Leishmania | Diagnóstico y tratamiento

Publicado con fecha 23 junio 2009

 


Dentro del ciclo de la leishmania, las etapas en el organismo del flebótomo comienzan cuando el mosquito hembra ingiere por picadura la sangre con macrófagos previamente infectados por amastigotes. En su intestino el flebótomo digiere las células parasitadas y las formas infecciosas amastigotes se diferencian en promastigotes, que se multiplican y migran a la probóscide o apéndice con el que estos invertebrados se alimentan. Si el insecto díptero realiza otra picadura, inocula los promastigotes que pasan a la sangre de otro animal huésped, infectando su organismo, que desencadena una respuesta inmunitaria, completándose el ciclo que aparece en los diagramas y que dura de 4 a 20 días.

Diagrama del ciclo biológico del parásito Leishmania

La patogenia del parásito Leishmania tiene un desarrollo similar a microorganismos intracelulares que evitan el sistema inmunitario y su capacidad memorística en la fagocitosis por los macrófagos de neutrofilos infectados, los promastigotes en apoptosis permiten la supervivencia intracelular de los parásitos, de este tipo de observaciones se ha llegado a concluir que al igual que las macromoléculas que componen organismos vivos y pueden autoduplicarse sistemáticamente, los patógenos serían agentes intencionales. En otros términos, pueden ocultarse en la superficie de células en apoptosis sin desarrollar una inflamación que sirva de señal a las células del sistema inmunitario para perseguir los patógenos y mantenerse así infectando células de diferentes tejidos. La multiplicación del parásito se realiza por división binaria longitudinal. Cuando los amastigotes se acumulan en el interior de los macrófagos del hospedador se genera la rotura de los mismos y la colonización de otras células por los patógenos.

La respuesta del hospedador se traduce en una serie de alteraciones en el sistema inmunitario que conducen a una forma de inmunodeficiencia adquirida. La inmunosupresión se produce sobre los de linfocitos T supresores y auxiliares, la sensibilización de los macrófagos y la acción de ciertas citotoxinas (MAF, IFN gamma).

El metabolismo energético de los amastigotes consiste en una glucolisis. En caso de carencia de glúcidos, las células de leishmania aceleran su metabolismo protéico y efectúan un proceso de neoglucolisis a partir de aminoácidos por transaminación. Los inhibidores del catabolismo de los glúcidos denominados estilbenos, tienen una actividad leishmanicida. Las células parasitarias de leishmania son incapaces de sintetizar las purinas, necesarias para su desarrollo. Por ello, los análogos de las purinas tienen propiedades leishmanicidas, como el fármaco alopurinol, que además actúa como coadyuvante.

La resistencia a la leishmaniosis viene dada por el desarrollo de una inmunidad celular, mientras que la susceptibilidad a padecer la enfermedad va asociada al desarrollo de una inmunidad humoral no protectora muy marcada y una inmunidad celular deprimida, que no alcanza a controlar la diseminación del parásito. La inmunidad celular que protege al animal frente a esta enfermedad está mediada por respuestas celulares de los linfocitos CD4+ y Th1. En perros sanos el recuento de linfocitos es de 2300/uL con un 45% aproximadamente de células especializadas linfocito T CD4+, denominados colaboradores, frente a los linfocitos T CD8+, denominados citotóxicos. Durante la enfermedad el recuento se queda en un intervalo de 400-800/uL y de producirse inmunodeficiencia cae por debajo de 300.

Los métodos usados para diagnosticar la leishmaniosis son, respectivamente, directos o indirectos:

– Parasitológico: examen microscópico a partir de una muestra de tejido, biopsia y cultivo, se basa en la visualización e identificación del parásito en la forma amastigote, mediante citología de médula ósea, ganglio o impronta cutánea. Esta técnica es la más específica, rápida y de menor coste económico. El inconveniente es que es positiva en un 70-80% de los casos. Las biopsias de piel son de utilidad cuando existen lesiones cutáneas, en especial en la leishmaniosis cutánea localizada, ya que en el inicio de la infección todavía no se ha producido una seroconversión, ni existen variaciones en el proteínograma, ni leishmanias en la médula ósea.

