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Cómo calmar el miedo del perro a la pirotecnia

Las navidades son una época donde es costumbre lanzar pirotecnia, a lo largo del mes de diciembre hasta la primera semana de enero del año siguiente. Los jóvenes particularmente, aunque personas de todas las edades, lanzan petardos en las calles y parques urbanos, sin demostrar civismo ni prestar atención al resto de personas que transitan la vía pública, pudiendo causar daño a los más vulnerables -niños, ancianos, animales- e incluso quemaduras o amputaciones a quien se divierte con la pirotecnia en caso de mala manipulación por inexperiencia o explosiones fortuitas. En las fechas clave de las celebraciones navideñas se lanzan en espacios públicos fuegos artificiales de mayor envergadura y fuerte estruendo, notablemente en Nochevieja durante las campanadas de fin de año. Existen otras festividades donde es costumbre gastar bastante presupuesto económico en pirotecnia como son los días de la fiesta nacional o de la independencia en cada país; y en el caso de España, las Fallas de Valencia, del 15 al 19 de marzo, con grandes castillos y la celebración de la mascletà.

calmar el miedo del perro a la pirotecnia

Los perros, como otros animales domésticos, muestran actitudes diferentes y reaccionan de manera irregular ante los sonidos fuertes con estallidos repentinos y atronadores ruidos. Algunos perros no muestran temor e ignoran sin pasar miedo desde una detonación hasta la explosión encadenada de fuegos artificiales, incluso si los petardos fuesen lanzados a escasa distancia de ellos. Pasan olímpicamente y siguen olfateando el terreno mientras caminan como si tal cosa. Los afortunados dueños se sorprenden porque nunca habían adiestrado ni enseñado nada a su perro para prevenir tal situación y se regocijan del temperamento de su peludo. Contrariamente a lo que pueda intuirse, el perro no ha actuado por valentía o pundonor, valorando la situación con un pensamiento mediado para sobreponerse al temor, simplemente no sintió que tal estallido fuera una situación amenazante, de modo que no tuvo una reacción emocional de miedo, instintiva e inconsciente, por lo que siguió paseando tranquilamente o interactuando con el entorno.

orejeras perros

En cambio, a otros perros les entra un pavor inconsolable ante el ruido de los petardos, aunque los escuchen a un kilómetro de distancia. La pirotecnia los aterroriza hasta el punto de ponerse a temblar, jadear y correr como alma que lleva el diablo, poniendo pies en polvorosa. En estado de pánico, no escuchan a su familia, no obedecen al dueño aunque se desgañite llamándolos mientras huyen sin rumbo, pues pocos perros en esa situación son capaces de dirigirse a su casa para guarecerse. En vez de buscar refugio por caminos conocidos hasta regresar a casa para refugiarse en el hogar, se pierden desnortados y no saben volver al domicilio familiar, con la fatalidad en muchas ocasiones de ser atropellados al cruzar carreteras. Terminan su vida de la manera más trágica para el dolor de su familia.

calmar el miedo del perro a la pirotecnia

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No se trata de razas caninas o tamaño del animal, sino de observar y anticiparse a las reacciones de cada perro poniendo medidas prudenciales para protegerlo. Algunos perros de razas empleadas en caza -bretón, braco, pointer, perdiguero, etc.- manifiestan especial miedo a los petardos pese a que muchos dueños presupongan que dado que han sido seleccionados para una actividad donde escucharán disparos a escasa distancia, deberían tolerar el estruendo de la pirotecnia, sin embargo nada más lejos de la realidad. Debemos empatizar para comprender el miedo de nuestro perro y trabajar juntos para superarlo y prevenirlo, pero no podemos pretender que el perro se enfrente a sus traumas sin ningún apoyo de quien considera al líder de la manada y a su familia dentro de una jerarquía donde ellos se sienten integrados. Los perros son guardianes de su grupo pero también necesitan sentir que no están solos ante una amenaza, que tienen un referente jerárquico que les proporciona apoyo y seguridad ante una situación de riesgo para su vida.

