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Cuidados para el perro doméstico, salud, alimentación, ejercicio y educación.

Consejos para entrenar a un perro sordo

El adiestramiento de un perro sordo requiere un gran compromiso y mucha paciencia. Además de armarse de paciencia y energía es importante adquirir un libro de lenguaje de señas de bolsillo o consultar con adiestradores caninos profesionales. Durante el entrenamiento, el perro sordo va aprendiendo los signos de las manos y las expresiones faciales en lugar de palabras o sonidos. Sería prudente comenzar el entrenamiento por palabras que usaremos mediante signos como: siéntate, abajo, espera aquí, entra, para, ¡no!

Cuando el perro entienda estas ordenes mediante signos, se puede empezar a agregar una nueva palabra/signo para ir sofisticando el entrenamiento del perro, de vez en cuando se puede probar con cosas como: sube al coche, camina, ven aquí… pero es mejor dominar las primeras antes de hacer nada más, ya que las primeras ya pueden ser complicadas. Antes de comenzar con un adiestramiento, lo ideal es realizar primero un proceso de adaptación si el perro ha perdido su capacidad de audición o una educación específica si el cachorro es sordo de nacimiento. Esto es necesario porque la vida del perro va a ser diferente, por una buena convivencia y por mejorar su calidad de vida es buena idea que el perro se acostumbre a su forma de percibir el mundo.

Al pasear con el perro, mantengamos al perro junto a nosotros con una correa. La correa, un patio cercado o con una pared en el jardín suficientemente alta para no ser sobrepasada son necesidades para la convivencia y seguridad con un perro sordo en el hogar. Se puede comprar un cartel de aviso indicando que el perro es sordo, por si alguien se encuentra con el perro cuando no hay personas en casa y no sabe que el perro no puede reconocer sonidos ni gritos. Será muy útil que el perro lleve un cascabel o una pequeña campana en el collar, esto permite escuchar al perro cuando está en movimiento para saber más o menos donde está, recordemos que no sirve llamarle si está sordo. Si se duerme en algún lugar fuera de casa habrá que buscarlo y tratar de mirar en todas partes de la casa, normalmente si hemos seguido indicaciones anteriores no debería estar fuera de casa.

Cuando el perro se encuentre cerca y queramos llamar su atención, unos golpes en el piso con el pie harán que note las vibraciones en el suelo. Algunas personas usan una linterna por las noches para iluminar al perro y atraer su atención. Si su perro está en el jardín o patio y es de noche se pueden encender y apagar las luces repetidas veces. Un adiestrador canino puede ser muy bueno para recibir clases de obediencia canina básica y tener algunas nociones si nunca hemos entrenado con un perro, ya que con un perro sordo es más difícil. Utilice los signos y la obediencia del lenguaje de señas del libro de bolsillo, no es algo caro y es muy útil para tener nuestro repertorio de signos con las manos para comunicarnos. A medida que se repiten las sesiones de entrenamiento con los signos y las ordenes relacionadas, el perro observará también las expresiones faciales y nuestro lenguaje corporal. Al hacer las señas hay que poner al perro en la posición que esperamos de el, hacer que se siente, que se detenga o que entre en una estancia. Recompensar al perro en un adiestramiento en positivo es muy importante, le podemos dar premios con su comida favorita. La práctica y la repetición son esenciales para llegar al objetivo, como en cualquier disciplina, las sesiones de entrenamiento deberían durar al menos 15 minutos. El adiestramiento del perro sordo será igual que para el perro que no es sordo, salvo que las ordenes habladas serán sustituidas por signos o señas de lenguaje corporal con las manos, las sensaciones serán visuales y táctiles pero no auditivas.

Cuando lleguemos a dominar el adiestramiento canino básico y sepamos cumplir las ordenes básicas podemos ir a por más señas que podremos desarrollar en los juegos, con juguetes o pelotas que el perro puede recoger y traer hasta nosotros. Algunos perros sordos han logrado manejar más de 20 signos diferentes asociados a sus respectivas ordenes en pocos años, aunque también es debido a adiestramiento profesional.

Al despertar a un perro sordo hay que tener mucho tacto, el motivo es que dependiendo del grado de sordera puede que no nos oiga llegar y se sobresalte si le tocamos para despertarle. Un perro sordo puede volverse gruñón si no se le despierta con tacto, para hacerlo siempre es bueno tocar suavemente en el mismo lugar, el hombro es un buen lugar para acariciar al perro. También podemos poner la mano delante de su trufa y dejar que nos detecte mediante el olfato. Un perro sordo despertado repentinamente sin ningún cuidado puede convertirse en un animal ansioso, intranquilo y enfadado. Es bueno acariciarle mucho con suavidad al despertarle, hablar con las visitas y con los niños para que no toquen al perro cuando esta durmiendo, podría ser especialmente peligroso si muerde.

perros dálmata durmiendo

Se puede desarrollar un signo para decir: ¡buen trabajo! y felicitar al perro como es aplaudir con las manos y acariciarle. Algunas personas ponen el pulgar hacia arriba y sonríen al perro para decirle que ha completado con éxito la orden deseada.

Consideraciones especiales para los propietarios de perros sordos

Cuando decidimos compartir nuestras vidas con un perro, aceptamos un compromiso que durará entorno a 12 o 15 años, prometemos que cuidaremos del animal, que tendrá su cartilla sanitaria, buena alimentación, ejercicio y amor. Con un perro sordo el compromiso debe ser aún más sólido porque la convivencia será más complicada si no realizamos un adiestramiento adecuado. Aprenderemos una nueva forma de comunicación con el perro, un lenguaje diferente al que estamos acostumbrados. Tendremos que desarrollar una mayor comprensión del movimiento, la vibración y la luz. Debe usar algún tipo de sistema de lenguaje de signos, ya sea el lenguaje de señas para sordos o signos inventados por la familia. Lo importante es que tenemos que tener una gran voluntad de aprender, un deseo de mejorar nuestras habilidades para convivir con el perro, las buenas noticias son que los perros se adaptan rápidamente a los cambios de situación y a las personas con las que conviven.

Como regla general, no es una buena idea permitir que un perro sordo salga fuera de casa sin correa en un área no cerrada o con vallas. Esto incluye cosas tales como caminatas, juegos en el parque, o tener al perro esperando en cualquier lugar fuera de su hogar. Algunas personas tienen dificultades para aceptar esta limitación pero tengamos en cuenta que como el perro se escape no podremos llamarle, no servirá gritar si está sordo. Un pequeño número de propietarios de perros sordos permiten a sus perros salir fuera de casa sin la correa y el arnés puesto. En general, estos perros viven en zonas rurales, ya han pasado su etapa adolescente, y están capacitados hasta el punto de que sus propietarios se sienten seguros de que el perro les obedece, y vienen cuando se les hace una señal. Son perros adiestrados que al estar en el campo no tienen peligros que temer como el tráfico de vehículos, el bullicio de la gente, grupos de niños o exceso de perros desconocidos en la zona.

La limitación por sordera no significa que los perros sordos viven sus vidas enteras atados en el extremo de una correa. Obviamente, son libres de vagar en la casa o el patio cerrado pero se pone la correa al pasear como ocurre con muchos perros que vemos por la calle. También es aconsejable tener una correa flexible de larga extensión que podamos regular de forma que mantengamos el control sobre el perro pero pueda caminar un poco lejos de nosotros y sentirse más libre.

Ejercicios de desensibilización

Desensibilizar a un perro sordo a los efectos de la sorpresa inesperada de ser tocado, es una rutina que comienza cuando ya hemos aceptado que el perro es sordo y vamos a comenzar con los primeros ejercicios antes del adiestramiento, esto supone un paso importante para que el perro no se asuste por no poder oírnos. Se puede empezar caminando detrás del perro cuando no está mirando hacia nosotros, dar un toque suavemente al perro, entonces de inmediato darle algún premio de comida en la boca del perro, cuando se da la vuelta. El perro asocia rápidamente cosas buenas y recompensas que le gustan con ser tocado inesperadamente, y aprende a responder bien sin asustarse o volverse enfadado hacia las personas. Trataremos de que el perro no se vuelva ansioso, se asuste o entre en un estado de nerviosismo ante esta clase de imprevistos o de acontecimientos sorpresivos, si se trata de un cachorro y se empieza desde la socialización del perrito es diferente de si se trata de un perro que ha perdido gradualmente la capacidad de audición y se ha vuelto gruñón.

