La carrera del suero a Nome y sus protagonistas

Durante la carrera del suero a Nome, 20 mushers y unos 150 perros de trineo llevaron un suero con la anti toxina de la difteria durante un recorrido que cubría una distancia de 674 millas (1,085 km) a través de zonas poco pobladas de Alaska para llegar a la localidad de Nome y poblaciones circundantes en peligro por una incipiente epidemia.

Los perros de trineo eran la primera forma de transporte y comunicación a principios del siglo XX en las zonas del sub ártico, la carrera del suero, conocida en inglés como The great race of mercy, fue el evento más importante en la historia del mushing, antes de los primeros vuelos en avión a partir de 1930 y del transporte en motos de nieve a partir de 1960 cuando los nuevos medios de transporte casi llevan a la extinción a los perros de trineo. El resurgir en Alaska de las carreras de perros de trineo a partir de 1970 es resultado de la popularidad alcanzada por la carrera de perros de trineo de Iditarod que conmemora la hazaña de los perros que llevaron el suero en tiempo record a la ciudad de Nome en 1925.

NomeNome está situada dos grados al sur del círculo polar ártico, durante los años del Gold rush o la fiebre del oro, llegó a una población de 20 000 habitantes, disminuyendo lentamente en el siglo XX, aún así era la población más grande de la mitad norte de Alaska en 1925 con 455 nativos y 975 colonos, descendientes de europeos. Desde noviembre hasta el mes de julio, el puerto de Seward era inaccesible por barco debido a que el mar estaba totalmente helado. El único medio de transporte que por entonces permitía enlazar con el resto del territorio era el tren de Iditarod cuya ruta ferroviaria realizaba un trayecto de 938 millas (1,510 km) desde el puerto de Seward al sur, atravesando diversas zonas de montaña en Alaska hasta llegar a Nome. Durante décadas, los perros de trineo eran el medio de transporte en Alaska, el único para los meses de invierno y transportaban además el correo para poner en contacto diferentes poblaciones.

El único médico en Nome y las comunidades de las inmediaciones era Curtis Welch, que era atendido por un equipo de cuatro enfermeras en el hospital Maynard Columbus. Durante el verano de 1924, las unidades acumuladas de antitoxinas de la difteria expiraron, y la orden de aprovisionamiento no llegó antes de que el acceso portuario quedase cerrado.

Tras la salida del último barco, el Alameda, un bebé de 2 años, Inuit nativo de Alaska que vivía en el pueblo de Holy Cross fue el primer individuo que presentó síntomas de difteria. Welch diagnosticó que se trataba de tonsilitis, desmintiendo el brote de difteria porque nadie más en su familia ni en el pueblo tenían síntomas de la enfermedad, la cual se considera extremadamente contagiosa y puede mantenerse fuera del cuerpo humano. El niño murió a la semana siguiente, la madre, según la versión histórica admitida, rechazó una autopsia para el bebé y el número de casos tonsilitis diagnosticados durante el mes de diciembre aumentó de forma anormal incluyendo una nueva fatalidad el dia 28, con otra persona fallecida y posteriormente más infantes Inuit murieron con los mismos síntomas, lo cual es raro para una enfermedad como la tonsilitis.

20 de enero de 1925: el primer caso de difteria es correctamente diagnosticado por el doctor Welch, en un niño de tres años de edad, Bill Barnett. Welch no administra anti toxinas de la difteria al chico, temiendo los posibles efectos del suero contenido en unas unidades acumuladas por el hospital desde 1918, pensando que podrían debilitar más a Barnett; el chico murió al día siguiente.

21 de enero: Bessie Stanley de siete años de edad, es un nuevo caso de difteria, en sus últimas etapas. Welch se arriesga entonces y le inyecta la anti toxina caducada, pero la niña muere al día siguiente. Por la tarde, Welch se pone en contacto con George Maynard, acordando un concilio para tomar decisiones determinantes para la salud de la población. Durante la reunión, el doctor anuncia que necesita al menos un millón de unidades de suero para evitar la aparición de una epidemia de difteria. En el concilio se acuerda decretar el estado de cuarentena y se anuncia a Emily Morgan como una de las enfermeras al mando.

