Kabang, la perra heroica con el hocico desfigurado

La historia de Kabang es conocida en internet como la perra heroica sin hocico, ya que en diciembre del año 2011 perdió completamente la mandíbula superior y la nariz al intentar proteger a dos niñas, Dina Bunggal de 9 años y su prima Princess Diansing de 3 años, que paseaban juntas cuando al cruzar una carretera en Nuñez, Zamboanga, una motocicleta estuvo a punto de atropellarlas y la perra saltó frontalmente para interponerse, recibiendo el golpe. Tras el accidente traumático su rostro quedó desfigurado y puesto que se reconoció su acto de valentía los lugareños buscaron medios económicos para que tuviera asistencia veterinaria y se pudiera costear una cirugía reconstructiva. Kabang pertenece a los perros denominados askal, a partir de los vocablos del idioma tagalo “asong kalye”, perros callejeros en Filipinas, de tamaño pequeño a mediano, no reconocidos como raza canina por los principales clubs de criadores, por lo que su cuidado depende del vínculo que las poblaciones locales tienen con estos perros y de sus recursos económicos.

Kabang, perra askal filipina

Rudy Bunggal, padre de una de las niñas, fue testigo del suceso junto a un lugareño llamado Jovito Urpiano, y acudió para auxiliar a la perra, que había sido criada por la familia, asegurando que había saltado para bloquear la moto y evitar el atropello. Debido al dolor que sentía, la perra salió corriendo y estuvo ausente dos semanas, por lo que la familia temió que hubiera fallecido. Sin embargo volvió a aparecer cerca de la tienda de dulces que regenta la humilde familia y los siguió a casa. Al buscar criterios para sanar a Kabang, la perrera recomendó que se eutanasiara pero la familia se negó. Recibieron apoyo de Tzu Chi Foundation y Animal Welfare Coalition of the Philippines, quienes lograron tratar con antibióticos a la perra para que no sufriera una infección. A través de la web Care for Kabang, la repercusión mediática aumentó enormemente, muchos internautas donaron, Kabang recibió patrocinios de empresas como Philippines Airlines, Pedigree o Pfizer, y se alcanzó la cifra de 20.000 USD el 14 de septiembre de 2012 para pagar una intervención quirúrgica y estancia hospitalaria. El viaje se realizó desde Makati el 8 de octubre del 2012 para trasladar a la perra al hospital veterinario de la universidad de California, Estados Unidos, UC Davis, de modo que fuera operada por Dr. Boaz Arzi y Dr. Frank Verstraete, especialistas en cirugía maxilofacial y dental.

Care for Kabang

La estancia hospitalaria estaba inicialmente prevista para un máximo de ocho semanas, pero cuando Kabang llegó a UC Davis se realizó un examen clínico y se diagnosticó que padecía un tumor y el denominado gusano del corazón. El tratamiento veterinario demoraría la cirugía reconstructiva del hocico para al menos tres meses después. Este fue el mensaje del día 12 de octubre de 2012 en su página en la red social facebook Care for Kabang:

Tests reveal that Kabang has heartworm and a tumor that need to be treated before her surgery. This could delay surgery for maybe 6 months. UC Davis issued this statement today after their press conference: http://vetmed.ucdavis.edu/vmth/small_animal/kabang/local-assets/pdfs/kabang.pdf

Kabang

Kabang

Kabang

Kabang

Entre octubre de noviembre de 2012, Kabang tuvo seis sesiones de quimioterapia, finalizando con éxito el tratamiento contra el tumor. En enero de 2013 estuvo lista para el tratamiento contra el gusano del corazón o filariosis canina, consistente en inyecciones del fármaco antihelmíntico Immiticide, con un antiinflamatorio previo para atenuar el dolor asociado, Carprofen. Entre cada sesión tenía que permanecer mensualmente aislada en un pequeño kondo donde descansaba.

Kabang
Kabang junto al monumento “Faithful Partner” construido en memoria de oficiales K-9 fallecidos. El bloque de granito sostiene una escultura de bronce del tamaño real de un perro pastor alemán como los adiestrados por la policía.