Para hacer una experiencia positiva del hecho de despertarse tras un descanso o una larga siesta, se puede empezar por poner la mano delante de la nariz del perro cuando duerme, lo que le permite detectar por el olor que el amo está cerca. Si la respuesta es buena y el perro está tranquilo el siguiente toque puede ir ligeramente a acariciar el hombro del perro y después pasar la mano por el lomo. Tocando el pelaje del perro con dos dedos, luego con toda su mano. La mayoría de los perros sordos despiertan durante alguna parte de este ejercicio y se levantan. Cuando se abren sus ojos, el perro debe ver el rostro sonriente del propietario, y quizás incluso una recompensa que sea comida rica. En cuestión de semanas, el perro se acostumbra a despertarse cuando el propietario pone una mano delante de su nariz, o toca ligeramente el hombro o el lomo. Despertar se convierte en algo bueno y positivo no en una experiencia traumática que fomenta el miedo a ser tocado de forma inesperada. Cuando un perro sordo madura, gana confianza en sí mismo y experiencia en una amplia variedad de situaciones. Con muchos perros, la probabilidad de que se asuste en general disminuye con la edad.

Llamar la atención del perro sordo cuando no nos está mirando. Bien, ¿cómo llamar la atención de un perro sordo si no nos está mirando y no podemos llamarle por su nombre o con algún grito?

Si estamos dentro de un recinto cerrado, podemos dar un pisotón en el suelo y las vibraciones en el suelo llegarán hasta el perro si está cerca de nosotros. Podemos tocarle o soplarle. Podemos iluminarle para llamar su atención o dar golpecitos en pared o puerta si está en la habitación contigua. Si caminamos con el perro durante nuestro paseo diario podemos dar un movimiento lateral a la correa para captar su atención o tirar un objeto cerca de el. Tengamos cuidado al lanzar objetos o piedras cerca del animal para no darle, podríamos hacer daño al perro.

También se puede usar un collar de vibración para conseguir la atención de su perro. Hay varios collares de vibración que se están realizando actualmente aunque como hemos hablado en un artículo sobre collares vibradores para perros sordos, no son imprescindibles, son algo pesados y caros.

Mantengamos al perro informado de nuestros movimientos habituales en la rutina diaria. Si nos movemos alrededor de la casa, o cuando salgamos, es importante asegurarse de dejar que un perro sordo sepa lo que estamos haciendo. El motivo es simple pero no es obvio, un perro con buen oído detecta lo que estamos haciendo y está al tanto de nuestros movimientos pero un perro sordo no puede oír lo que andamos haciendo. Si un perro sordo se despierta, o se da la vuelta y descubre que el amo se ha ido, puede convertirse en una reacción de ansiedad e intranquilidad. Muchos perros sordos comienza a buscar al amo por la casa si no saben que se ha ido, determinadas razas caninas o perros en particular no toleran la soledad y pueden ladrar o tomarla contra objetos de la casa.

Por tanto, podremos informar al perro llamando su atención, pasando cerca de el de vez en cuando para que vea lo que estamos haciendo, trabajando en la misma habitación y dándole unas caricias o un cepillado antes de mostrarle como nos vamos por la puerta para salir de casa.

No apto para vagos

Educar y entrenar a un perro sordo no es algo apto para vagos o personas perezosas, no se pueden gritar ordenes a distancia ni llamar al perro y esperar que venga. Hay que moverse y ser constante, corregir y recompensar durante sesiones diarias con más de 10 minutos de práctica para cada ejercicio. Muchas veces cuando el perro ya sepa señas vendrá hasta nosotros o nos buscará para obtener nuestra atención pero la mayor parte de las veces seremos nosotros los que iremos tras el perro para obtener su atención. Mucha paciencia, voluntad y práctica.

Cómo detectar la sordera en los perros

El oído del perro no solamente es responsable de la capacidad auditiva sino también del equilibro del can. Los perros con orejas colgantes y flexibles son más propensos a sufrir infecciones auriculares que los perros con orejas de tamaño menor, cortas e implantadas arriba en la cabeza. El perro que sienta molestias puede sacudir vigorosamente la cabeza, rascarse las orejas, perder pelo en la zona, tener las orejas cubiertas de pequeñas costras, inflamadas o enrojecidas o también con pus u olores desagradables si la infección empeora. En algunos casos, puede observarse como perros ladean la cabeza o pierden el equilibrio. Si un perro tiene algún problema auditivo, generalmente a nivel del oído externo, y se deja mucho tiempo sin tratar, podría llegar a quedarse sordo o perder bastante audición, sufrir irritación crónica o tener problemas constantes de equilibrio.

Las personas que conviven con perros pueden no darse cuenta de que el perro está perdiendo audición y va quedándose sordo. Si el animal deja de reaccionar al oír un ruido que habitualmente despertaba su interés, o tiene dificultades para localizar la procedencia de un sonido, probablemente esté perdiendo audición. A veces la sordera puede ser temporal y deberse a una infección o a un tapón de cera debido a negligencias en la higiene del perro.

limpieza canales auditivos perroAlgunas razas de perros tienden a producir más cera de lo normal o a tener tantos pelos en el canal auditivo lo que provoca mayor acumulación de cerumen. Limpiar los canales auditivos con algún producto recomendado por su veterinario una vez a la semana impide que la cera se acumule, aunque se debe vigilar la dosis para evitar problemas de irritación en la piel. En los perros de orejas largas y caídas se les puede dar cuidadosamente la vuelta mientras descansan, dejándolas del revés para airear y si hace falta limpiar.

La sordera en los perros también puede estar provocada por una lesión o enfermedad que afecte al tímpano o al oído interno o medio. Algunas razas caninas como los dálmatas o los dogos argentinos, sufren una predisposición hereditaria a la sordera en uno o ambos oídos. Los perros al igual que los humanos pueden quedarse sordos por vejez, aunque esta sordera sobreviene de forma gradual y cuanto más agudos sean los sonidos antes dejan de ser audibles para el perro. En los cachorros puede ocurrir que tengan sordera de nacimiento, ante lo cual es necesario tener mucha paciencia y prepararse para muchas horas de dedicación y entrenamiento.

Si sospechas que tu perro no puede oír, hay diversas formas caseras de comprobar hasta que punto puede tener una pérdida de audición, sin embargo, estos métodos no son seguros pero pueden servir para llamarnos la atención y despertar la alerta sobre una posible sordera y a partir de ahí ir al veterinario para prepararnos mejor ante el diagnóstico. Una forma es provocar un sonido que no produzca ninguna vibración ni agite el aire para que no pueda sentir el ruido salvo por el oído. Puedes hacer ruido con su plato de comida, encender la televisión con un volumen en el sonido ligeramente alto, hacer sonar las llaves o cualquier cosa que le interese mucho cuando no está mirando o llamarla para despertarle cuando duerme.

Tests caseros para detectar la sordera en un perro

Hacer sonar las llaves de un llavero o un puñado de monedas.
Apretar algún juguete o peluche de los que emiten sonidos o hablan.
Hablar al perro en un tono de voz normal y aumentar el tono si se muestra indiferente.
Aplaudir con las manos sin estar muy cerca del perro.
Haz sonar una campanilla.
Pon alguna música grabada en el teléfono móvil o celular.
Toca algún instrumento musical.

Normalmente un perro debería mostrar algún interés ante estos sonidos y solamente un perro completamente sordo se mostraría totalmente indiferente. Sin embargo, si le cuesta mucho oír puedes tener alguna sospecha de que tenga pérdidas de audición.

El único método realmente efectivo para saber si un perro es sordo es realizar el test BAER, normalmente esto es lo más seguro pero si no quieres hacer el test puedes hablar de la situación con tu veterinario de confianza y seguramente se resolverán todas las dudas.

Existen algunos comportamientos que pueden hacer saltar la alarma cuando el cachorro aún es muy pequeño y se encuentra junto al resto de la camada o junto con otros perros pequeños que son sus compañeros de juegos. Los perros que tienen los sentidos mermados, entre ellos, el oído, tienden a morder de forma excesiva cuando juegan al no darse cuenta de que están llegando a hacer daño porque no pueden escuchar las quejas o gritos de otros perritos. Además un perrito que está saciado y duerme, no se levantará para realizar una nueva toma de comida si no es despertado por el movimiento de la madre o de algún otro perrito, los cachorros que son sordos únicamente perciben las vibraciones y el tacto.

Cuando el cachorro se divierta en casa en solitario puede ocurrir que notemos conductas extrañas con los demás miembros de la familia, una fuerte mordida en los juegos, falta de atención cuando se le llama o ver a un perro excesivamente dormilón al que cuesta despertar. Debemos tener en cuenta que solamente nos daremos cuenta de comportamientos extraños relativos a la sordera cuando el perro sea totalmente sordo porque si la sordera es unilateral, será muy complicado darnos cuenta de que no puede oír a través de uno de sus oídos.

