El origen del mushing, los perros de trineo

El uso de trineos tirados por perros para desplazarse en territorios gélidos cercanos al polo norte y por tanto, al océano Ártico, es anterior al uso de carros con ruedas a tracción animal. No hay fuentes con datos cronológicamente precisos sobre desde cuando hay poblaciones que usan perros de trineo, pero su empleo, igual que en otras tareas de apoyo al hombre, está relacionado con la domesticación del perro, especie descendiente del lobo. Desde el segundo milenio antes de nuestra Era, 2.000 a.C., hay poblaciones nativas en Norteamérica y en Siberia que han empleado perros para desplazarse en trineo o para transportar recursos. En el territorio conocido como Laponia, que comprende zonas nórdicas repartidas ya en la Edad Moderna entre países como Noruega, Rusia, Suecia y Finlandia, los nativos, samis, que denominan a la región Sápmi, empleaban perros de raza kamutik para desplazarse sobre el terreno helado y su lengua sigue siendo la que más hablantes tiene en la región aún en el siglo XXI.

Durante las expediciones para alcanzar los polos del planeta, el uso de perros de trineo fue determinante. En el año 1911, el explorador noruego Roald Amundsen se valió de un grupo de perros de trineo para ser el primer hombre en alcanzar el Polo Sur. Tuvo éxito, clavando su bandera el 14 de diciembre de 1911, y regresó con vida, mientras que su principal competidor, el explorador británico Robert Falcon Scott, que decidió optar por ponis de las regiones de Siberia y Manchuria, equinos de baja estatura pero robustos y resistentes al temporal helado, falleció trágicamente sin poder regresar. Scott y sus compañeros murieron en marzo del año 1912, tras encontrar para su decepción que Amundsen había llegado 34 días antes al polo Sur, no lograron sobrevivir pero sus tiendas fueron localizadas y los diarios de Scott fueron recuperados meses después, en noviembre de 1912.

Una de las ventajas de los perros de trineo es que no es tan complicado conseguirles comida en las regiones polares, por contraposición a los equinos, al ser herbívoros. Los perros son carnívoros aunque no estrictos en su alimentación, no es necesario realizar muchos preparativos para transportar el alimento durante la ruta, ya que los cazadores experimentados pueden darles carne de foca. Amundsen llegó a utilizar a los perros que se habían lesionado y ya no podían continuar la ruta como carne para los demás perros, incluso acabando con la vida de algunos. Pese a que su figura es icono épico y su hazaña como explorador le dio aura heroica, Amundsen sacrificó a los perros más débiles para entregar su carne a los más fuertes, no tuvo escrúpulos al acabar con hasta 24 ejemplares para guardar su carne para el resto de la manada, de modo que pudieran asegurar el camino de regreso. Sacrificar a los perros del grupo para usar su carne habría horrorizado a Scott, que prefirió a los pequeños caballos de Manchuria y Siberia, pese a ser poco eficaces en las regiones polares.

Los perros de trineo ya no son empleados en la Antártida, aunque siguen siendo útiles para desplazarse en las regiones del Ártico. Para disminuir la matanza de focas en la Antártida y teniendo en cuenta que emplear estas razas de perros es introducir especies foráneas al hábitat, un tratado que data del 1 de abril de 1994, prohíbe el uso de perros de trineo, además de que el temporal y el esfuerzo en las regiones polares son tan crudos, que con el uso de las motos de nieve no es necesario exponer a los perros innecesariamente a condiciones de extrema dureza, con temperaturas gélidas bajo cero de -50ºC y ventiscas de más de 200 Km/h. Las estaciones británicas en la Antártida aún conservan perros de razas especialmente dotadas para llevar trineos, para mantener la tradición pese al fin de las grandes expediciones de inicios de siglo, la mayor parte de los perros que se empleaban hasta la última década del siglo XX fueron llevados a regiones de Norteamérica como la bahía de Hudson y Maine. En una última expedición, Helmer Hanssen, que formó parte del equipo de Amundsen y se ocupaba de la manutención de los perros, dejó una cita para la memoria:

«Perros como éstos, que comparten los momentos duros y el trabajo extenuante junto al hombre, no pueden ser vistos como meros animales. Dan soporte y amistad. No hay cosa como hacer de un perro de trineo tu mascota, valen mucho más.»

