmentada de la piel cercana al oído interno, entonces el nervio se atrofia y muere en las primera semanas de vida del cachorro, resultando en una sordera. La sordera es un problema hereditario grave de algunos dálmatas, entre un 15% y un 20% de todos los perros dálmatas que existen en Inglaterra son sordos de uno o ambos oídos y se estima que la cifra es más alta en Estados Unidos. Los ejemplares más propensos a padecer sordera hereditaria son las hembras y los que tienen ojos parcial o totalmente azules, mientras que los que en vez de motas tienen manchas, considerados estéticamente menos bonitos, suelen disfrutar de una audición totalmente normal. Lamentablemente, algunos criadores mantienen un estándar de la raza dálmata donde se considera una falta eliminatoria que los perros sean de pelaje manchado, impiden que se extienda lo que ellos consideran un defecto en beneficio del moteado característico, lo que a su vez provoca la generalización cada vez mayor de la sordera hereditaria.

perro dálmata

A partir de las cinco semanas de edad se puede realizar una prueba llamada Test BAER para detectar la sordera. Puede afectar a uno o ambos oídos y no tiene cura si es sordera congénita, de nacimiento. Los perros que quieran usarse para la cría deben someterse a un examen de este tipo para descartar la sordera.

Debemos tener en cuenta que no podemos notar el color del pelaje en el oído interno simplemente observando la oreja del cachorro, aunque miremos los pequeños pelos dentro del oído. No se puede por tanto conocer la pigmentación del oído interno a simple vista, no depende en absoluto del color de las orejas, la trufa ni de ninguna otra parte del cuerpo. Aunque muchos perros tienen un pelaje blanco tanto en su cuerpo como en sus orejas, pueden ser sordos también otros perros que tienen las orejas pigmentadas, otro rasgo destacable en los perros que pueden padecer sordera es observar que sus ojos tienen un color totalmente azul.

perros bulldog francés

La pérdida de audición que afecta a ambos oídos se denomina sordera bilateral, generalmente los perros sordos con sordera bilateral suelen ser completamente sordos. También puede ocurrir que los perros tengan uno de los dos oídos afectados, en este caso se denomina sordera unilateral y generalmente no suele cambiar demasiado la vida del perro que puede adaptarse a esta situación y comportarse como un perro con buen oído, porque la sordera unilateral representa sordera por un oído pero un excelente oído a través de la otra oreja que no está afectada.

Test BAER para detectar la sordera

El test BAER es el único método 100% fiable que existe actualmente para determinar si un perro es sordo, además de poder evaluar el grado de sordera en cada oído de forma independiente, con una aproximación de la capacidad de audición. Las siglas BAER significan Brainstem Auditory Evoked Response y el test BAER consiste en un procedimiento de estimulación mediante sonidos donde se evalúa la actividad cerebral en respuesta a dichos estímulos. Este mismo test se utiliza también para comprobar la capacidad auditiva en los humanos, concretamente en los niños para poder saber si tienen sordera. El perro posee unos pabellones auditivos muy grandes y una gran capacidad de orientación para buscar el origen del sonido. Gracias a esto obtienen una percepción muy elevada de los sonidos, siendo capaces de distinguir incluso sonidos muy leves y lejanos con facilidad. El oído del perro es más sensible a sonidos de alta frecuencia, pudiendo percibir sonidos de hasta 60.000 hercios frente a los 20.000 Hz que podemos nosotros y los perros suelen distinguir mejor los sonidos graves.

Además, son capaces de discriminar con bastante exactitud la procedencia de dos sonidos, con un mínimo de separación de 4-8º. El test no logra medir toda la extensión de la frecuencia del oído canino, lo hace dentro del rango humano, por tanto cabe la posibilidad de que algunos perros que hayan sido considerados sordos tras realizar el test BAER, puedan oír sonidos de muy baja frecuencia que los humanos no podemos oír.

test BAER en cachorro de perro dogo argentino

El test BAER no es doloroso y se puede realizar en perritos de seis semanas de vida ya que los canales auditivos del cachorro no se abren completamente hasta las dos semanas de vida. Normalmente no es necesario sedar a los perritos aunque a ningún cachorro le suele gustar tener cables colocados en su cabeza y estar retenido durante mucho tiempo por unas personas. Sin embargo, si es necesaria la sedación, esta no impide que el test BAER se pueda realizar en buenas condiciones. Un click suena a través de los auriculares colocados en los oídos del perrito y se registra la respuesta cerebral en cada instante. Cada oído es testeado individualmente y generalmente el test BAER dura entre 10 y 15 minutos.

test BAER en cachorro de perro dálmata

El test BAER está únicamente disponible para su realización en algunas instalaciones donde se utiliza el equipo necesario y puede resultar bastante caro para muchas personas, por estos motivos hay personas que conviviendo con su perro prefieren guiarse de sus propias experiencias, tests caseros para comprobar la capacidad auditiva del perro y la opinión de su veterinario. Se puede encontrar una lista bastante completa de lugares donde se realiza el test BAER en el siguiente enlace: http://lsu.edu/deafness/baersite.htm.

Se considera al test BAER como 100% fiable porque un perro no tiene posibilidades de mostrar alguna reacción engañosa para los humanos, la respuesta cerebral muestra si responde o no al estímulo auditivo en un oído concreto y por tanto el perro no puede tomar reacciones diversas como cuando escucha un sonido lejano dentro de una casa, como ya hemos dicho podría hacerlo con tener un oído en perfecto estado y sin saber de donde procede el sonido. Pese a que algunos investigadores recomiendan sacrificar a los perros sordos, los perros han demostrado tener una adaptabilidad fuera de lo común, son intuitivos y capaces de aprender a trabajar con los humanos para desempeñar diferentes tipos de trabajo, algunos tan complicados como asistir a invidentes o efectuar labores de rescate.

Muchos perros que nacen con sordera congénita van aprendiendo a base de estímulos sensoriales con sus compañeros de juego, estímulos visuales, tacto, vibraciones, todo es necesario para compensar y adaptarse a la falta de oído. La gran diferencia entre un perro con pérdida gradual o accidental de oído y un perrito sordo de nacimiento es que el perro adulto que ha perdido el oído sabe que le ocurre algo que no puede comprender pero está acostumbrado a un tipo de vida y actividades con su amo que van a cambiar por su nueva manera de percibir el mundo, sin embargo el perrito sordo de nacimiento no es consciente de haber perdido ningún sentido y su entrenamiento empieza desde cero.