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Exponer al perro directamente a la pirotecnia como si se tratara de una terapia de choque no es una brillante idea, pues equivale a emular los tratamientos brutales que conoció Antonin Artaud durante su internamiento psiquiátrico, donde en la década de 1940 los médicos y personal sanitario empleaban electroshocks o terapia electroconvulsiva sobre los pacientes para sanar patologías mentales. Muchos entendidos recomiendan a otros dueños de perros que una estrategia efectiva es atar al perro y prender fuego a un montón de petardos a escasos metros para que al estallar a su lado pueda vencer el miedo. Esto no es en absoluto recomendable, es una estupidez que sólo traumatizará más al perro. No debemos olvidarnos de la utilidad del adiestramiento canino frente a extraños experimentos de ensayo y error; o dejar pasar el tiempo de modo que en momentos críticos cuando lleguen las fechas donde se lanza más pirotecnia ya no seamos capaces de controlar la situación y nuestro perro pueda escaparse presa del pánico y ser objeto de un atropello mortal. Por ello, a continuación explicamos algunas pautas que podemos entrenar en familia para atenuar el miedo del perro a la pirotecnia.

miedo del perro a la pirotecnia

Dentro de la vivienda

Dado que el miedo es una respuesta emocional involuntaria, debemos mostrar a nuestro perro capacidad de control en las situaciones de riesgo, actuando con calma y normalidad al hablar con él para transmitir seguridad al perro, sin histeria ni dramatización.

Si están tirando petardos en el exterior, comenzaremos por atenuar el ruido que llega a nuestra casa cerrando las ventanas, bajando las persianas al anochecer. Nunca dejaremos abierta la puerta de casa ni las ventanas, terraza o balcón. Pese a que el perro tiene mayor audición que el hombre en el espectro de frecuencias que puede escuchar, ahorraremos padecimiento a sus oídos. También podemos tener sonido en casa que habitualmente distraiga al perro, sea música a bajo volumen o algún programa radiofónico o televisivo que acapare su atención, de modo que tenga entretenimiento en la habitación.

miedo del perro a los petardos

Estableceremos un lugar de seguridad dentro de la casa donde el perro pueda moverse, entrar y salir sin permanecer encerrado, como su cama, una caseta, transportín o un recinto perruno con cojín donde descansar cómodamente. Podemos colocar en la zona de descanso del perro alguna prenda de ropa que tenga nuestro olor corporal debido al uso prolongado, por extraño que suene le dará tranquilidad pues el animal lo asocia positivamente por el vínculo afectivo que tiene con su referencia. Reducirá así el estrés al permanecer en la habitación más insonorizada de la casa. No dejaremos en cambio que tenga acceso a la puerta de la vivienda, donde en caso de pánico y ansiedad podría llegar a lesionarse de gravedad sus patas al intentar rascar desesperadamente la puerta.

En la medida de lo posible según nuestros compromisos y horarios laborales, permaneceremos más tiempo con el perro en casa si sabemos que en dicha época del año sufre con los estruendos de la pirotecnia, pues nuestra presencia en el interior del hogar le dará seguridad. Podemos jugar con el perro, distraerlo con golosinas o comida de su agrado, dejar algún objeto que le guste mordisquear como un hueso o juguete, además de agua limpia para beber, no deshidratarse y calmar su ansiedad. Se puede preparar también un bebedero donde se diluya una solución acuosa con infusiones de manzanilla, tila o valeriana, hierbas con propiedades calmantes para el sistema nervioso.

orejeras perrosOtras medidas de protección para el perro temeroso de la pirotecnia incluyen el denominado forro anti-ansiedad y las orejeras para los oídos. Las orejeras son similares a las que se utilizan para protegerse del frío, pero son modelos diseñados para insonorizar, como los tapones que se pueden adquirir en farmacias. Las orejeras técnicas de insonorización son utilizadas por humanos en trabajos donde los elevados decibelios provocarían pérdida de audición a largo plazo, causando hipoacusia en los trabajadores. Se utilizan en prácticas de tiro, demoliciones controladas de edificios, detonaciones de explosivos en minería o infraestructuras de túneles, obras con máquinas taladradoras para perforar el asfalto, pilotaje de aviones y helicópteros o trabajo en pistas de aterrizaje de aeropuertos

Algunos dueños de perros las han utilizado con éxito para evitar que perciban los estallidos de los petardos. En perros con las orejas completamente caídas, se colocan sobre las mismas sin apretar en exceso contra la cabeza. Si las tienen ligeramente dobladas se pueden colocar las orejeras encima salvo que les resulte incómodo y si de forma natural están totalmente levantadas, se colocan las orejeras en los oídos sin intentar doblar sus orejas.

orejeras perros

orejeras perros

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HAZ-MAT, perro dálmata mascota del cuerpo de bomberos de White Sands, New Mexico, Estados Unidos, portando orejeras insonorizadoras modelo Peltor Optime 105, fotografías en el álbum de Vladimir911 en Flickr.