Tengamos también en cuenta al hacer tests en casa que cuanto más alto sea el sonido también lo es la vibración producida en el aire, si un ruido desmedido que nos molesta puede hacer vibrar una pared, el perro también puede detectar vibraciones aunque no pueda oír el sonido ni saber quien lo ha originado. Por otra parte, un perro con sordera unilateral puede oír sonidos pero no siempre podrá detectar desde donde vinieron y quien está produciendo ese sonido. Es interesante observar hacia donde se dirige el perro, si mira el origen del sonido o si comienza a buscar por otra parte. Incluso podemos colocar al perro mirando hacia otro lugar, por ejemplo hacia el lado opuesto a la televisión, y probar a encender, subir el volumen, comprobando si se gira hacia la fuente o si busca hacia otra dirección.

Si el animal está dormido o descansa tumbado, cuando nos aproximemos a él deberemos ponernos delante o mostrarle nuestra mano para que sepa que vamos a acariciarle, ya que tal vez no pudo oír nuestra llegada aunque las pisadas provocan vibraciones en el suelo.

Como los sonidos agudos son menos audibles para el perro, se puede llamar al perro no por silbidos o diciendo su nombre sino dando palmadas, porque producen sonidos mucho más graves, los perros pueden localizar más fácilmente la procedencia del sonido de una palmada y encontrar al dueño si han perdido audición.

La posición del animal, el ángulo desde el cual se emite el sonido provocaron diferentes reacciones, además tengamos en cuenta que los perros pueden oír sonidos más bajos y más altos que el oído humano. También podemos probar con un silbato utilizado habitualmente para el adiestramiento de perros pero con los métodos caseros también podemos obtener respuestas. Tras esta primera comprobación debemos ir a ver al veterinario para tener una opinión más fiable y profesional.

examen oído externo perroEl veterinario tratará de averiguar que zona es la afectada (oído externo, medio y oído interno) y si el problema es auditivo o un síntoma de alguna enfermedad más generalizada. Es posible que sea necesario sedar o anestesiar al perro para que el veterinario pueda examinar su aparato auditivo en profundidad o si el animal está muy nervioso e intratable. Algunas pruebas diagnósticas pueden incluir una radiografía del oído medio e interno, pruebas de alergia o biopsias. En la clínica veterinaria pueden tratar de realizar pruebas de hipersensibilidad, destinadas a aislar la sustancia que provoca reacciones alérgicas para poder prescribir el tratamiento oportuno. La piel que recubre el oído externo puede ser propensa a las alergias, se inflama y provoca picores, también el cerumen acumulado puede dar lugar a infecciones secundarias.

Problemas auditivos más comunes

Síntomas: El perro empieza a sacudir la cabeza y a rascarse las orejas desesperadamente.
Posible causa: Un cuerpo extraño se ha introducido en el canal auditivo.
Tratamiento: Extirpación del cuerpo extraño, sedando o anestesiando al perro.

Síntomas: El perro empieza a agitar la cabeza, a segregar pus por lo oídos y estos exhalan un olor desagradable, sintiendo el animal dolor.
Posible causa: Infección aguda.
Tratamiento: Aplicación de antibiótico en gotas, algún tratamiento fungicida o anti inflamatorio.

Síntomas: El animal se rasca con violencia y sus orejas aparecen cubiertas de cerumen negruzco.
Posible causa: ácaros de la oreja y el oído.
Tratamiento: Aplicación de un acaricida, insecticida específico para los ácaros en ambos oídos. Al ser contagioso es buena idea tratar a las demás mascotas o animales domésticos que hayan tenido cualquier contacto cercano con el perro que presente ácaros.

Síntomas: Inflamación súbita e indolora de uno o ambos oídos.
Posible causa: Hematoma provocado por un golpe o el propio perro al sacudir la cabeza.
Tratamiento: Drenaje del hematoma, cuidado del oído según el origen del golpe.

Síntomas: Inflamación y picor en la piel de las orejas, con posible pérdida de pelo.
Posible causa: Reacción alérgica complicada por infección de hongos y/o bacterias.
Tratamiento: Antibióticos y/o anti inflamatorios. Pruebas de hipersensibilidad para aislar la sustancia.

Síntomas: El perro mantiene su cabeza ladeada de forma permanente.
Posible causa: Trastornos del oído medio y/o interno.
Tratamiento: Depende del origen pero si se trata de pérdida de equilibrio puede necesitar tratamiento para el trastorno vestibular.

Lenguaje de señas para entrenar perros sordos

El adiestramiento de un perro sordo no es realmente tan diferente como un adiestramiento canino mediante voces, se trata de una comunicación diferente, por señas visuales, aunque las recompensas son iguales, táctiles y por el gusto, dando pequeños premios tras lograr una acción bien ejecutada. No requiere mucho más tiempo, aunque sí esfuerzo, y no utiliza necesariamente diferentes métodos, sólo diferentes señas para llamar la atención del perro. Mediante el oído, los perros aprenden el significado de las palabras a través de la repetición y la expectativa de mimos, aprobación de la persona a quién quieren y respetan. Los perros sordos aprenden de la misma manera, mediante repetición, pero fijándose en nuestros gestos y en la recompensa tras una buena ejecución. Los perros no entienden nuestra lengua, sea cual sea el idioma en el que les hablemos, sobre este tema se mezclan expresiones erróneas, ya que ciertas categorías sólo son válidas tratándose de humanos, ya que nosotros tenemos lenguas de signos convencionales, mientras que lo natural es la comunicación, presente en las demás especies aún sin un lenguaje doblemente articulado, los perros tomarán las órdenes que indicamos con las manos como un lenguaje de señas, una forma de comunicación complementaria con el animal doméstico, pero las lenguas de personas sordas son lenguas de signos convencionales como otros sistemas lingüísticos. Cuando dos perros extraños se encuentran, hay muy poco sonido, ellos no se comunican como nosotros, mediante la palabra. Los perros se comunican través de casi todo el lenguaje corporal en primer lugar, luego por el olor; se comunican según sus gestos y mímica del cuerpo, también se huelen y reconocen mejor los olores que nosotros pues nuestro olfato no está tan desarrollado. Ladrar, gruñir o quejarse es una forma adicional de comunicación en los enfrentamientos, no es la principal forma de comunicación perruna.

Si observamos a los perros que compiten en eventos donde se premia la obediencia, están obligados a aprender señas con las manos, junto con comandos u órdenes de voz con muchos otros perros de trabajo, utilizan el lenguaje corporal o signos claves con las manos para cumplir una tarea en tiempo limitado. Muchos entrenadores recomendarán enseñar a los perros comandos de voz en primer lugar, antes de pasar a signar con las manos. Como las recompensas son iguales, no es tan difícil enseñar a un perro con señas manuales aunque esto requiere de paciencia, tesón y esfuerzo por ambas partes, la enseñanza de las señas con mano a un perro sordo no es realmente algo inventado especialmente para los perros que han perdido el oído en la edad adulta o tienen sordera congénita.

¿Necesita un perro sordo a un entrenador profesional?

No es necesario contratar a un entrenador, pero puede ser útil tomar clases de adiestramiento, sobretodo si somos novatos y estamos algo perdidos. Si bien siempre es posible entrenar a un perro sin ayuda externa, a veces un entrenador puede indicar otra forma de enseñar que puede funcionar mejor con su perro, o pueden ser capaces de ayudar a resolver un problema de comportamiento que están teniendo y no seamos capaces de corregir. Otra ventaja es que el perro aprende a socializar hasta cierto punto, mejora su atención hacia nosotros incluso en una habitación llena de distracciones. También es una buena idea leer la mayor cantidad posible de literatura y manuales sobre perros en la educación y el comportamiento de perros sordos.

¿Qué tipo de señas con las manos son adecuadas?

No hay señas «malas» o «incorrectas» con las manos, una persona puede utilizar lo que le venga más cómodo en cuanto a tipos de señas con las manos, siempre que no sea incoherente. Es decir, se pueden tomar señas directamente de lenguajes de señas, ya que los perros no reconocen lenguas de signos convencionales creadas por humanos, pero sí responden con expectativa a señas recurrentes de la persona con quién están afectivamente vinculados. Es importante mantener ciertas señas durante el entrenamiento, sin cambiarlas cada cierto tiempo ya que el perro no comprenderá esta incoherencia o confusión, si una seña significaba algo en un momento, no se puede pretender que súbitamente se busque lo mismo haciendo otra seña con la mano. Hay algunas señas de obediencia básica, pero realmente no es suficiente para comunicarse con un perro. La ventaja de la utilización de señas es que la mayoría de las personas que han formado a un perro será capaz de dar a su perro comandos básicos para evitar problemas de conducta y que el animal se pierda por distanciarse demasiado durante un paseo, por no estar controlado con correa, arnés o no disponer de collar vibratorio.