– Serológico: analítica con detección de anticuerpos, métodos IFI, ELISA. Los métodos serológicos pueden dar resultados negativos en pacientes inmunodeprimidos. En medicina humana, existen reacciones cruzadas de interferencia entre la leishmaniosis, el paludismo, tripanosomiasis, tuberculosis y lepra, dando falsos positivos. En el perro, por el contrario, ni la piroplasmosis, ni la ehrlichiosis, ni la hepatozoonosis dan reacciones cruzadas con la leishmaniosis. Sí han sido descritas con la toxoplasmosis y las mycobacterias.

– Molecular: amplificación del ADN del parásito, PCR, acrónimo de reacción en cadena de polimerasa. Se considera este último más efectivo que la serología, aunque generalmente la prueba veterinaria que se realiza a los perros es una analítica de sangre para dar un título de anticuerpos y conocer la respuesta inmunitaria del animal a la infección: la detección de anticuerpos IgG anti Leishmania infantum, en suero, por inmunofluorescencia indirecta. La técnica de detección de estos anticuerpos consiste en poner en contacto una dilución del suero del perro con leishmanias obtenidas por cultivo. Posteriormente se fija una proteína marcada con una sustancia fluorescente a los anticuerpos IgG y se visualiza la presencia o no de fluorescencia mediante un microscopio de luz ultravioleta. El diagnóstico por proteínas de fase aguda se basa en el aumento de ciertas proteínas durante la enfermedad, que sirven por tanto como marcadores, la proteína C-reactiva (PCR) varía en fase de infección y en perros con enfermedad clínica; la haptoglobina y la ceruloplasmina aumentan en los análisis serológicos de perros que padecen leishmaniosis. Estas proteínas disminuyen posteriormente durante el tratamiento, por lo que indican la respuesta del organismo frente al parásito.

El tratamiento de la leishmaniosis canina tiene como método principal los antimonios pentavalentes, por su acción parasiticida, que se administran por inyección subcutánea, en los casos en los que la enfermedad está avanzada y puede dañar los órganos vitales. En los perros con una leishmaniosis visceral poco avanzada o que ya está controlada tras el uso de antimonios y antibióticos como la Anfotericina B, se administra una dosis de alopurinol, presente en 100 y 300 mg por pastilla, en función del peso del perro, por vía oral en periodos de seis meses a 1 año, volviendo a tomar medicación si las analíticas de control (bioquímica con hemograma y proteinograma), en los chequeos periódicos indicados por el veterinario, muestran una recaída de la salud del perro.

Alopurinol es un compuesto químico empleado como medicamento frente a la hiperuricemia, exceso de ácido úrico en plasma sanguíneo, es un inhibidor enzimático, actúa controlando la velocidad a la que un determinado proceso químico ocurre en el cuerpo, lo que se produce por inhibición de xantinoxidasa, enzima que cataliza la oxidación de hipoxantina a xantina y de xantina a ácido úrico, es una disminución del nivel de ácido úrico en plasma y en orina, contribuyendo a tratar enfermedades metabólicas y en órganos como los riñones y el hígado. También puede servir de coadyuvante al prolongar la acción farmacológica de otros medicamentos. La alteración renal más frecuente en la leishmaniosis canina es la glomerulonefritis. En los animales se manifiesta con proteinuria que puede evolucionar a un síndrome nefrótico y en algunas ocasiones finalizar en una insuficiencia renal.

El tratamiento de la leishmaniosis canina con mejores resultados es combinación de sales antimoniales, antimoniato de N-metilglucamina, fármaco Glucantime, de miltefosina, fármaco Milteforan, con alopurinol. Las dosis aproximadas son 100 mg/kg SID SC (una vez al día, subcutáneo) de N-metilglucamina durante 4 semanas o con 2 mg/kg/SID PO (una vez al día, vía oral) de miltefosina durante 28 días junto con 10 mg/kg BID PO (dos veces al día, vía oral) de alopurinol como coadyuvante durante al menos 6 meses. En muchos perros se puede detener el tratamiento después de 12-18 meses. El veterinario debe indicar si se establece un descanso, se reinicia posteriormente o se modifican las dosis en el tratamiento.

glucantime

milteforan

medicamento alopurinol
Alopurinol 300 mg, fármaco Zyloric y su equivalente genérico.

medicamento alopurinol
Alopurinol 100 mg.