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HAZ-MAT, perro dálmata mascota del cuerpo de bomberos de White Sands, New Mexico, Estados Unidos, portando orejeras insonorizadoras modelo Peltor Optime 105, fotografías en el álbum de Vladimir911 en Flickr.

El forro o manto contra la ansiedad tiene soluciones comerciales y caseras, utilizando una tela que envuelva al perro en zonas con puntos de acupuntura para calmar su ansiedad. Si lo hacemos de forma artesanal o como solución casera, podemos usar cinta o una tela amplia, sin ser demasiado gruesa, pero sí de mayor longitud que una bufanda. Se coloca en cuatro pasos como si pusiéramos un chal al perro, envolviendo el perímetro torácico y pasando los extremos por los hombros, tras su cuello se cruzan los extremos para envolver el abdomen donde al final de la caja torácica se vuelven a entrecruzar los extremos de la tela, se suben de nuevo y se hace un nudo tras la mitad de la espalda, siguiendo los pasos que se muestran en los diagramas y obteniendo un resultado similar al de la fotografía. Se coloca en los momentos del día donde se produzcan los estruendos de la pirotecnia, generalmente por la tarde entre las 17h-23h en sesiones cortas de 15 minutos. Si el perro está muy incómodo o molesto debemos quitárselo. No debemos dejarlo de forma permanente durante horas, sino hacer hasta tres o cuatro sesiones al día, porque el perro lo tomará como un nuevo hábito y perderá su efecto de percatación.

anxiety wrap dogs

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El forro anti-ansiedad modifica la propiocepción que tiene el perro, su capacidad de sentir la posición relativa de las partes corporales contiguas, a través de receptores sensoriales o terminaciones nerviosas que transmiten sensibilidad interna o propioceptiva del cuerpo. Los propioceptores están localizados en los músculos, articulaciones, tendones y en el aparato vestibular. La propiocepción regula la dirección y alcance del movimiento del perro al desplazarse, permite reacciones y respuestas reflejas, determina el desarrollo del esquema corporal y la relación del cuerpo con el espacio circundante, sustentando la acción motora planificada. Otras funciones en las que actúa con más autonomía son el control del equilibrio, la coordinación de ambos lados del cuerpo, el mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso, la influencia en el estado emocional y el comportamiento.

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Medidas más invasivas como el uso de fármacos o medicamentos tranquilizantes deberán hacerse bajo prescripción veterinaria, sólo en los casos más incorregibles si tras un diagnóstico de la ansiedad y miedo que padece el perro en la clínica veterinaria se considerara necesario dado el comportamiento del animal y tras el fracaso de las pautas de adiestramiento canino explicadas u otras sugeridas por un etólogo.

Durante los paseos

Serán los momentos más difíciles del día, pero con algunas medidas de prudencia evitaremos que el paseo con nuestro perro se convierta en una penitencia o un esfuerzo penoso y desagradable para ambos por culpa de los malditos petardos. Frente a los afortunados dueños que no tengan más preocupaciones que el resto del año, los sufridores seremos más precavidos, no bastando tener una chapa identificativa con nombre y teléfono por si se perdiera el perro, además de la identificación por microchip en un registro electrónico de mascotas a nivel institucional.

arnés seguridad perros

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Todos los paseos se harán con correa, si es necesario con doble mosquetón en collar y arnés bien ajustados al cuerpo del perro, es decir, una cuerda doble para lograr más seguridad, de corta longitud, trenzada y de grosor moderado, no iremos con correas extensibles o bandas de un solo mosquetón. Los arneses halti, easywalk que impiden que el perro tire o los denominados antihuida para perros escapistas como los arneses de seguridad que se utilizan con los galgos sobre todo al darlos en adopción a un nuevo dueño, ofrecen más protección porque el perro no puede escapar por fuerte que tire o se revuelva, además tienen tres zonas de cierre y se pueden enganchar las correas en hasta tres anillas. En ningún caso nos arriesgaremos a soltar al perro durante los paseos si tiene miedo a los petardos, pues nos exponemos a que emprenda la huida a toda velocidad y pueda ser atropellado. No debemos actuar con temeridad ni ir sobrados de confianza en fechas de riesgo, pues el bienestar de nuestro perro debe estar antes que la comodidad de soltar al perro para que corra por el parque. La prioridad es que el perro no se escape aterrado si lanzan un petardo durante el paseo.