El 19 de enero el hospital veterinario UC Davis realizó un comunicado dada la falta de información y las extrañas expectativas de muchas personas que estaban siguiendo la historia de Kabang. Las cirugías estaban encaminadas a cerrar la zona mutilada del hocico reduciendo la herida hasta la fosa nasal, recrear el hocico regenerando la mandíbula superior sería como pedir a un médico que regenerara una extremidad amputada en un hombre. Tampoco es viable una prótesis, ni existe una tecnología tal como para que la prótesis conecte con los terminales del sistema nervioso en la boca, ni aguantaría un apéndice dada la fuerza que tienen los perros en las mandíbulas.

Kabang no quedó ciega ni tiene problemas de visión, tampoco quedó sin olfato, de hecho está ahora más expuesta a los estímulos sensoriales, tampoco tiene sequedad en la lengua, como han podido comprobar empíricamente quienes han recibido sus afectuosos lametones. Puede comer ella sola pese a no agarrar el alimento con la mandíbula superior, se alimenta más de comida húmeda que de pienso seco y se ayuda con las manos.

Para quienes comentaron que Kabang tendría mejor vida permaneciendo en un hogar de Estados Unidos con más recursos económicos, los veterinarios de la UC Davis contestaron que Kabang es una perra que tiene una familia en Filipinas que ha querido lo mejor para ella y con quienes regresará. El comunicado finaliza llamando la atención sobre las ventajas de la vida perruna, sin preocupaciones sobre el tratamiento a seguir, pasando de una actividad a otra: Kabang no se angustia al recibir quimioterapia o inyecciones contra la filariosis, se queda quieta y cuando termina la sesión salta para desplazarse por el refugio para descansar, comer, rastrear, jugar…

UC Davis ha declarado de forma reiterada que las cirugías consistirán en un tratamiento dental y el cierre de la herida que formaba un hundimiento en la cabeza de la perra. REGENERAR EL HOCICO DE KABANG NO ES POSIBLE. Debido a las informaciones tendenciosas en los medios de comunicación y por la negativa de la gente a leerse la trayectoria completa de su historia, UC Davis ha tenido que repetir esto una y otra vez. Es médicamente imposible que se pueda lograr una reconstrucción. Sería como si alguien hubiera perdido un brazo -u otra extremidad del cuerpo- y acudiera a su médico pidiendo que le regeneraran el brazo.

Más aún, un hocico protésico no es viable. Sería un apéndice inútil colgando de su cabeza. No existe una tecnología que conecte una prótesis veterinaria para perros con las terminaciones nerviosas para lograr que funcionara como un verdadero hocico. Incluso si dicha tecnología existiera, las mandíbulas de un perro son demasiado fuertes como para hacer operativa una prótesis. A la primera ocasión que intentara morder algo, la prótesis se caería, causando aún más daño que el que ya ha soportado.

Kabang no está ciega. Ve bastante bien. Afortunadamente, la herida desgarró su rostro justo por debajo de las cavidades oculares.

Kabang puede todavía oler. Alguien tiene olfato no por tener una nariz, sino por sus sensores olfativos. Los sensores olfativos de Kabang funcionan bien. De hecho, ella será capaz de olfatear aún mejor ahora que sus sensores están más expuestos y próximos a cualquier cosa que quiera husmear.

La lengua de Kabang no se reseca. En realidad, si alguna vez la sostuvieras en brazos, te llenaría de babas con sus afectuosos lametones.

Respecto a cómo hace para comer – se han publicado varios videos en la página de facebook, en el sitio web de UC Davis así como en otros sitios de internet donde la perra Kabang sale comiendo. Échales un vistazo.

Kabang tiene una familia que es legalmente titular, no es sólo su propiedad. La quieren y buscan lo mejor para ella. Y antes de que alguien vuelva a decir: “Bueno, pero lo mejor para ella sería quedarse en Estados Unidos con una familia que tenga más recursos económicos para cuidar de ella”, ¡es absurdo argumentar eso! Ser menos privilegiado que otros no es un motivo para que te quiten a tu perro. UC Davis, Care For Kabang, el doctor Lim y todas las personas involucradas en el viaje de Kabang a Estados Unidos tienen la obligación legal de devolver a Kabang a su familia en Filipinas una vez que los procedimientos veterinarios se hayan completado. Nunca se consideró actuar de otra manera. Care For Kabang y Dr. Lim velarán porque reciba atención veterinaria y alimentación adecuada una vez que esté con su familia y pueda tener una larga, feliz y saludable vida.