22 de enero: el doctor Welch envía un telegrama gracias a las fuerzas del ejercito estadounidense, para alertar a las demás poblaciones de Alaska, y al gobernador Scott C. Bone, en Juneau, sobre el riesgo para la salud pública. Un segundo telegrama es enviado al servicio de salud pública en Washington D.C., explicando desesperadamente la situación y la necesidad de recibir anti toxinas.

24 de enero: Mueren dos personas más, se confirman 20 casos de difteria y se teme por el riesgo de otras 50 personas. En una reunión, el superintendente Mark Summers (dueño de varias empresas relacionadas con la minería y extracción de oro, incluyendo Pioneer Gold Mining Company de Jafet Lindeberg, John Brynteson, y Eric Lindblom) propuso recurrir a dos equipos de perros de trineo. Uno saldría de la población de Nenana, y otro desde Nome, se encontrarían en Nulato. Leonhard Seppala, de origen noruego, que por entonces ya era famoso como criador y musher de perros de trineo era el elegido para realizar la ruta desde Nome a Nulato y vuelta hasta Nome.

Leonhard Seppala y TogoMayor Maynard propuso por su parte llevar el suero por transporte aereo, mediante modelos Standard J-1 Fairbanks Airplane Corporation de la primera guerra mundial, sin embargo estaban desmantelados y no podían preparar sus motores para volar en invierno. Por si fuera poco, los pilotos que podrían llevar esos biplanos se encontraban en zonas de la parte continental de Estados Unidos, no estaban disponibles. Un delegado estadounidense en Alaska, Dan Sutherland, intentó lograr autorización para un inexperimentado piloto, Roy Darling.

El concilio decidió de forma unánime votar la opción de los perros de trineo, notificando a Leonhard Seppala para que comenzase a entrenar a su equipo compuesto por 20 perros, incluyendo al famoso líder Togo, y su hermano Fritz. Togo ya tenía una edad avanzada para un perro, 12 años de edad, lo cual tenía muchísimo mérito por la distancia, el temporal y la tarea que le había sido encomendada.

26 de enero: Trescientas mil unidades de anti toxina se encuentran en el hospital de Anchorage Railroad cuando el cirujano jefe, John Beeson, se entera de la situación en Nome. Siguiendo las órdenes del gobernador Bone, empaqueta el suero y delega la tarea en el conductor Frank Knight. El suero es enviado hasta Nenana mediante el tren ferroviario, llegando a destino el 27 de enero. Aunque no suficiente para erradicar la epidemia, si fue suficiente para contener a los afectados a la espera de más suero contra la difteria; entonces el servicio de salud pública de los Estados Unidos había localizado 1.1 millones de anti toxinas en varios hospitales de la costa oeste. Los barcos que transportaban el equipo médico realizaban rutas hasta Seattle pero el barco Alameda no volvería hasta el día 31 del mes de enero, tardando una semana más hasta desembarcar en el puerto de Seward, Alaska, cerca de Anchorage.

Las temperaturas en las regiones del interior eran de 20 grados bajo cero debido a una alta presión del ártico, y en Fairbanks la temperatura llegaba hasta los −45.6 °C. En Panhandle, había vientos de 40 km/h, nieve semi-blanda con una profundidad de 3.05 m, debido a la noche polar, los días tenían pocas horas de luz como para asegurar el medio de transporte y permitir mucho tiempo de recorrido.