Actualización 12/2011: Se ha desarrollado un modelo de estudio inmunitario in vivo, como primer paso en el desarrollo de una vacuna para leishmaniasis. Una asociación entre el IRD, Bio Véto Test y la empresa Virbac ha permitido poner a punto la primera vacuna antiparasitaria europea contra la leishmaniasis visceral canina, CaniLeish, disponible en Portugal desde fines de mayo 2011, y en Francia desde septiembre del año 2011. Los investigadores de la UMR MIVEGEC (CNRS, IRD, Universidad de Montpellier) realizan investigaciones multidisciplinarias para controlar y prevenir la leishmaniasis: aspectos vectoriales, resistencias a los medicamentos, interacciones Leishmania-vectores y biología de los parásitos.

vacuna leishmaniosis caninaEn UMR INTERTRYP se desarrollan investigaciones para una vacuna perfeccionada en perros y también para erradicar la enfermedad en las regiones donde la leishmaniosis es preocupante para las poblaciones humanas: Vaxileish tiene como objetivo identificar los principales componentes activos de CaniLeish, para desarrollar una vacuna sintética de segunda generación, mejor definida y adaptada a la vacunación humana. La vacuna de Virbac contra la leishmania para perros que está presente desde finales del año 2011 en muchas clínicas veterinarias se basa en un test previo para descartar la enfermedad y una primovacunación de tres inyecciones administradas en intervalos de tres semanas. El recordatorio inmunitario es una vacunación anual para que el perro tenga una respuesta biológica más segura frente a la infección provocada por el parásito. Para aplicar la vacuna contra la leishmania el perro tiene que ser mayor de 6 meses y no estar enfermo de Leishmania (en perros tratados y que dan titulaciones negativas en detección de anticuerpos, se recomienda su aplicación), además de tener buen sistema inmunitario. La vacuna no es por tanto apta para cachorros, tampoco se puede aplicar en perras gestantes, y hay que recordar que en el periodo de vacunación no se garantiza que si le pica el flebótomo hembra, desarrolle leishmaniosis por lo que se recomienda la vacunación en invierno.

Actualización 03/2012: Esteve Veterinaria presentó Leisguard, fármaco para prevenir y tratar la leishmaniosis canina, en el II Simposio Esteve ‘Nuevo enfoque en el diagnóstico, tratamiento y prevención de la leishmaniosis canina’, en el XXIX Congreso Anual de AMVAC, VetMadrid 2012. Leisguard tiene un efecto directo sobre el sistema inmune del animal, potenciando su respuesta celular, lo que le permite combatir más eficazmente la infección. El principio activo de Leisguard es la domperidona, un derivado bencimidazólico antagonista de la dopamina que bloquea específicamente los receptores dopaminérgicos D2 a nivel periférico con actividad antiemética y procinética, sin efectos extrapiramidales y con un alto perfil de seguridad.

En términos más asequibles para los que somos profanos a la materia: bloquea la actividad inhibidora sobre la liberación de prolactina del lóbulo anterior de la hipófisis, que realiza la hormona y neurotransmisor conocida como dopamina, biosintetizada principalmente en el tejido nervioso de la médula de las glándulas suprarrenales, sin causar efectos secundarios como vómitos o dificultades digestivas, estimulando la inmunidad celular del animal. La domperidona ayuda a liberar la prolactina que tiene cada perro en su cerebro de forma natural. La prolactina actúa como inmunomodulador estimulando los tipos de glóbulos blancos del sistema inmunitario más eficaz en la lucha contra la leishmania, concretamente los linfocitos Th1, que son efectivos para eliminar al parásito mientras que los Th2 son menos eficaces.