Kabang no manifiesta padecimiento ni dolor. Ha vivido en este estado durante un año. Cualquier dolor que inicialmente padeciera hace tiempo que se atenuó.

Los humanos podríamos aprender un montón de Kabang. Una de nuestras mayores perdiciones, muchas veces, es que podemos pensar y razonar. Quizá demasiado. Ella desconoce que la quimioterapia podría deteriorarla, así que salta de la mesa cuando todo ha terminado y pasa el resto de su día como si no hubiera sucedido nada. Tampoco sabe que inyectar tóxicos para eliminar los gusanos que atacan al corazón -filariosis canina- podría ser letal también para ella, pero actúa como si no fuera gran cosas. Como humanos, damos demasiadas vueltas a la cabeza pensando sobre estas cosas, nos preocupamos en exceso, y nos compadecemos de nuestras circunstancias – todo ello probablemente empeora la situación. Kabang, en cambio, olvida instantes después lo acontecido y pasa a la siguiente cosa en su agenda del día, que habitualmente es comer, dormir, husmear o jugar. Es una de las perras más juguetonas y divertidas que hemos conocido nunca. Cualquiera que pase dos minutos de su tiempo con Kabang nunca pensaría en sacrificarla, poniendo fin a su vida. ¡Te robará el corazón al momento!

El día 5 de marzo de 2013 comenzó la cirugía maxilofacial, retiraron dos piezas premolares a Kabang, repararon el párpado inferior del ojo izquierdo y comenzaron con el cierre de la herida hasta la cavidad nasal, empleando tejidos de la cabeza. La intervención quirúrgica seria fue el 27 de marzo, con una duración de 5 horas, sin complicaciones ni en la recuperación tras la anestesia. Pasó sin embargo nueve días en la UCI durante el mes de abril pero se recuperó completamente en mayo de 2013. El día 31 de mayo se publicó una carta del padre de familia, donde agradecía el apoyo de los donantes y el buen trato en el hospital veterinario.

Carta agradecimiento Kabang

Soy Rudy Bunggal y quería dar las gracias desde lo más profundo de mi corazón a Ms. Karen (Kenngott – fundadora de Care For Kabang), Sir Rob (Warren – director de comunicaciones en UC Davis VMTH) y a todos los trabajadores y veterinarios de UC DAVIS que cuidaron de Kabang para recuperar su salud. Muchísimas gracias.

También a todos los donantes que ayudaron en la recaudación de fondos para costear el tratamiento médico de Kabang. Gracias a todos.

Rudy Bunggal

A continuación un vídeo sobre la historia de Kabang, durante su periplo para recuperar su salud tras el golpe que desfiguró su hocico:

El día 3 de junio Kabang recibió el alta hospitalaria definitiva y tras una sentida despedida en Downtown Davis partió el 6 de junio de 2013 en un vuelo para regresar a Filipinas con su familia y encontrarse con los lugareños. En la siguiente imagen se nota el cierre de la herida en torno a la nariz o fosa nasal:

Kabang

Kabang

Kabang no fue dada en adopción ni su titularidad fue transferida al doctor Anton Lim de Tzu Chi Foundation como se especuló en algunos medios de comunicación, sino que se realizó una autorización legal para que él tutelara a la perra durante su tratamiento veterinario, ya que Rudy Bunggal temía dejar a Kabang en manos de veterinarios que pudieran ser partidarios de eutanasiarla. Aquí tenéis fotografías de la intrépida perra askal de nuevo en Filipinas.

Kabang

Kabang

Kabang

Kabang

Kabang

Icono de los perros desfavorecidos, tiene ahora su nueva página en facebook: Kabang the Philippine Hero Dog. Regresó a Filipinas con tratamiento para protegerla un año más contra la filariosis canina, lo cual es una gran ayuda que no tienen los demás perros callejeros en zonas tropicales.

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