A través de Deaf Dogs se recomiendan recursos para aprender ASL, acrónimo de la lengua de signos americana, tomando así ciertos signos utilizados para hablar entre personas sordas, que tienen lenguas de signos convencionales -signando con ayuda de las manos- como otras comunidades lingüísticas. Esto puede ser una ventaja, porque cualquier persona que conozca ASL o tenga conocimientos de una lengua de signos de otra comunidad lingüística del mundo será capaz de comunicarse con su perro sordo con menos curva de aprendizaje, porque su repertorio será mucho más amplio de lo requerido. Algunas personas usan modificaciones del ASL o de otra lengua de signos, a fin de que puedan llevar una correa en una mano y comunicarse con el perro con la otra. Algunas personas se conforman con los signos del ASL o toman signos para crear su lenguaje de señas, se puede comprar un diccionario ASL, o de LSE, lengua de signos española, si parece un desafío inventar signos propios para el adiestramiento. La mayoría de las personas terminan utilizando una combinación de ambos. Cualquier cosa que usted elija es algo «correcto» para usted y su perro mientras se logre entrenar, los ejemplos y sugerencias son sólo eso, ejemplos. Siéntase libre de usar (o no) cualquier seña con las manos mientras sean sencillas y usted sea persistente en el entrenamiento.

El entrenamiento para perros sordos con comida, es complementario a la necesidad de aprobación y mimos como en cualquier otro tipo de adiestramiento. Con el fin de enseñar a cualquier perro, necesita una manera de «recompensar» el comportamiento correcto, premiar al perro tras la consecución de un objetivo. Los premios con alimentos ricos que le gusten al perro son fáciles de dar y tienen habitualmente excelentes efectos positivos sobre el animal, un perro que se entrena sin motivación alguna generalmente no trabajará al máximo de sus posibilidades y no será muy vigoroso en su entrenamiento. Hay que dar al perro pequeños premios en alimentos que le gusten, si vemos que no hace mucho caso es mejor probar con algún juguete u objeto que le guste mucho y tengamos en casa.

El tipo de alimentos ideales para dar en recompensa deben ser de pequeño tamaño, sabrosos y que no sean difíciles de comer y tragar como por ejemplo cachitos de salchicha, pollo o alguna croqueta para perros. Es importante no perder tiempo en una comida ya que el perro pierde la concentración del entrenamiento canino y pasa a comer. Debe ser un instante de recompensa, algo rápido acompañado de caricias al animal.

Enseñando una seña positiva: «¡Buen chico!»

Lo primero que hay que enseñar a su perro es un signo de «correcto» o «buen perro», una seña que sirve de aprobación y de efusiva muestra de que ha completado con éxito lo que se le pedía. Puede utilizar la palabra de lenguaje de signos «bueno» o «bien» o un «pulgar hacia arriba» o cualquier otra cosa que sea cómodo para usted. Para enseñar, siéntese con su perro y un puñado más o menos sabroso de pequeños premios para recompensa que le gusten realmente y que no estén cerca del perro ni los pueda alcanzar fácilmente, primero debe aprender, luego se le recompensará. Utilice su seña de aprobación con el perro mientras se muestra contento y efusivo con él, ofreciendo una pequeña recompensa de alimento. Este ejercicio se puede hacer aproximadamente de 3 a 10 veces en varias repeticiones. Luego, haga el signo sin dar la recompensa y deténgase a ver qué pasa. Si el perro mira como si quisiera decir «¿bien, dónde está mi premio?», ¡entonces lo entiende! Recompense al perro con un premio final y hágale caricias.

Enseñando la seña de «Mírame»

Hay dos métodos para la enseñanza de «ven hacia mí» o «mírame». Una es la de enseñar esta orden como un hábito, algo que el perro debe hacer mucho, ya que será complicado llamar su atención si no está muy entrenado y no logramos que nos vea, ya que no puede oírnos; y la otra teoría dice que se enseña como un comando y que solamente debe hacerse mediante un signo y no esperar que sea una respuesta habitual del perro al vernos aparecer.

Para enseñarlo como un hábito, se ha de empezar mediante la adopción de un entrenamiento con premio, poniéndolo cerca de la nariz del perro, después llevando el premio hasta nuestra nariz, dando la seña de «bueno», y luego dar el premio para que se lo coma el perro. La idea es que nuestro perro nos mire a los ojos. Hay que practicar esta pequeña secuencia en unas repeticiones por unos días. Luego vaya al paso siguiente, use el premio y manténgalo alejado de usted la distancia de un paso suyo o de su brazo estirado. Su perro probablemente examinará el trozo de alimento o el juguete. Espere hasta que su perro se ponga impaciente, y mire como queriendo decir «bien, ¿cuando me darás mi premio?» Cuando esté impaciente entonces entregue su recompensa rápidamente mientras hace la seña de «buen perro». En un primer momento, lo único que conseguirá es un vistazo rápido, pero se puede trabajar poco a poco hasta el momento en que el perro tendrá que mirar nuestro rostro. Usted también debe mantener el premio en lugares distintos mientras entrena con el perro, diferentes distancias, en una mano, a un lado, más cerca del hocico… Hay que practicar también colocando el premio a nuestra espalda, dejando entender al perro que si quiere obtener su recompensa, independientemente de donde se encuentre el premio deberá mirarnos a los ojos para conseguirlo.

La enseñanza mediante seña o comando de «mírame» es muy similar, excepto que usted debe realizar la seña elegida para «mírame» antes de que el perro se esté fijando en su presencia, debe atraerlo con la seña para que le mire a la cara. Algunas personas empiezan ayudándose con un premio de alimento para llamar la atención del perro primero y después hacen la seña, hay que practicar hasta que se pueda hacer sin mostrar nada de premio, de forma que el perro ejecute correctamente al ver la seña, solamente con ver su gesto, reconociendo a la persona y haciendo más sólido el vínculo.

Es importante lograr que el contacto visual entre el perro y nosotros sea muy frecuente, que nos busque con la mirada, cuanto más mejor, ya sabemos que no puede oírnos, pero si nos mira puede atender a nuestros gestos. Aún entrenando, no hay que deshacerse de la correa al pasear, porque no podremos llamar al perro si se despista y pierde nuestro rastro.

Enseñando la seña de «¡No!»

«No» es probablemente la palabra más utilizada en la formación del perro. Es mejor decir que al perro lo que puede hacer, en vez de limitarse a gritar «no» todo el tiempo. Por ejemplo, si su perro salta sobre usted cuando llega a casa, ¿qué puede pensar al decirle «no»? Bueno, ya sabe que no le gusta cuando salta encima, pero no sabe qué hacer en lugar de eso, no sabe cual es el comportamiento adecuado que una persona espera de un perro. Por lo tanto, intentará otra cosa y otra cosa que podrá recibir un «no». Esto podría continuar durante bastante tiempo, ya que trata de averiguar lo que es el buen comportamiento. Es mucho más fácil para ambas partes, decirle «siéntate» y saltarse el «no» del todo, enseñar lo que puede hacer antes que enseñar todo lo que no le está permitido hacer. Realizar un entrenamiento constructivo y positivo es más fácil, rápido y ahorra muchos quebraderos de cabeza.

Por lo tanto, la enseñanza no es un poco menos preciso, ya que todo lo que realmente significa es «parar», se trata de utilizarlo para que el perro detenga su acción y preste atención. La mayoría de las personas usan la enseñanza del «no» con al menos 2 versiones distintas de «no», uno para problemas menores, y una para problemas mayores. La primera es para «No, eso no es lo que quiero», y sólo significa detener la acción dentro de un entrenamiento cuando las cosas no se están haciendo bien. Puede agitar la cabeza y cerrar los ojos, cortando el contacto visual con el perro para reforzar su desaprobación. La segunda es más grave, sería el equivalente de «¡Para!» o «Stop» significa que está realmente haciendo algo malo, y debe ir acompañada de un «lenguaje corporal» mostrando una cara enojada, decepción y gestos de negación. Esta sólo debe usarse después de la primera, si el «no» inicial ha fracasado, ya que si se llega a exagerar, no será útil para nosotros cuando el perro ya esté acostumbrado.

Enseñando la seña de «Liberación» o «Suelta eso»

Enseñar una palabra de liberación también es importante. Tanto para soltar objetos como para pasar a otro entrenamiento o actividad, como para dar término a una sesión de adiestramiento, dejando descansar al perro. Si no se avisa al perro con un gesto claro, él tendrá que decidir por su cuenta, podrá confundirse, insistir o buscar atención en la persona.