Durante el siglo XIX y a comienzos del siglo XX se produjo el fenómeno conocido como gold rush o la fiebre del oro, un periodo de gran migración de mineros tras el descubrimiento en diversos territorios de yacimientos de oro que se podían explotar. Hasta ocho rutas del oro se pueden destacar en este periodo histórico en países como Brasil, Argentina, Canadá, Chile, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Estados Unidos. Al parecer la etimología del término mushing indica que se trata de un neologismo, en contraposición al uso de los trineos tirados por perros árticos: los colonos franceses establecidos en Norteamérica, empleaban la palabra «marche» para indicar a los perros que avanzaran, los anglosajones tomaron la palabra y desde su fonética derivaron la grafía «mush». Desde «mush», como se denomina la actividad, sea transporte o deporte de invierno, de conducir trineos tirados por perros «mushing» y al conductor o corredor «musher».

La creencia en la libertad y prosperidad económica que encerraba el éxito dentro de la carrera por el oro, el gold rush, permitió que se creasen núcleos de poblaciones no indígenas en las zonas de Norteamérica, el desarrollo de la industria minera y la mejora tecnológica impulsaron el aumento demográfico de manera artificiosa en zonas donde antes de este fenómeno apenas había habitantes, lugares donde los mineros en busca del oro prometido se agolpaban como colonos antes de salir en busca del preciado metal. Alaska, un inmenso territorio gélido, donde el viento glacial trae el eco de los primeros aullidos de las jaurías de perros que saludan la alborada, fue vendido a Estados Unidos en el año 1867 por 7,2 millones de dólares. Las diferentes rutas del oro que cobraron especial significado en Estados Unidos comenzaron en el año 1829, notablemente entre 1848 y 1852 en California y Nevada. Resurrection Creek, cerca de la localidad de Hope, fue el primer lugar donde llegó el gold rush en Alaska, aunque también en Nome y Fortymile River.

Se calcula que en el año 1900 fueron más de 65 000 personas las que emigraron hacia las tierras de Alaska en busca de oro, la denominada ruta del oro, creó un intenso intercambio comercial entre Siberia y el noroeste del continente americano. En 1908 un comerciante de pieles llamado William Goosak, que habitualmente entablaba relaciones comerciales con tribus siberianas, llevó consigo hasta Alaska a algunos perros empleados en labores de trabajo por los indios Chukchis, eran perros de raza nórdica, muy cotizados en lugares donde el clima es muy frío. Un minero escocés enriquecido tras haber encontrado bastante oro en una de las zonas del gold rush de Alaska, Fox Maule Ramsey, compró los perros. Era un gran aficionado a las carreras de trineos y decidió participar en la All Sweepstake Alaska, una carrera de 656 kilómetros, donde los participantes atraviesan pistas heladas, glaciares y la tundra donde rara vez se encontrarán con alguien, en cambio tienen la fiel compañía de los perros. Para poder participar compró seis docenas de perros traídos desde Siberia, de similar origen a los que había comprado inicialmente. En la primera carrera a la que se enfrentaban los diferentes tiros de perros seleccionados para llevar los trineos, había razas de todo tipo, sobre todo perros convertidos en razas locales y se pensaba que eran más fuertes y resistentes que los perros traídos de Siberia.

perros de trineo en Quebec

Ramsey presentó tres tiros de perros diferentes que serían conducidos por diferentes mushers o conductores de trineos. La superioridad de los perros de Ramsey fue abrumadora, quedando los tres tiros de trineo primero, segundo y cuarto en los puestos de carrera. Nunca los perros de un mismo propietario, habían acaparado tantos premios en este evento. A partir del año 1915, los perros siberianos se impusieron como los más capacitados para tener éxito en estas largas carreras por los climas helados de Alaska. En el año 1930, el Kennel Club americano reconoció a estos perros como la raza Siberian Husky.

En el año 1925, muchas zonas de Alaska estaban incomunicadas por las inclemencias del temporal, una terrible epidemia de difteria se declaró en la ciudad de Nome, situada dos grados al sur del Círculo Polar Ártico, en aquel entonces el núcleo más poblado. Era necesario trasladar suero a la zona pero el clima impedía el transporte aéreo por lo que se organizó un salvamento contratando un grupo de 20 mushers y 150 perros de trineo que tenían que recorrer una distancia de 1085 kilómetros en un tiempo de 132 horas. En condiciones normales se hace en 25 días de trayecto. La carrera fue denominada por la prensa norteamericana “The great race of mercy”.

perros de trineoLa organización del transporte fue encargada por el gobernador al musher Leonhard Seppala que condujo en las peores condiciones con su tiro de perros encabezado por Togo, el héroe canino de la expedición. Togo era un perro excepcional que desde 1918 habia destacado como líder en numerosas carreras, fue el perro guía del recorrido de mayor dureza y longitud, más de 145 km y tuvo que superar el desplome del hielo de la ría de Norton Sound. Como consecuencia del enorme esfuerzo realizado por Togo quedó permanentemente cojo y la invalidez le impidió correr el resto de su vida. El último tramo del recorrido, unos 80km de menor dificultad, lo realizó el musher Gunar Kasson, cuyo perro guía Balto, recibió toda la atención de la prensa. Los periodistas presentaron a Balto como el salvador de miles de vidas, atribuyéndole por sensacionalismo la heroicidad usurpada a Togo, relegado a héroe olvidado de la hazaña.