La ruta del correo desde Nenana a Nome cruzaba el interior de Alaska siguiendo el curso del río durante 137 millas (220 km) desde el pueblo Tanana y la desembocadura que une con el río Yukon, después la ruta sigue el curso del Yukon durante 230 millas (370 km) hasta Kaltag. La ruta va entonces 90 millas (140 km) al oeste por Kaltag, atravesando bosques, mesetas, las montañas Kuskokwim hasta Unalakleet en la costa de Norton Sound. La ruta continuaba desde allí en un tramo de 208 millas (335 km) al noroeste por la península de Seward, donde muchos mushers iban sin protecciones contra la ventisca, incluyendo un tramo de 68 km a través de una zona en deshielo cerca del mar Bering; en total, 674 millas (1,085 km).

ruta Iditarod Alaska

Wetzler contactó con Tom Parson, un agente contratado para la distribución del correo entre Fairbanks y Unalakleet. Diferentes telegramas fueron enviados a los conductores de trineos a sus respectivas casas, en este territorio norteamericano, las carreras relacionadas con los perros de trineo tenían una posición privilegiada donde se encuentran los mejores mushers de Alaska. La mayoría de los corredores que participaban en relevos en la parte interior del territorio son nativos Athabaskans, descendientes directos de los mushers originales.

El primer musher en la carrera de relevos era “Wild Bill” Shannon, que debía transportar 9.1 kg de paquetes hasta la estación de tren en Nenana para el 27 de enero para el anochecer. Pese a las inclemencias del tiempo, con una temperatura de −45.6 °C, Shannon partió inmediatamente con su equipo de 9 perros liderados por Blackie. La temperatura comenzó a descender y el trineo tirado por los perros tuvo que deslizarse por el río helado debido a que el paso de caballos había difuminado el sendero. Pese a que iba corriendo en algunos tramos para mantenerse en calor, Shannon desarrolló hipotermia. Llegó a Minto a las 3 de la madrugada, con partes de su cara paralizadas y de color morado. La temperatura había bajado hasta −52.2 °C, tras calentar al fuego el suero y reposar durante 4 horas, Shannon soltó a tres perros y continuó con otros seis restantes, los tres perros fallecieron y Shannon los encontró muertos al volver a buscarlos, un cuarto perro de trineo moriría después.

Edgar Kallands, que era medio Athabaskan, llegó a Minto la noche anterior, fue enviado a Tolovana, viajando una distancia de 110 km el día anterior al relevo. Shannon y su equipo llegaron en malas condiciones sobre las 11 AM, y aportaron la carga con el suero. Tras calentar el suero dentro de una casa, Kallands se dirigió hacia el bosque. La temperatura había subido ligeramente hasta −48.9 °C, el dueño de la casa Manley Hot Springs dio agua caliente a Kallands para que se echase en las manos de forma que no se pegaran a la barra del trineo antes de partir.

No se diagnosticaron nuevos casos de difteria durante el día 28 de enero, pero si que saltó la alarma al día siguiente con dos nuevos casos. Se obedecieron las ordenes de cuarentena pero la falta de métodos de diagnóstico y la facilidad de contagio la hicieron inefectiva. Más unidades de suero contra la difteria fueron localizadas alrededor de Juneau el mismo día. Para tratar 4 a 6 pacientes se estiman necesarias al menos 125,000 unidades; la crisis por la posible epidemia en Alaska estaba en los titulares de la prensa de San Francisco, Cleveland, Washington D.C., y New York. El temporal llegó desde Alaska hasta la parte continental de Estados Unidos, congelando el río Hudson.

Ante la quinta muerte de un paciente ocurrida el 30 de enero, Maynard y Sutherland renovaron su campaña para mandar el suero por transporte aéreo, una ruta por avión desde Seattle hasta Nome de unas 2000 millas. Pese a recibir apoyo de algunos departamentos y a que el plan fue cubierto por los titulares de los medios, así como por el explorador del ártico Roald Amundsen, los planes fueron rechazados por pilotos experimentados, la marina y el gobernador.

Bone decidió acelerar la ruta seguida por los perros de trineo, añadiendo nuevos grupos de mushers para hacer relevos hasta el encuentro con Seppala de forma que no fuese necesario realizar paradas de descanso. Seppala seguía manteniendo la travesía más complicada, el acceso por Norton Sound, pero los teléfonos y telegramas no funcionaban en los pueblos que iba atravesando, de modo que no hubo manera de avisarlo para que esperase en Shaktoolik. El éxito del plan quedaba entonces sobre el musher del grupo norte que debía encontrarse en el sendero con Seppala. Summers preparó a los conductores de trineo para completar el último tramo, junto con Gunnar Kaasen.