Enseñarle a su perro a ser tranquilo y no actuar bruscamente

Enseñar a su perro a ser dócil en la conducta cotidiana es esencialmente lo mismo que la enseñanza de la inhibición de morder. Los perros deben aprender que la gente tiene la piel muy sensible, y que deben ser muy cuidadosos con sus dientes, los cachorros son especialmente mordedores en sus juegos. Este es un proceso que comienza cuando son cachorros con sus compañeros perrunos y con los demás perritos de la camada, sus hermanos. Cuando un cachorro muerde a otro cachorro demasiado duro, el cachorro chilla y huye. El cachorro que muerde duro poco a poco aprende que la diversión se detiene cuando las mordeduras hacen daño. La enseñanza de un cachorro a ser suave es una continuación de esta observación. Obviamente, con un perro sordo, gritando no ayuda porque los chillidos no se escuchan cuando uno está sordo, pero la retirada de atención o los gestos de dolor si son llamativos para el perro. La enseñanza debe ser un proceso gradual. Empezaremos tirando de las manos hacia atrás y levantándose cuando el perro muerde muy fuerte y nos hace daño. No tire las manos lejos demasiado rápido, ya que puede convertirse en un juego. A medida que su cachorro aprende, poco a poco el «ouch» se puede realizar un punto más bajo de forma menos exagerada, hasta que su perro entiende que los dientes caninos en la piel humana son una cosa mala, que duele.

Enseñando al perro la seña de «Sentarse»

seña sentarse para perros sordos Sentarse o «siéntate» es probablemente una de las cosas más fundamentales que a cualquier perro se le enseña y, probablemente, uno de los comandos más fáciles también. Comencemos con una recompensa colocada en la nariz del perro, y luego llevarla detrás de sus oídos hasta que se siente. Tenga cuidado de no levantar la mano, o su perro probablemente dará un salto para conseguir la recompensa en lugar de seguir la sesión de entrenamiento. La práctica permite conseguir que la seña sea comprendida sin recompensas, sólo con el gesto de la mano, esto se debe hacer unas cuantas veces y, a continuación, empezar a trabajar en la mano firme sin nada más. Puede utilizar el signo de obediencia a la izquierda, o puede utilizar el signo de la mano de lenguaje de signos para «siéntate». Si utiliza el signo de obediencia, el lugar donde puede llevar el premio es tomado entre el dedo pulgar y la palma de la mano mientras hace el signo. Una vez que el perro sabe que significa el signo, no será necesario la recompensa en la mano.

La enseñanza de «Abajo»

seña abajo para perros sordos «Abajo» es otro comando muy básico, pero a veces es un poco más difícil de enseñar. La manera habitual de enseñar es que el perro se siente, para lo cual tenemos que tener controlada la seña de sentarse primero y, a continuación, poner un premio a un nivel inferior de la nariz del perro en el suelo. Tenga cuidado de que no se le mueva el premio hacia adelante o lo deje demasiado cerca del perro, como a veces el perro se puede poner de pie teniendo una postura con la cabeza hacia abajo, para obtener el sabroso premio. Este gesto de obediencia, se hace naturalmente, a su vez hacia abajo en un signo con la mano, pero también puede utilizar la seña de lenguaje de signos para la palabra «Abajo» mientras muestra al perro como colocarse.

Algunos perros simplemente no se sentarán fácilmente, habrá que esforzarse algo más para lograr su obediencia ante esta seña. Otra forma de hacerlo es sentarse en cuclillas o en el suelo con una pierna delante de usted poniendo la recompensa debajo. Recoger el premio, y hacer llegar al perro debajo de su pierna para demostrar que el perro deberá tumbarse y quedarse abajo si quiere obtener la recompensa. Hay que colocarse lo suficientemente bajo para que el perro deba acostarse para poder pasar por debajo de la pierna. Tan pronto como sus codos y el vientre estén pegados al suelo, debemos hacer el signo «abajo» y darle el premio. También se puede utilizar este método con una mesa baja o usando una silla.

Otra forma es más lenta, pero todavía funciona. Colocar un premio en el frontal de la nariz del perro, y bajar a unos cuantos centímetros (suficiente para que el perro baje la cabeza). Asegúrese de que su cola permanece en el suelo y no mueve la pata para alcanzar el alimento o el juguete (se puede mantener el premio entre el pulgar y la palma, de modo que la mano se encuentra en el signo «abajo»). Una vez que está haciendo esto con regularidad, la reducción debe ir a más, bajando más la posición antes de dar la recompensa. Cuando el perro baja la cabeza hasta el suelo, empiece a sacar adelante el premio. De nuevo, asegúrese de que su cola se queda abajo. Su perro eventualmente puede mover una pata hacia adelante, si ha bajado y se ha tumbado, hay que recompensarle entonces. Mantenga la rutina atrayendo más y más a lo largo, hasta que su perro se acueste. Esto puede tomar unas cuantas clases, pero se puede llegar hasta allí.

Enseñar la seña de «Levantarse» o «Arriba»

seña levantarse para perros sordos «Levantarse» no es un comando que se utiliza mucho, pero puede ser útil cuando llega el momento del cepillado de su perro, o en la clínica del veterinario. Con el perro sentado, hay que realizar la seña de arriba o levantado con una mano que hay que pasar en frente de su cara. La mayoría de los perros se levantan para recibir la recompensa si la huelen en la mano o la ven en la mano al pasar haciendo la seña. Cuando se le da el premio, a continuación, se debe poner una mano en el cuello y la otra bajo su vientre de modo que él debe permanecer de pie y mantener esa posición. Simplemente el perro debe permanecer unos segundos, luego suéltelo. Como él se acostumbra a ello con rapidez, vamos a ampliar el plazo de tiempo en el que tiene que mantenerse de pie, y tocarlo por todo el cuerpo incluida la cola, los pies, hocico y orejas. Trata de dar más recompensa si es necesario. La idea es que el perro permanezca de pie cómodamente, sin importar lo que está haciendo con él. El signo se va a iniciar a partir de la nariz del perro hacia adelante, pero debe ser poco a poco, un movimiento hacia arriba en ángulo que será un movimiento de barrido brazo recto hacia arriba, de modo que el perro acaba de pie en lugar de caminar hacia adelante para recibir el premio.

Enseñanza de la orden «Espera aquí», «Detente»

seña detenerse para perros sordos «Quieto aquí», «detente», es un ejercicio que enseña a su perro a detenerse en un lugar determinado cuando está libre de control. Estando el perro sentado, y haciendo el gesto de lenguaje por señas de «espera», la palma de su mano delante de su cara, o la seña en lenguaje de signos «estancia», que utiliza las dos manos. Dar al perro entonces una recompensa rápidamente, y luego realizar la seña de «espera» o «quieto ahí» de nuevo, otro premio, «detente» y un premio más. A continuación, un entusiasta «¡buen chico!» o «buen perro» e indique que desea cambiar su posición cuando ha llegado su liberación por conseguir completar con éxito la orden. Poco a poco, el tiempo entre la petición de «quieto ahí» y la recompensa debe espaciarse, al dejar un poco más de tiempo el perro permanecerá sentado durante períodos más largos, la mecánica es realmente sencilla pero el tiempo se ha de alargar un periodo que correspondería a tres premios al inicio de la disciplina. Se recompensa al perro mientras permanece detenido en la estancia y, a continuación, una vez dando nuestra aprobación efusiva «¡bien hecho!» cuando se realiza este entrenamiento. Una vez que nuestro perro parece comprender, pasamos al siguiente paso.

Coloque la recompensa en el suelo delante del perro. Si bien sigue siendo, alimentar con un premio de uno en uno a cada vez, con bastante rapidez. Puede que sea necesario para mantener su cuello en un primer momento, pero no trate de mantener su posición en una sesión, se puede entrenar varias veces y hay que tener paciencia. Si el perro o la perra insiste en levantarse y moverse hacia delante, simplemente no dejes que se coma la recompensa. Esconda los premios de alimento o el juguete, tápelo con la mano, o pasa sobre ellos. Dile que se siente de nuevo haciendo la seña con la mano, y coloque de nuevo el premio. Como el perro empieza a comprender que significa el movimiento, empiece a extender el tiempo entre cada bocado de nuevo, haciendo que mantenga la posición antes de cada recompensa. Añadir poco a poco cierta distancia. No trate de aumentar la distancia y la duración al mismo tiempo, hay que entrenar con paciencia dando pequeños pasos para lograr grandes avances. Si desea que su estancia dure más tiempo, se puede quedar más cerca del perro. Asegúrese de utilizar el signo de liberación, de modo que el perro sepa cuando se puede mover. A medida que su perro es mejor entendedor, se puede añadir algunas distracciones, puede saltar, poner obstáculos llamativos entre usted y el perro. Permanecer quieto estando tumbado abajo se enseña de la misma manera, solamente cambia la posición en la que debe quedarse el perro cuando está detenido.

