Estudios de cognición evalúan la inteligencia de los perros

Publicado con fecha 26 noviembre 2009

 


Habitualmente se suele ser bastante escéptico antes de afirmar que animales que no son filogenéticamente próximos al hombre puedan tener una inteligencia destacable y hacer uso de razón, pues lo que distingue a los humanos del resto de animales es ser racionales y sujetos morales. Aunque se juzgue que los animales no pueden tomar decisiones racionales, ni dar explicaciones de sus posibles pensamientos con un lenguaje doblemente articulado, son seres de consideración moral porque reconocemos que pueden sentir y padecer dolor.

Es sabido que muchos perros pueden ser adiestrados para diversos trabajos, entre los cuales están los rescates entre escombros y en medios acuáticos, servir de guías para personas invidentes o en labores policiales. Esto se asociaba a las capacidades de algunas razas y al excelente olfato canino, pero parece que el aprendizaje de los perros puede tener explicaciones cognoscitivas. Se considera de forma imprecisa la capacidad mental de un perro con tests prosaicos como el lanzamiento de un objeto que debería desencadenar una respuesta inmediata por instinto, por ejemplo, lanzar una pelota al agua, un perro medianamente astuto podrá distanciarse del objeto antes de reaccionar inmediatamente y correr tras él, evaluando por qué zona ir antes de lanzarse y recuperar el objeto rápidamente, con menos recursos, sin arriesgarse. Disciplinas como la etología y las ciencias cognitivas aportan conclusiones más destacables y precisas.

Algunos perros tienen aparente habilidad para adaptarse a las necesidades de los pacientes psiquiátricos, encender la luz a las victimas de traumas que temen la oscuridad, recordar a sus dueños que deben tomarse una medicina. En los últimos años se ha tratado de estudiar si eran meras coincidencias algunos hechos aislados de perros que podían detectar cambios de comportamiento en pacientes psiquiátricos y ayudarles en su rehabilitación, avisando de ataques epilépticos, impidiendo intentos de suicidio o de autolesionarse. En el pasado mes de septiembre, el ejército estadounidense anunciaba que dedicará 300.000 dólares a estudiar la adjudicación de perros de servicio psiquiátrico a los soldados que vuelven de Irak y Afganistán con trastorno de estrés postraumático.

Un grupo de investigadores húngaros publicaron en el año 2008 un estudio donde se trataba el caso de un perro guía de una persona ciega que sufría ataques epilépticos, el perro se ponía nervioso antes de que el amo sufriera un ataque, y al que se le enseñó a ladrar y a lamer el rostro y la parte superior del brazo de su amo cuando detectaba que llegaba un ataque, entre tres y cinco minutos antes de producirse. No se ha podido demostrar cual es el mecanismo que llevaría a algunos perros a detectar este tipo de ataques, así como enfermedades como tumores cancerígenos, se cree que no es solamente por estar habituados al comportamiento del amo, a sus rutinas y horarios, sino porque además de las expectativas del perro, el olfato canino es tan superior al humano que detectan estados alterados y enfermedades.

Aparte de las aptitudes perceptivas, en las que los adiestradores caninos aprovechan los instintos naturales de los perros, algunas investigaciones examinan la capacidad cognitiva real de los perros, y han descubierto que los canes no son sólo buenos sino también inteligentes. Los trabajos de Stanley Coren, catedrático de psicología en la Universidad de Columbia británica acerca del procesamiento de la información por los perros apuntando que lo harían de forma parecida a los humanos ha sido un argumento tratado como inaceptable. En el año 2004, unos investigadores alemanes publicaron el caso de un perro collie llamado Rico que era capaz de aprender el nombre de un objeto en un solo intento, tenía 200 objetos en su repertorio y los recordaba todos un mes más tarde del aprendizaje.

Aplicando a perros pruebas sobre aprendizaje de lenguaje y otras pruebas diseñadas para bebés y menores de 2 años, Coren ha creado una clasificación de inteligencia canina con un top de 100 razas de perros, donde los perros collies de la frontera ocupan el primer puesto. Según sus pruebas las razas caninas más inteligentes entre los que se encuentran caniches, perros perdigueros, labradores, cobradores, perros pastores que son capaces de aprender hasta 250 palabras signos y señales mientras que la cantidad seria más limitada para otros perros de compañía que habitualmente no son escogidos para ser adiestrados en algunos trabajos de ayuda a los humanos.

Concluye que el perro medio tendría una capacidad intelectual no superior a la de un humano menor de 2 años de edad, algo poco aceptado es que un perro pueda tener conceptos abstractos y distinguir o prestar atención a imágenes donde aparezcan perros y mucho menos reconocerse, ya que son pocas las especies que pasan el test del espejo, nombre para la prueba de autoconciencia, donde las especies son puestas a prueba para ver si se reconocen en una imagen frente al espejo y tienen conciencia de sí mismos, al menos, una imagen mental para su identidad, algo que sí pueden hacer los bonobos, chimpancés enanos.

adiestramiento caninoSegún Clive D.L. Wynne, catedrático adjunto de psicología en la Universidad de Florida especializado en cognición canina, hay que oponerse a entrar en comparaciones entre cerebro humano y cerebro canino, es engañoso pensar que un perro puede pensar y ver el mundo como nosotros ni siquiera con una inteligencia limitada. Sostiene que la mayoría de estas habilidades de los perros tienen su causa en la profunda sensibilidad de los perros hacia los humanos que los rodean, su obediencia a un riguroso adiestramiento y el deseo de agradar y captar la atención. Es posible que sean capaces de aprender gestos y señas de humanos pero eso no significa que puedan llegar a pensar como humanos. Todo el mundo del perro gira entorno al amo y responde a esa persona, reconoce su autoridad y llama su atención para obtener lo que quiere, comida, cariño o para jugar juntos haciendo algo de deporte. “Es una feliz coincidencia que el pensamiento canino y el humano se superpongan lo suficiente como para que podamos mantener unas relaciones con los perros pero no deberíamos engañarnos y pensar que ven el mundo como nosotros”.

Según el pensamiento aristotélico, muchos siglos antes de estos estudios, se calificaba a las abejas y a las hormigas como animales cívicos (zóon politikón) por ser disciplinadas, organizadas en comunidad, ejemplarmente laboriosas. El perro era considerado un animal domesticado pero poco decoroso y cívico por vivir en la polis pero mantener los hábitos naturales sin pudor, un compañero del hombre que lograba captar el logos en el sentido de entender las órdenes del amo pero que no podía razonar; el perro es paciente, sufrido, fiero con los extraños y cariñoso con los humanos según su relación, participa de la civilización pero desde un margen de su propia condición, se acostumbra a vivir junto a los humanos, no pretende honores ni tiene ambiciones, sencilla es la vida de perro.

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Comentarios (1)

 

  1. Pili Gomez dice:

    Tengo un cachorro de 6 meses chihuahua miniatura color blanco con manchas cafes y algunas pequeñas en negro aunque predomina el blanco y tengo la sospecha de que es sordo es un perrito jugueton muy amable pero no responde a su nombre ni a ruidos a los que su compañera otra chihuahua también miniatura responde. ¿Que me pueden aconsejar? Me preocupa que sea verdaderamente sordo de nacimiento.

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