arnés seguridad perros

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Los paseos serán de menor recorrido y tiempo de lo habitual, durante las horas de luz solar por la mañana podremos hacer más ejercicio de modo que el perro prefiera descansar durante la tarde, sin alejarnos a demasiada distancia de nuestra casa, evitando los horarios más conflictivos, generalmente al atardecer o por la noche donde sin visibilidad será más arriesgado salir. Si durante uno de los paseos se pone demasiado nervioso, regresaremos lo antes posible. Podremos cambiar los horarios habituales de salida, sin embargo no debemos castigar a nuestro perro forzándolo a salir si está ya atemorizado en casa, con un cuadro de pánico manifestando temblor en las extremidades y deseo de ocultarse en un escondite. Si opone resistencia por haber escuchado una traca de petardos en el exterior, será mejor esperar a que recupere la calma y en caso extremo, colocar empapadores como los que se usan para enseñar a los cachorros a hacer sus necesidades en una zona de la casa antes de que empiecen a salir a pasear. No pasará nada por no salir a pasear o reducir el número de salidas diarias durante los días navideños, siempre que protejamos a nuestro perro de la pirotecnia.

Los perros en Navidad

Durante el periodo de las vacaciones de Navidad y Año nuevo hay muchos preparativos en el hogar que pueden alterar a los perros domésticos, como parte de la familia. Son festividades donde se hacen muchas compras, se cambia la decoración hogareña, hay muchas visitas de personas menos habituales, muchos objetos que llaman la atención y ciertas comidas peligrosas más al alcance del perro por las mesas y por el suelo que podría comerse por algún descuido.

Hay que vigilar la puerta de casa y cualquier forma que tenga el perro de escapar sobre todo en machos o hembras en celo, cada vez que recibamos un invitado debemos asegurarnos que el perro no deambula cerca con nerviosismo o ansiedad de salir a correr para que no se escape al exterior, es conveniente no dejarlo salir suelto ya que durante estas fechas se tiran fuegos artificiales, petardos y otros elementos de pirotecnia que pueden no sólo quemarlo o herirlo, sino asustarlo y desorientarlo. Algunos perros intentan destrozar la puerta y las paredes si se quedan encerrados en casa llegando a lesionarse las patas. Muchos perros comienzan a correr tratando de huir del ruido de la pirotecnia, perdiéndose luego, incluso cruzando la carretera, lamentablemente también podrían encontrarse con individuos sin buenas intenciones hacia los animales o ser atropellados. Cuanto menos ruido le llegue al perro será mejor, porque habrá fuertes sonidos que provengan tanto del exterior, como desde la propia casa y eso altera a los perros por no saber de donde vienen los estallidos o el bullicio. Con los perros asustadizos o traumatizados por la pirotecnia lo mejor es evitar hacer el paseo nocturno y salir pronto cambiando la rutina habitual, una sola vez para que hagan sus necesidades en los días más conflictivos.

perros en Navidad

La comida es especialmente clave, recordemos que un buen pienso de gama alta, latas con comida húmeda que le guste al perro es un buen premio y no es necesario compartir la cena de nochebuena, comida de navidad o cualquier tipo de aperitivo, y nada de dulces ni acceso a bebidas alcohólicas. Es muy peligroso que un perro pueda en un descuido probar comida excesivamente condimentada, lamer licores o bebidas alcohólicas, el perro no debe comer chocolate o dulces presentes en la mesa, porque puede sufrir desde una indigestión hasta un final totalmente trágico por intoxicación o coma. El perro debe tener su comedero con su comida y un bebedero con agua fresca, para evitar problemas durante el movimiento de invitados, es conveniente tener en cuenta que el perro debería haber salido a pasear por la mañana para no tener ansiedad de ejercicio por la tarde y valorar si el perro tiene un carácter tolerante con extraños según su socialización, raza canina y factores que conozcan únicamente los dueños.