Enseñando la seña de «Déjalo»

«Deja eso» es una manera de decirle a su perro que no puede tener lo que sea que está viendo, o que no lo puede comer o llevárselo a la boca. Para enseñar esto al perro, mantenga un alimento de premio en una mano, la palma abierta y la otra mano para hacer las señas. Utilice la seña del lenguaje de signos de «lo dejas» o «deja eso», y cuando el perro intente tomar el premio, se pondrá cerca de su mano entonces dele la vuelta y no deje que se coma la recompensa. No tire la mano o aumente la distancia o ponga la mano en alto. El perro probablemente acercará la nariz para oler o lamerá la mano, o tal vez pondrá su pata. Cuando él se de por vencido y se aparte, no espere unos segundos, para dar la seña de «OK», «buen perro» y deje que él se coma su recompensa. A medida que se avance con la práctica, su perro se dará cuenta de que no puede tener el premio a menos que se le diga que él puede tenerlo, a menos que reciba una seña visual.

Eventualmente, usted será capaz de mantener un trozo de alimento como premio justo delante de su nariz y que no la toque. Una vez que él sepa que usted puede indicarle «deja eso» con respecto a otras cosas que también están por la casa como los alimentos en una mesa o una taza de café, aprenderá a regular este comportamiento curioso con las cosas que no le está permitido tomar. Es necesario entrenar con práctica, a partir de un nivel más lento y sencillo como poner los alimentos en el suelo, luego en una mesa, y así sucesivamente en otros lugares de más difícil acceso donde suelen ponerse cosas que el perro no debe tocar o probar.

Enseñando la orden «Ven» y «Ven aquí»

seña ven aquí para perros sordos Lo más importante para recordar acerca de la enseñanza de venir, es que usted nunca debe castigar a su perro cuando viene hacia usted. Esto incluye cualquier cosa que no le guste a su perro, no nos referimos únicamente a un castigo físico, si a su perro le da miedo el momento del baño no entrene para aprender la orden de «ven conmigo» si piensa bañarle después, si no le gusta ser agarrado mucho tiempo no le retenga cuando haya conseguido que venga hasta su posición o no le recorte las uñas justo en ese momento si no le gusta, cuando practique esta orden, solamente ocúpese del entrenamiento y de la recompensa. No importa lo que hizo justo antes de llamar al perro, lo único que el recuerda es que vino, y usted le hizo algo poco agradable. Si su perro tiene mal comportamiento, o lo que tiene que hacer cuando el venga es algo desagradable, es necesario dirigirse hasta el perro en vez de entrenar esta orden. Usted no desea que su perro tenga dudas sobre si es o no es seguro que vaya hacia usted en un momento y pueda acabar en algo desagradable. Además, cuando se realiza la enseñanza de la seña «ven conmigo», no se quiere dar al perro ningún motivo para que piense que va a pasar algo malo. En otras palabras, no hay que llamar al perro si no estamos seguros de que se encuentra bien con nosotros y de que vendrá por si mismo. Esta orden es especialmente difícil, si hemos logrado conseguir alguna de las básicas podemos estar muy contentos porque con este aprendizaje se puede llegar a tardar mucho tiempo hasta tenerlo dominado, algunos perros no mantienen una permanente obediencia ante las llamadas hasta que no son adultos entrenados con unos 2 años.

Dicho esto, la enseñanza es muy similar a las anteriores señas. Por lo general, puede usar dos formas de proceder. El primero es una seña «ven aquí» que puede utilizar cuando el perro está cerca de usted. El gesto del lenguaje de signos para la palabra «Ven» funciona bien para esto. El otro es un gran gesto de barrido cuando el perro está más lejos de usted, a veces esto se hace por encima de su cabeza, para realmente obtener su atención, sirve cuando el perro está a una cierta distancia de nosotros y no podríamos cogerle.

«Ven conmigo» es una forma casual de pedir al perro que venga con nosotros, es opcional para el perro, y se utiliza cuando no importa si el perro nos sigue o no como por ejemplo si estamos moviéndonos por la casa y queremos que nos siga hasta alguna habitación, para estos casos no es necesario entrenar con sistema de recompensa.

Si bien con la enseñanza de una seña seria como «Ven», especialmente con un perro sordo de cierta edad que puede no haber tenido buenas experiencias anteriores, es probablemente una buena idea utilizar una cuerda en el collar del perro. Nunca deje la cuerda en el collar del perro cuando no está allí para supervisar. Puede ser un hilo o una cuerda muy corta si entrena dentro de la casa, y más largo para entrenar fuera. ¡No utilice esta cuerda para tirar del perro hacia usted! Es preferible equiparse con algunos muy buenos premios, alimentos y juguetes, anime a su perro para venir con usted (si es un poco lento, dé la vuelta y comience a correr para otro lado, casi todos los perros acelerarían para seguirle). Cuando llegue hasta usted, tome la cuerda rápidamente sin tirar de ella, solamente para que no se vaya, hay que darle entonces la recompensa y luego regresar al punto de partida ya caminando con el collar sujeto. No hay que tomar la cuerda hasta el final y hay que recompensar a nuestro perro cuando viene hasta nosotros. Si completa con éxito lo que le pedimos, le elogiaremos, le haremos la seña de «buen perro», le podemos dejar ir y jugar otra vez a que venga hasta nosotros. Si un perro piensa que sólo le llaman para hacer que venga a jugar, el perro no vendrá por otros motivos. Esta práctica por lo menos se debe realizar 3 veces en cada sesión de entrenamiento. Eventualmente, usted será capaz de no tener que colocar una correa en el collar del perro, porque para su amigo de cuatro patas, llegar al encuentro de una persona de la familia será la cosa más maravillosa que podía hacer.

La enseñanza de las señas de «Ir» y «Moverse»

«Ir» y «Moverse» son muy similares, pero ligeramente diferentes. Con «ir», el perro debe pasar a un lugar específico, o en una determinada dirección, debemos indicarle hacia donde debe ir. «Mover» se entiende simplemente para salir del camino, o salir de la zona inmediata donde nos encontramos, sobretodo para casos en los que puede venir un peligro, un grupo de transeúntes, ciclistas, entonces nos movemos simplemente a un lado.

Al enseñar la seña de «ir», se puede comenzar con su perro sentado a su lado. Tras decir la seña de «quieto» o «espera», hay que caminar unos pasos delante y poner el premio en el suelo a corta distancia. Entonces regresamos de nuevo hasta la posición del perro, y hacemos el signo que hayamos elegido para «ir» señalando al premio que está en el suelo. Esto debería funcionar. Normalmente el perro debe ir a tomar el premio que ha sido colocado. Después de la práctica de este ejercicio varias veces, tratemos de poner dos o tres pequeños contenedores limpios en diferentes posiciones delante del perro. Haga la seña a su de sentarse y permanecer de nuevo quieto. Coloque la recompensa, por ejemplo trocitos de comida sabrosa en diferentes lugares, dentro todos o de alguno de los contenedores y conserva algún premio con usted. Indique a su perro que debe «ir» a uno de ellos. Si va hasta él, deje que coma rápidamente un alimento (ya sea de la mano o al abrir el recipiente). Si él va hacia otro lugar o no viene hacia donde queremos, dar una negación entonces con la seña de «no» (agitar la cabeza hacia los lados con desaprobación también ayuda) y llevarlo de vuelta al punto de partida para volver a intentarlo. Una vez que entienda que debe ir a donde usted le dice a él, oculte los contenedores y comience a practicar con direcciones sin usar obstáculos de señuelo. Usted quiere que su perro sea obediente para ir a donde usted dice, si hay comida o si no hay una recompensa visible.

Para enseñar a «moverse», haga la seña escogida de «mover» para su perro y, a continuación, ande arrastrando los pies hacia él. Debe salir fuera del camino o de una zona donde se encuentren, echarse a un lado. No trate de correr con su perro hacia alguna dirección, simplemente haga que se mueva al observar como anda usted. Cuando lo haga, le haremos la seña de «buen perro», le daremos un premio y, a continuación, trabajaremos en otra cosa durante unos minutos antes de intentar de nuevo este ejercicio. Después de un par de sesiones, el perro debe comenzar a entender que «mover» significa salir del camino, no obstaculizar, echándose a un lado.