Leisguard es una suspensión oral que administrada en dosis de 1ml por 10 kg de peso directamente en la boca o mezclada con el alimento durante 4 semanas consecutivas, protege al 80% de los perros sanos de desarrollar la enfermedad, siendo muy útil en caso de que el perro viaje a zonas endémicas con alta exposición a los mosquitos parasitarios, mientras que disminuye la gravedad de la infección, pudiendo llegar incluso a revertirla, en animales que ya padecen leishmaniasis. El precio del envase de jarabe de 60 ml rondará los 15 euros.

El tratamiento a aplicar depende de la prevalencia de la enfermedad en la zona, si es inferior al 20% de perros afectados habrá que hacer una doble aplicación, la primera en los meses de mayo/junio para que el animal esté cubierto la época de mayor riesgo, y la segunda en los meses de septiembre/octubre para volver a activar el sistema inmune en caso de haberse contraído la enfermedad. En las zonas de prevalencia mayor al 20%, al ser la duración del tratamiento 4 meses, habrá que hacerlo 3 veces, que sería de la misma forma que en el otro caso pero intercalando en los meses de enero/febrero otro tratamiento. El tratamiento es efectivo a partir del quinto día de administración, es apto para cachorros, para animales sanos y enfermos y también en perras gestantes, a diferencia de la aplicación de la vacuna Canileish. Dentro de una valoración económica, la vacuna tiene menor coste para perros de tamaño mediano a grande, con un peso de más de 20 kilos, mientras Leisguard es más económico en perros de menos de 20 kilos de peso. Como efectos secundarios se dan la pseudo-gestación o embarazo psicológico en las hembras, leche en las mamas, aunque los porcentajes son muy bajos.

El descubrimiento del uso de la domperidona para prevenir o ayudar a tratar la leishmaniosis canina es mérito de Pablo Gómez Ochoa, Doctor en Veterinaria por la Universidad de Zaragoza, departamento de patología animal, y que siendo estudiante descubrió de forma casual que su perra Molly, enferma de leishmania mejoró clínicamente tras dar a luz. Se doctoró con su tesis del año 2004 ‘Estudio de un nuevo tratamiento de la leishmaniosis canina. Valoración del efecto inmunomodulador de la domperidona.‘ que fue la base para que haya un producto como Leisguard en el mercado.

Ninguno de los dos productos para combatir la Leishmania es completamente infalible en su efectividad, no hay una solución 100% efectiva que haga invulnerable al perro contra el flebótomo, ni la vacuna Canileish ni el jarabe Leisguard eximen del uso de repelentes de mosquitos, pipetas y collares antiparasitarios. Se deben usar todas las medidas de prudencia para evitar las picaduras del flebótomo, estar alerta tanto respecto a las condiciones medioambientales, como a las protecciones antiparasitarias, renovándolas antes de la caducidad prometida por el fabricante, sin fiar todo a un slogan comercial que asegure “olvidarse del flebótomo”.

Fuentes:

– Artículo sobre la Leismania en Wikipedia.
– La Leishmania y el flebótomo, en Portal Veterinaria Argos.
– Tratamiento de la leishmaniosis canina, en Portal Veterinaria Argos.
Foyel, leishmaniasis o leishmaniosis canina.
– Métodos diagnósticos de Leishmania en Scalibor.
– Vacuna para la Leishmaniasis visceral desarrollada por el IRD.
– Explicación muy completa en Esteve veterinaria, dentro de su sitio dedicado al programa de prevención Leispro.

Artículo técnicos, con amplia terminología científica:

Jordi Cairó Vilagran, Leishmaniosis canina.
PNAS.org, Leishmania disease development depends on the presence of apoptotic promastigotes in the virulent inoculum.
Canine vector-borne diseases in Brazil.
– Ferroglio E, Maroli M, Gastaldo S, Mignone W, Rossi L. Canine leishmaniasis, Italy. 2005.
– Tesis doctoral Estudio de un nuevo tratamiento de la leishmaniosis canina. Valoración del efecto inmunomodulador de la domperidona. en formato pdf en la web de la Universidad de Zaragoza.

publicidad



Puedes compartir la entrada en algunas redes sociales:


Puedes consultar debajo otras publicaciones relacionadas. Te pueden interesar los siguientes articulos:


Dejar una respuesta