Desde Manley Hot Springs, fue transportado por mushers Athabascan hasta que George Nollner pasó el testigo a Charlie Evans en Bishop Mountain el día 30 a las 3 AM. Evans dirigió a sus perros hasta la zona donde el río Koyukuk surgía entre bloques de hielo quebrados, pero se olvidó de proteger a dos de los perros que formaban parte del grupo y eran mestizos, de pelo corto, al contrario que las razas caninas empleadas habitualmente como perros de trineo que suelen tener un gran manto con doble capa para protegerse en climas helados. Ambos perros de pelo corto se derrumbaron por congelación, Evans lideró finalmente su trineo hasta Nulato llegando a las 10 AM. Tommy Patsy se puso en marcha en media hora.

El suero atravesó el tramo de Kaltag gracias a los mushers nativos Victor Anagick y Myles Gonangnan hasta la costa de Sound, en Unalakleet a las 5 de la madrugada del 31 de enero. Gonangan intuyó el inicio de una tormenta y decidió no tomar el atajo a través del peligroso hielo. Partió a las 5:30 AM, durante la travesía por las colinas, el viento helado y la niebla a la altura de las patas de los perros y bajo sus vientres hacia parecer que corrían por un río de rápida corriente. Pese al viento y a las extremadamente bajas temperaturas, −56.7 °C, el trineo llegó sano y salvo a las 15h a Shaktoolik. Seppala no se encontraba allí pero Henry Ivanoff estaba esperando.

Al terminar el día 30 de enero, se contaban 27 casos de difteria y Nome parecía una ciudad desierta, la esperanza estaba puesta en los perros y sus mushers, mientras, por el informe del progreso de Gonangan, el doctor Welch esperaba la llegada del suero para el día siguiente, al finalizar el mes de enero.

perros de trineo de Leonhard SeppalaLeonhard Seppala y su equipo de perros liderados por Togo, viajaron durante un tramo de 146 km desde Nome a partir del 27 de enero hasta el 31 atravesando la tormenta. Tomaron el atajo por la zona helada de Norton Sound, y se dirigieron hasta Shaktoolik. Se podría decir que aunque la temperatura era cálida en Nome, −28.9 °C, pero no un frío tan extremo para esta zona del mundo, pero en Shaktoolik la temperatura estimada era de −34.4 °C, aunque los vientos helados creaban la sensación de un frío polar, −65.0 °C.

Henry Ivanoff y su trineo quedaron atrapados justo antes de llegar a Shaktoolik. Seppala creía que le quedaban hasta 160 km por recorrer y siguió desplazándose para dejar Norton Sound antes de que le golpease de lleno la tormenta. Gracias a los gritos de Ivanoff avisándole de que portaba el suero pudo detenerlo y evitar una confusión que habría retrasado mucho más la carrera.

Con las noticias del empeoramiento de la epidemia, Seppala decidió enfrentar la tormenta tomando nuevamente la ruta por Norton Sound pasando por el hielo abierto hasta llegar a Ungalik, tras el anochecer. Togo dirigió al grupo directamente hasta el punto de Isaac, del otro lado de la costa helada a las 8 PM. En un día, este perro recorrió 84 millas (135 km), con una velocidad media de 8 mph (13 km/h). El grupo descansó hasta retomar la ruta a las 2 AM, en la madrugada del día siguiente.

Durante la noche la temperatura bajó hasta los −40.0 °C, junto con la fuerza del viento que era de 105 km/h. Los perros atravesaban el hielo guiándose por la linea de la costa para orientarse en un terreno tan accidentado. Atravesaron Little McKinley Mountain, en un recorrido que obligaba a subir hasta una altura de 1,500 m sobre el nivel del mar. Tras descender hasta una casa para mushers en Golovin, Seppala cedió el testigo del suero al musher Charlie Olsen el día 1 de febrero a las 3 PM.