Enseñanza de la orden de «Pasear»

Los perros se comportan involuntariamente de forma incorrecta durante los paseos, acostumbrándose a tirar de la correa. Cada vez salen con una persona para un paseo, suelen tirar, y la persona entonces les sigue a lo largo del camino andando detrás, por lo que el perro piensa que eso es lo que es un paseo. Es más fácil enseñar a un cachorro sin malos hábitos como caminar bien, pero a un perro de más edad se le puede enseñar también.

Para enseñar a un perro a caminar de forma agradable con una correa es a menudo más fácil para comenzar la formación sin usar la correa. Empiece con un puñado de premios y, si bien jugando, recompense a su perro cada vez que camine a su lado, sin separarse del mismo nivel, ni quedarse atrás ni ir por delante. Cuando el perro empieza a hacerlo más a menudo, la introducción de una seña mediante el tacto como palmaditas en la pierna o la cadera empieza a ser útil. Una vez que parece estar haciendo bien esa parte, se puede introducir el entrenamiento con la correa. Después de que ande de forma agradable en un paseo en el patio trasero, o en una zona controlada sin tráfico o personas extrañas, trate de caminar por la acera o por algún camino cercano a casa, con la correa.

Para perros que ya han aprendido a ser muy fuertes y obstinados tirando de la correa se puede controlar al perro por medio de una correa especial que sujeta mayor parte del cuerpo, no solamente al cuello con cuerda extensible.

Hay muchas otras maneras de enseñar a un perro a no tirar. Dos de los ejercicios más comunes son: primero, parar la marcha para poner fin al paseo con su perro cada vez que tira (en este caso, volverá a ver por qué usted no está en movimiento); segundo, tirar a su vez hacia nosotros e ir a otro lado cuando tira de su perro (mejor teniendo al perro cerca para que no sea molesto y no desorientemos al perro) de modo que nos acompañe sin ir delante sino al lado.

Bueno, han sido muchas señas básicas pero dominarlas no va a ser precisamente fácil. ¡No hay que parar aquí! si usted puede, entrene más, más fácil será después para enseñar al perro nuevas señas, nuevos comandos u órdenes a ejecutar. Hay muchas, muchas cosas que usted puede enseñar a su perro, y cuanto más entrenen y aprendan los dos juntos, más fuerte será el vínculo entre el perro y el amo. Usted puede enseñarle a su perro nombres de varias cosas (pelota, juguete, hueso), o los nombres de los miembros de la familia. También puede atreverse con trucos que pueden resultar divertidos para los perros como rodar por el suelo, dar la patita para saludar… El único límite es la imaginación y perseverancia en el entrenamiento. En cualquier caso, primero hay que empezar por lo básico, entrenar duro, recompensar y tener mucho ánimo y paciencia.

Más información y consejos útiles en Deaf Dogs.

Salud de los perros sordos

En la mayor parte de los casos de perros sordos, no existen consideraciones especiales a tomar para cuidar de ellos en cuanto que no hay tratamiento para curar la sordera congénita. Ante todo, debemos creer fielmente en que los perros sordos merecen vivir, que pueden ser adiestrados, merecen tener una vida digna como los demás perros, digan lo que digan en nuestro entorno, en alguna clínica veterinaria o en algún criadero de perros.

Al igual que los perros que han sufrido daños en su pelaje o que por causas genéticas pertenecen a razas sin pelo, los perros que tienen un pelaje blanco de pelo muy corto o con partes rosadas, deben protegerse de las quemaduras solares. Algunas zonas como el hocico son especialmente vulnerables a los rayos solares y pueden provocar quemaduras en los días donde el sol ha tenido mucha incidencia en las horas durante las cuales hemos salido de paseo y durante juegos en exteriores con el perro. Es importante minimizar la exposición a la luz solar intensa sobretodo en las horas críticas del día, entre las 12h y las 16h, aun cuando el día está nublado y no creemos que los rayos solares causen los mismos efectos. Se puede utilizar protección solar, si no encontramos lociones protectoras con un alto factor para perros, podemos usar las que se venden para bebés o personas con una piel muy blanca y sensible. Otra idea que suele resultar mejor por si nos pasamos echando crema, es usar un stick o roll-on similar a los protectores labiales con factor de protección solar SPF 30 ó superior, dando unas cuantas pasadas cerca de las zonas blancas y rosadas como el hocico y zonas debajo de la mandíbula o la tripa.

perro dálmata cachorro

La coloración del pelaje de los perros depende de su genética, un pelaje abundantemente blanco, sin apenas pigmentación y con algunas zonas rosadas puede ser debido a una coloración doble merle. El gen merle es una dilución muestra gen, no un gen relativo al color, es decir que no determina un color concreto pero si la dilución de otros colores o pigmentaciones, trabaja al azar en la base del color del pelo causando a los negros que se transformen en blue merles y los dorados en sables merles, diluyendo la pigmentación oscura y muchas veces estos perros presentan ojos claros, de tono azul.

El gen merle es un gen dominante, uno de los padres debe ser Merle para poder producir cachorros merles. Este gen no se lleva por generaciones sin ver y de repente aparece y causa un ejemplar merle o con ojos celestes. El gen maltese es otro gen que diluye el color del pelo pero no es un merle gen. Este gen diluye el tono negro en una pigmentación menos oscura repartida de forma imparcial en todas partes del cuerpo. En los perros de raza dálmata una abundante pigmentación y poca separación de los tonos oscuros moteados, provoca la aparición de manchas que si bien no responde al canon estético de algunos criadores, suele ser una prueba a nivel macroscópico de que el perro goza de buena capacidad de audición.

Los dobles merles son el resultado del cruce de dos perros merle, y que cada padre le dé el merle gen a las nuevas crías. El merle doble causa al pelaje que sea diluído hasta dos veces, el resultado parece ser blanco con gris o negro con manchas en el negro y marrón con manchas de tono dorado. Los perros denominados Merles Dobles no son genéticamente perros blancos. Un gran número de estos ejemplares son los que tienen defectos en la vista y el oído por la doble dosis del gen merle.

Muchos perros sordos son merles homozigotas, llamados dobles merles y su color es casi totalmente blanco y como se ha mencionado los únicos problemas de salud asociados a estos perros son las deficiencias en la visión y el oído, por eso se habla de la sordera congénita en los perros según su pigmentación. Los rumores que se puedan escuchar sobre otras disfunciones relacionadas con los órganos vitales de los perros dobles merles no son ciertos, no padecen problemas cardiacos, intestinales, alergias o inmunodeficiencia por tener este determinado pelaje de herencia genética, pero estos problemas pueden padecerlos todos los perros, de cualquier pelaje, pigmentado o no. Cuando hemos hablado sobre perros sordos, hemos mencionado que la clave de la sordera congénita está en la pigmentación del oido interno y que no puede determinarse por ver el pelaje del cuerpo del perro.

Es posible que un perro que únicamente tenga un gen merle, heterocigota, pueda parecerse en su aspecto exterior a un perro doble merle, con un pelaje similar pero los perros que no sean doble merle rara vez presentarán los mismos problemas en la visión, si un perro con un pelaje casi totalmente blanco no presenta problemas de visión es casi seguro que no es un doble merle.

perro dálmata adulto

Detectar problemas en la visión no es sencillo y requiere una visita al veterinario, igual que para detectar con seguridad la sordera y la mayor parte de afecciones. Sin embargo, algunos problemas se pueden detectar observando la forma de las pupilas del perro, si la pupila no es redonda, no está centrada en el ojo y se pueden notar algunas proyecciones en el iris seguramente el perro tendrá deficiencias en su visión. Generalmente lo que les ocurre a estos perros es que son muy sensibles a la luz solar y no reaccionarán igual que otros perros al mirar directamente a la luz. Muchos perros pueden experimentar pérdida de visión hasta la ceguera en los peores casos pero normalmente no existe una pérdida gradual progresiva en el tiempo salvo si es dañado por otras condiciones, el defecto en la visión se mantiene estable en el tiempo.

No existe relación directa entre la sordera y la ceguera, un perro sordo puede perder visión por una gran variedad de circunstancias como vejez, agresiones o enfermedad no relacionada con la sordera. Recordemos que no todos los dobles merles son sordos y que muy pocos perros desarrollarán al mismo tiempo sordera y ceguera. En cualquier caso, todos los perros, con deficiencias o no en sus sentidos, deben tener un hogar adecuado, con información y preparación podremos atenderles, aunque el adiestramiento de un perro sordo requiere más paciencia, horas y fuerza de voluntad.