Algunos cambios en la decoración como el árbol de navidad y todos sus adornos, o las figuras en el belén, pueden llamar poderosamente la atención del perro. Es importante compartir la Navidad con nuestros perros, no dejarlos aislados, pero a la vez ser realistas con los posibles peligros que pueden existir para ellos y cosas que los humanos quizá no nos damos cuenta hasta que observamos lo que sucede. Si todo va bien podemos hacerles un regalo, algún juguete, comida especial que sea una excepción dentro de una dieta mayoritariamente de croquetas de pienso seco, disfraces, ropa de abrigo, caseta nueva… aunque para ellos lo que más notarán son los mimos y las atenciones durante estos días tan movidos.

Consejos para los perros

Hay que tener paciencia durante esta época del año. Ellos pueden estar más estresados que lo usual y apreciarán largas demostraciones de cariño, autocontrol y calma. Los jefes de la manada vendrán con grandes bolsas de cosas que llamarán regalos. No asumas que todos los regalos son tuyos. Sé tolerante si tus dueños te disfrazan. Ellos sienten un tipo especial de placer al vernos vestidos de esa forma y es su manera de compartir las costumbres.

Los jefes del hogar traerán un árbol grande en la casa y lo cubrirán con luces y adornos. No orines el árbol de navidad. No bebas el agua del recipiente que sostiene el árbol. Ten cuidado con tu cola cuando estés cerca del árbol. Si hay paquetes abajo del árbol, aún aquellos que tengan un olor interesante o que tengan tu nombre, no los muerdas. No mastiques el cordón que corre desde el agujero en la pared hasta el árbol. Tus dueños ocasionalmente invitarán un montón de extraños durante esta época. Estas fiestas pueden ser de mucha diversión, pero también requieren de un poco de discreción por tu parte: No todos los extraños aprecian los besos y los saltos. No comas de la mesa. Sé agradable aunque los extraños se sienten en tu sofá. No tomes de los vasos que hayan sido dejados fuera de tu alcance. Tolera a los niños. Enciende tu encanto por largo tiempo.

Un hombre grande con una barba blanca y una risa muy fuerte puede aparecer de la chimenea en el medio de la noche. Igualmente, semanas después pueden llegar tres hombres montados en camellos. No los muerdas.

Navidad, una de las peores épocas del año para adoptar o comprar un perro

Aunque muchos perros están pasando frío en perreras lúgubres con pésimas instalaciones y en refugios de asociaciones protectoras de animales, no es esta la mejor época de adopciones, porque muchas personas regalan animales de compañía por capricho pasajero. La decisión familiar de tener un perro sólo la debe tomar un adulto, capaz de responsabilizarse del animal y de comprometerse con los cuidados requeridos. Por capricho de un niño no se debe comprar un perro, sino que hay que estar predispuesto a cumplir con todos los cuidados que se avecinan. Al niño, se le puede acabar la ilusión si hay imprevistos, si el perro no es un compañero de juegos como pensaba, si se le castiga y se le delega la culpa por descuidar al animal. Complacerle puede costar a la familia muchos disgustos porque en ese momento sólo se piensa en las cosas buenas que implica, y no en las malas. Además debe darse la condición de que al menos una de las personas adultas quiera al perro pase lo que pase tras traerlo al hogar.

Regalar perros en fechas señaladas es un error. Sólo hay que comprarlo o adoptarlo, cuando el perro buscado se encuentra disponible al verlo en la perrera, en un refugio para animales o si se busca una raza, en un criador. Es importante elegir en función del tamaño del animal, del espacio en la casa, los cuidados derivados de las características del perro y del tipo de actividad de la persona. Si queremos un animal de compañía para una persona mayor, lo más adecuado es uno de tamaño pequeño o mediano, que sólo necesite dar un pequeño paseo diario. Por el contrario, si queremos un compañero para hacer ejercicio, que nos acompañe a correr o realizar otro tipo de deporte, nos decantaremos por un perro de tamaño mediano a grande y mucha necesidad de ejercicio, perros seleccionados como razas de trabajo, pastores.

Un perro es un amigo y un compromiso de muchos años de vida, necesita tiempo, afecto, buen cuidado, deporte y devolverá el cariño multiplicado.