Nada más comenzar febrero el número de casos de difteria llegó hasta los 28 enfermos. El suero que iba en camino era suficiente para tratar hasta 30 pacientes. Durante el último tramo la ventisca llevaba unos vientos de hasta 130 km/h, Welch ordenó que lo más sensato era descansar y posponer la carrera hasta que pasase la tormenta, razonando que una parada era preferible al riesgo de perder toda la carga, poniendo en peligro más vidas. Se mandaron mensajes a Solomon y Point Safety antes de que las lineas quedaran inutilizables.

Olsen se había separado del sendero, sufría los efectos de la congelación en sus manos tras colocar mantas a los perros. El viento polar era de −56.7 °C, aún con todo ello, llegó a Bluff el día 1 de febrero a las 7 PM con mal aspecto, pero alcanzó la población de destino. Gunnar Kaasen esperó hasta las 10 PM pensando en que la tormenta fuese desapareciendo, pero no hizo más que empeorar así que partió con celeridad ya que el temporal difuminaría el sendero y probablemente se perderían durante el camino.

Balto y otros perros de trineo al llegar a NomeKaasen atravesó su tramo por la zona de Topkok Mountain, Balto lideró el trineo por lugares de tan baja visibilidad que Kaasen no llegaba a ver a los perros situados delante. Pasó más allá de 3 km sin detenerse en Solomon antes de darse cuenta pero continuó. Los vientos que jugaban con el trineo eran tan fuertes tras pasar Solomon que el musher se dejó caer el cilindro que contenía el suero en la nieve. Sus manos se congelaron mientras trataba de palpar el cilindro con la anti toxina buscándolo en la nieve.

Kaasen alcanzó Point Safety el día 2 de febrero a las 3 AM. Ed Rohn creía que Kaasen y su relevo se había detenido en Solomon, así que seguía durmiendo. Pensando en las inclemencias del tiempo y en que se tardaría más tiempo en poner en marcha el equipo de Rohn, añadiendo que Balto y los otros perros estaban rindiendo mucho más de lo esperado, Kaasen se apresuró a realizar las últimas 25 millas (40 km) hasta Nome, alcanzando Front Street a las 5:30 AM. Ni una sola ampolla con anti toxina se había roto y los tratamientos podrían estar listos esa misma noche.

Juntos, los diferentes equipos de perros de trineo y sus mushers cubrieron una distancia de 674 millas (1,085 km) en un tiempo de 127 horas y media, fue considerado una plusmarca mundial con el añadido de haber sido realizado con temperaturas bajo cero, ventisca y vientos huracanados. Sin embargo, cabe recordar que varios perros se congelaron y murieron durante la travesía.

Segundo relevo para llevar más suero

Margaret Curran de la casa de mushers de Solomon estaba infectada por la difteria, lo que hizo temer que la enfermedad se hubiese contagiado entre patrones hasta otras comunidades. El día 31 de enero salieron 1.1 millones de unidades de suero desde Seattle, no fueron entregadas por los perros de trineo hasta el día 8 de febrero. Welch pidió que al menos la mitad del suero fuese enviado por transporte aéreo desde Fairbanks. Tras contactar con Thompson, Sutherland, se hizo un test aéreo a la mañana siguiente. Junto con su consejero de salud, el gobernador Bone concluyó que los casos de Nome estaban disminuyendo, aún con el permiso retenido, los preparativos continuaron, la carga iba a ser enviada por mar gracias a un barco dragaminas de la marina estadounidense y para guiar a las aviones hasta Nome, se pidió a los cuerpos anti incendio que colocasen señales luminosas por los senderos.

El día 3 de febrero, las 300.000 unidades originales había probado su efectividad y la epidemia estaba bajo control. La carga desde Seattle llegó el día 7 de febrero, a bordo del Almirante Watson. Accediendo a la presión, el gobernador Bone autorizó el envió de la mitad de la carga por avión. El día 8 de febrero la mitad de la carga comenzó su trayecto gracias a los perros de trineo, mientras que el aeroplano no llegó a despegar debido a una avería en un radiador que provocó el sobrecalentamiento del motor. El aeroplano tampoco funcionó al día siguiente y la misión por vía aérea fue desechada. El segundo viaje emprendido por los perros de trineo tenía a muchos de los mismos mushers de la primera hazaña y también enfrentó las inclemencias del tiempo para llegar con el resto de la carga el día 15 de febrero.