Pet Airways, la primera aerolínea para mascotas del mundo

Para las personas que desean viajar en avión con su perro, sobretodo en vuelos internacionales donde otros medios de transportes retrasarían en muchas horas el viaje, generalmente sólo es posible ir en cabina controlando al animal en su transportín si el peso del perro es realmente ligero, habitualmente perritos de menos de 10 kilos de peso. En otro caso deben ir en bodega con otros animales o equipaje.

Pet Airways es la primera compañía aérea en el mundo sólo para mascotas. Para unos es una gran idea, para otros, una muestra de gastos superfluos en tiempos de crisis. Los animales que eligen Pet Airways ya no tienen que viajar en la zona de carga de las aeronaves, sino que lo pueden hacer en un avión especialmente acondicionado. Pero irán solos en transportines separados, pues sus dueños no pueden viajar con ellos.

La mayor parte de las aerolíneas permiten que un número limitado de mascotas permanezcan en la cabina; se estima que alrededor de un millón de animales vuelan cada año en Estados Unidos, por lo general viajan en la bodega del avión.

cabina interior avión transporte mascotasAhora pueden viajar alojados en una aeronave con capacidad de hasta 50 puestos. Los pasajeros de cuatro patas gozan de una serie de beneficios como paseos previos al despegue, controles de los asistentes de vuelo cada 15 minutos y hasta escalas en viajes largos. Para evitar enfrentamientos a miles de metro de altura, perros y gatos tienen sus propias zonas dentro del avión.

La cabina en el interior de un muy bien aprovechado avión Beech 1900 de Pet Airways tiene el aspecto de la imagen donde pueden observarse organizados todos los transportines de los animales. La compañía inicialmente operará a cinco ciudades de Estados Unidos: Nueva York, Washington DC, Chicago, Denver y Los Ángeles. El vuelo inaugural de esta aerolínea despegó desde un aeropuerto en Farmingdale, Nueva York.

Y los vuelos para los próximos dos meses ya están todos reservados. La compañía, que espera llegar a 25 ciudades en el futuro, utiliza aeropuertos secundarios donde ya acondicionó salas de espera para las mascotas, que harán escalas para ir al baño, comer y descansar. El costo por tramo es de 150 dólares americanos. Un precio que, de acuerdo a algunos dueños de mascotas, vale la pena.

James Gentiliani, de Nueva York, propietario del perro labrador Oso, asegura que «esto hace todo mucho más fácil. Se puede ver qué tan agradable es la gente. Tratan a los animales mejor de lo que me tratan a mí cuando vuelo».

El perro de Heather Donahue, Vito –un cruce de razas border collie y pastor australiano– estuvo en el vuelo inaugural.

«Para mí fue importante que mi perro Vito tuviera un vuelo cómodo. Él no es una maleta, es un amigo de la familia y parte de la familia. Fue realmente importante para nosotros que estuviera seguro y cómodo y que pudiera pasar las vacaciones con nosotros», aseguró Donahue.

cabina interior avión transporte mascotas

El presidente y CEO de la compañía Pet Airways, Dan Wiesel, argumentó la necesidad de la empresa ante el hecho de que las mascotas que viajan en avión son transportadas en la bodega y son tratadas como equipaje.

«La experiencia resulta aterradora para las mascotas y pudiera causarles graves daños físicos y emocionales, incluso la muerte», ha asegurado Wiesel, quien agrega que la mayoría de propietarios de animales de compañía no quiere someter a sus mascotas a esa vivencia, pero hasta el momento no habían tenido otra opción».

Una opción en la que los fundadores de Pet Airways han sabido detectar su oportunidad de negocio, ya que, con la promesa de que «su mascota estará segura y cómoda, en la cabina de vuelo, no en la de carga», se están dirigiendo a un mercado de más de 70 millones de gatos y perros que hasta el momento vuelan con sus propietarios en Estados Unidos cada año. Pet Airways ha comenzado operaciones utilizando por el momento modelos de aviones Beech 1900, con capacidad para 19 pasajeros, donde las mascotas vuelan en la cabina principal y no en carga, la cual está totalmente iluminada, con temperatura y humedad controlados y con un buen nivel de circulación de aire fresco, requerido por las mascotas, señala la nueva compañía que, según el tiempo, ofrecerá los servicios sanitarios, alimentación y agua, en caso necesario, durante las escalas.

Durante el vuelo, un cuidador de animales supervisa permanentemente a los singulares pasajeros, los cuales, a su llegada no son dejados en un almacén o en una rampa, sino que son entregados en un área especialmente habilitada como salón de mascotas directamente a sus dueños o a la persona autorizada por éstos para hacerse cargo.

Helados para perros

En verano nuestros perros necesitan de un cuidado especial, sobre todo en la alimentación, ya que deben mantenerse hidratados todo el tiempo, es necesario que tengan disponible un bebedero lleno de agua fresquita, no necesariamente fría. Además los perros también son sensibles al sol y pueden tener quemaduras solares en zonas donde tengan calvas en el pelaje, por alguna intervención, daños en la piel o en casos de peluquería canina donde se haya recortado mucho el manto.

Helados caseros para perros

Una buena opción que podemos realizar en casa, y que resultará delicioso para nuestro amigo, es un simple helado casero, en el que podremos incluir mucha imaginación en cuanto a sabor y diversión. Sólo debemos preparar un bloque de hielo y dentro de él incorporar galletas o cualquier otro producto que le guste a nuestra mascota. Así, además de hidratarse y refrescarse mientras saborea el bloque de hielo, grata será su sorpresa cuando halle escondidos trozos de las galletas que más le gustan.

helado casero para perrosEs importante no confundir helado con dulces, porque no hablamos de preparar un helado o de dar al perro parte de los que consumimos nosotros, sino de llenar un molde de agua fría, tenerla semi-congelada tras un tiempo en el congelador del frigorífico, meter croquetas de pienso para perros en estado sólido o alguna golosina que se usa como premio en el adiestramiento canino y después volver a meterlo al congelador para solidificar el bloque de hielo completamente.

Otra posibilidad es congelar zumo de naranja mezclado con el agua para realizar el bloque, o bien con un poco de caldo de pollo desgrasado, todo depende de los gustos de nuestro perro. En resumen, esta variante sencilla y rápida de realizar es una muy buena opción para hacer que nuestro mejor amigo se alimente y se hidrate, mientras se divierte tomando un delicioso helado.

Helados comerciales para perros

Existen helados comerciales creados para perros con una fórmula basada en los sabores que prefieren los perros, evitando la utilización de leche y azúcares, para que sean tolerados por nuestros amigos caninos. A los perros les encanta, y además son muy útiles en esta época del año, ya que como los canes carecen de glándulas sudoríparas, les facilita la eliminación de exceso de calor a través del jadeo y los líquidos que proceden de la boca. Por más goloso que sea nuestro perrito, no es conveniente que lo consuma en exceso, pues puede enfriarse muy rápido y ocasionarle infecciones en la garganta o tos.

El primer helado fabricado en España apto para mascotas de la linea Pets Ice Cream, sin azúcares añadidos, libre de lactosa en un 99 por ciento y sin ingredientes perjudiciales, comenzó no hace mucho a comercializarse en tiendas y clínicas especializadas de Málaga, Sevilla, Córdoba y Granada. La empresa malagueña que lo comercializa ha tratado la lactosa de la leche con lactasa, una enzima que hace que sea más fácil de digerir ya que los azúcares simples son más sencillos de procesar por el organismo, y el azúcar ha sido sustituido por maltitol, un edulcorante natural.

helado pets ice cream

Con un coste de cinco euros, el helado se puede encontrar en tres sabores distintos -vainilla, nata y jamón- en tarrinas de medio litro, aunque próximamente comenzarán a venderse en barritas y tartas, «ya que cada vez es más común que los dueños celebren el cumpleaños de sus mascotas», según ha informado a los periodistas el director técnico de Vital Icecream, Miguel López.

López ha explicado que al añadir lactasa a la leche el nivel de lactosa se reduce en un 99 por ciento, «por lo que se convierte en un alimento mucho más fácil de digerir para las mascotas», un dato a tener en cuenta ya que, según ha indicado, la intolerancia de la mayoría de los animales en edad adulta a la lactosa es 200 veces mayor que la de los humanos.

Pets Ice Cream es un helado y no un producto de alimentación animal, lo que le hace apto para mascotas como los perros es que tiene menos de un 0,6% de lactosa y menos del 8% en grasas. La lactosa es el azúcar de la leche y se encuentra en un 5% en la leche de vaca, aproximadamente, los perros son intolerantes a la lactosa y no es una buena forma de alimentarlos. Además la formula tradicional de hacer helados incluye azúcares como la sacarosa que no es sana para los perros. Entre los sabores de los helados Pets Ice Cream no está el chocolate debido a que es tóxico y peligroso para los perros por la presencia de teobromina.