Los visitantes de Central Park, en Nueva York, pueden contemplar cerca del zoológico la estatua de Balto, levantada en memoria de la hazaña, rinde tributo a todos los valerosos perros de trineo que dieron su vida por el hombre. Togo murió cuatro años más tarde, en el año 1929. Su cuerpo fue donado a la Universidad de Yale, donde fue embalsamado y entregado al museo de Shelbourn, en Vermont.

El mushing, aunque actualmente se considera un deporte, se conserva como una forma de transporte nórdica caracterizada por el uso de perros de tiro que servía para desplazarse por superficies nevadas con rapidez, no solamente en carreras de trineos. En la inmensa soledad de las tierras de Alaska, siempre es vital contar con la ayuda de buenos perros, es una clave de la supervivencia en el clima helado. El mushing, como deporte, incluye distintas modalidades, divididas según el terreno sea de tierra o nieve, de las cuales destacan:

En circuitos con recorrido sobre nieve:

– Trineo, donde el musher participa en diferentes categorías conduciendo un trineo, según el número de perros que lo asisten en el recorrido, que suelen ir desde un mínimo de 3 hasta 10 ó 12 perros. Pulka, es un pequeño trineo, generalmente de una pieza, de plástico rígido o metálico, como el que era utilizado en los países nórdicos por cazadores y pescadores.
– Skijöring, donde el musher, en condiciones idóneas de nieve, utiliza esquís de fondo ayudado por 1 ó 2 perros. El musher va unido al perro por una cuerda con un amortiguador y el perro debe portar arnés. La línea deberá estar atada al esquiador mediante un cinturón. Los esquíes no podrán ser peligrosos para el perro, no se permitirán los que acaben en punta afilada.

En circuitos con recorrido sobre tierra:

– Canicross, donde el musher participa corriendo ayudado por un sólo perro, sin trineo o vehículo de cualquier tipo, el perro deberá portar arnés e ir unido al corredor en la cintura.
– Triciclo, donde el musher utiliza un vehículo de 3 ruedas, con un peso de más de 35 Kg, ayudado por 3 ó 4 perros. Utilizar más perros con un triciclo puede resultar peligroso, ya que no tiene la misma estabilidad que un cart, vehículo de cuatro ruedas y con más peso.
– Cart, donde el musher, junto a un trineo equipado con 4 ruedas o patines si el terreno tiene nieve, es ayudado por entre 6 y 12 perros, debido al peso del vehículo, que suele estar por encima de los 60 kg. Es peligroso alcanzar altas velocidades con grupos de 10 perros o más, y no está permitido usar el motor.
– Bikejoring, práctica de mushing con bicicleta, generalmente de montaña: se trata de sujetar a la bicicleta la línea de tiro por medio de un amortiguador. Es mucho más económico que las modalidades con vehículos y muchos mushers se inician practicando con una bicicleta. En la categoría con un único perro, se puede permitir que el musher avance pedaleando, mientras que con 2 perros no está permitido pedalear y se retira la cadena de la bicicleta, de modo que el corredor sólo tenga la ayuda de los perros para avanzar.

En algunas competiciones, se suelen añadir categorías exclusivas para las razas caninas nórdicas puras, y otra abierta para cualquier tipo de perro, de cualquier raza o mestizos. Otra modalidad del mushing es el weight pulling, que consiste en que el perro tiene un tiempo y una distancia a cubrir arrastrando un trineo o un soporte en el que carga con un determinado peso, donde se buscan perros especialmente musculosos en las patas traseras y el perímetro torácico.

Los reglamentos de diferentes modalidades de competición en mushing se pueden leer en español en la web de la Real Federación Española de Deportes de Invierno.

1 Respuesta a “El origen del mushing, los perros de trineo”

  1. Nunca está de más conocer datos históricos y la relación de los perros con el ser humano en zonas menos industrializadas y de consumo.

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