Aunque se registraron hasta 7 pérdidas humanas por la difteria, Welch estimó que al menos había una centena de enfermos entre las poblaciones esquimales que vivían lejos de las grandes poblaciones. Se estimaba que los nativos enterraban a sus familiares fallecidos sin notificar la muerte. Hasta 43 nuevos casos fueron diagnosticados en el año 1926, pero pudieron ser tratados gracias a las unidades de suero que ya tenían tras la llegada de la carga.

Todos los participantes recibieron cartas de agradecimiento del presidente Calvin Coolidge, el Senado paró sus actividades para reconocer un evento. Cada musher recibió una medalla de oro de la compañía H. K. Mulford, se escribieron cartas anónimas para celebrar el éxito de los perros de trineo y se celebraron campañas altruistas.

Gunnar Kaasen y su equipo se convirtieron en celebridades, realizando un viaje por la costa oeste desde febrero de 1925 hasta el mismo mes de febrero del año 1926, participando en un film llamado Balto’s Race to Nome. Una estatua de Balto creada por Frederick Roth fue colocada en el Central Park de Nueva York durante una visita el día 15 de diciembre en 1925.

Balto estatua Central Park NY

Balto y los demás perros fueron utilizados en shows y vivían en condiciones horribles hasta que fueron rescatados por George Kimble y una campaña de recogida de fondos de Cleveland, Ohio. El 19 de marzo de 1927, Balto recibió el reconocimiento de héroe en el que sería su hogar en sus últimos días de vida, el Zoo de Cleveland. Debido a su edad y estado de salud, Balto fue sacrificado mediante eutanasia veterinaria el 14 de marzo de 1933, fue disecado y exhibido en el museo Cleveland de Ciencias Naturales.

Balto disecado

Sin embargo muchos mushers consideraban a Seppala y a Togo como los verdaderos héroes puesto que habían cubierto las partes de mayor distancia y dificultad, con una distancia de 420 km desde Nome a Shaktoolik y de vuelta hasta Golovin, haciendo al menos el doble de distancia que cualquier otro equipo de perros de trineo. Tras el regreso de Kaasen fue acusado de ser un buscador de fama. Seppala se molestó encontrando sin sentido que los medios atribuyesen los logros de Togo a Balto, y declaró: “era mucho más de lo que podía aguantar cuando Balto -el perro de la prensa- recibió una estatua por sus gloriosos logros” (Salisbury & Salisbury 2003, página 248)

perros de trineo de Leonhard SeppalaEn octubre de 1926, Seppala llevó a Togo y su equipo de perros desde Seattle a California, encontrandose con grandes multitudes que querían conocerlos. Fueron presentados en el Madison Square Garden de New York City durante 10 días, y Togo recibió una medalla de Roald Amundsen. En New England, los perros husky siberianos de Seppala derrotaron en varias carreras a los perros locales Chinooks. Seppala vendió la mayor parte de sus perros a un criadero en Poland Spring, Maine y muchos perros de raza husky siberiano pueden trazar las diferentes generaciones de descendencia desde estos perros. Seppala visitó a Togo, hasta que murió asistido mediante eutanasia el 5 de diciembre de 1929. Tras su muerte, Seppala quiso que fuese disecado y expuesto en el museo Iditarod de Wasilla, Alaska.

Ninguno de los otros mushers recibió tanta atención mediática, salvo por Wild Bill Shannon que realizó un tour para presentar a Blackie. Lamentablemente, los medios de comunicación estadounidenses ignoraron a los mushers Athabaskan y nativos de Alaska, que sin embargo cubrieron dos tercios del trayecto hasta Nome.

La carrera del suero ayudó a la creación del Kelly Act, firmado el 2 de febrero, permitiendo que las compañías aéreas privadas participasen en los concursos para la distribución del correo en las rutas de Alaska. El último equipo privado de perros de trineo que transportó el correo lo hizo en el año 1938, y la última oficina de correos cuyos envíos se realizaban en Alaska mediante el transporte por trineos, cerró en 1963. Aunque el transporte con perros de trineo permaneció en entornos rurales poco habitados del interior, con el boom de las motos de nieve casi se extinguieron, a partir de 1960. El mushing fue revitalizado y surgió como deporte y ocio en la nieve gracias a la popularidad alcanzada por la carrera de la ruta Iditarod Trail.

La carrera Iditarod Trail Sled Dog Race, que cubre una distancia de más de 1,600 km desde Anchorage hasta Nome, está actualmente basada en un sistema de sorteo, pero conserva muchos aspectos tradicionales de la carrera original que conmemora, al igual que el mérito de Seppala y Togo; Leonhard Seppala fue de hecho miembro honorario de las primeras siete carreras. Otros participantes de la carrera del suero, como “Wild Bill” Shannon, Edgar Kallands, Bill McCarty, Charlie Evans, Edgar Nollner, Harry Pitka, y Henry Ivanoff también recibieron honores. La carrera del año 2005 honró a Jirdes Winther Baxter, el último superviviente conocido de todos los mushers que participaron. El ganador es actualmente conocido como Leonhard Seppala’s Honorary Musher, y el premio Leonhard Seppala Humanitarian Award se da al competidor que se mantenga competitivo pero a la vez cuide mejor de los perros que tiran del trineo.

La controversia levantada por la inmerecida fama de Balto

Tras el desigual reconocimiento por la hazaña de la carrera del suero a Nome, se levantó bastante resentimiento hacia Balto y su musher, Kaasen. Según la opinión de Leonhard Seppala, Balto era un perro de segunda clase que no quiso incluir en su equipo. Seppala fue enviado según pensaba en una carrera de un solo musher para alcanzar la carga del tren en Nenana. Después de que ya estuviese en camino por el sendero, se acordó realizar más relevos. Seppala recorrió una distancia de 270 km por las zonas más peligrosas de la ruta. Fue al encuentro del portador del suero y recorrió en su vuelta otros 146 km, sumando en total una distancia de 420 Km, hasta entregar el testigo a Charlie Olson. Charlie cargó con las anti toxinas contra la difteria durante 40 km hasta Bluff donde el testigo pasó a manos de Gunnar Kaasen.

Kaasen debía dar el suero a Rohn en Port Safety, pero Rohn dormía y Kaasen decidió no despertarle, prosiguiendo hasta llegar a Nome. En total, Kaasen y Balto recorrieron un total de 85 km, muchos pensaron que su decisión de seguir hasta destino sin avisar a Rohn estuvo motivada por la búsqueda de gloria, para acaparar la atención y quedarse con el reconocimiento para si mismo y para Balto, sin tener en cuenta a los demás mushers participantes. Para Seppala era evidente que Togo fue el verdadero héroe de la carrera por el suero de Nome.

Para quienes quieran leer la historia original en inglés así como otros detalles, pueden consultar la web Balto true story.

carrera suero a Nome

Relación de mushers, tramo de carrera y distancia cubierta (Salisbury & Salisbury 2003, página 263).

2 Respuestas a “La carrera del suero a Nome y sus protagonistas”

  1. La historia muy linda pero al dar click al link “balto true story” apareció contenido no apto para menores.

  2. Matilda, acabo de revisar la referencia, muchísimas gracias por avisar, cuando puse el enlace la web de Balto True Story funcionaba bien pero debe de existir alguna redirección por una vulneración de seguridad. No lo sabía y no sé cuanto tiempo ha estado crackeado. Lo lamento mucho, he corregido el enlace y parece que en el .net de la misma web sí funciona, mientras que el .com tiene la redirección dañina. Nuevamente lo siento por el perjuicio que haya causado a los visitantes que leyeron el artículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_bye.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_good.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_negative.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_scratch.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_wacko.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_yahoo.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_cool.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_heart.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_rose.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_smile.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_whistle3.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_yes.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_cry.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_mail.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_sad.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_unsure.gif 
https://perrofeliz.org/wp-content/plugins/wp-monalisa/icons/wpml_wink.gif 
 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.