Arte y China después de 1989: el teatro del mundo (1)

Publicado con fecha 4 octubre 2017

 


Arte y China después de 1989: el teatro del mundo es una exposición de arte contemporáneo que estará temporalmente en el museo Guggenheim de Nueva York, Estados Unidos, desde el 6 de octubre de 2017 hasta el 7 de enero de 2018. La exposición está supervisada por la comisaria Alexandra Munroe, curadora de arte asiático y asesora de artes globales en el museo Guggenheim de Nueva York, junto con Philip Tinari, director del Centro Ullens de arte contemporáneo de Beijing, China, y Hou Hanru, director artístico en MAXXI, Museo Nacional de Artes del Siglo XXI, Roma, Italia. Art and China after 1989: Theater of the World se organizó conjuntamente con asistentes curatoriales de arte asiático como Kyung An y Xiaorui Zhu-Nowell, investigadora asociada del museo Solomon R. Guggenheim. La sala dedicada al archivo fue organizada con la cooperación de Asia Art Archive, Hong Kong. Han seleccionado piezas de arte contemporáneo chino que se realizaron principalmente entre 1990 y 2008.

Arte y China después de 1989: el teatro del mundo
De izquierda a derecha, Kan Xuan, Yu Hong, Sun Yuan, Peng Yu y Qiu Zhijie en la exposici√≥n del museo Guggenheim de Nueva York ‚ÄúArt and China After 1989: Theater of the World‚ÄĚ. La pieza que se encuentra en segundo plano es obra del artista Qiu Zhijie, tinta sobre lienzo ‚ÄúMapa del teatro del mundo‚ÄĚ.

Debido a que al menos tres piezas instaladas en la exposición son constitutivas de crueldad animal, dos semanas antes de que se inaugurara la muestra de arte chino contemporáneo se han recogido decenas de miles de firmas a través de la plataforma change.org para que se retiraran las instalaciones conflictivas de la exposición Arte y China después de 1989: el teatro del mundo, manteniendo las demás propuestas artísticas.

Arte y China después de 1989: el teatro del mundo
Sun Yuan y Peng Yu, ‚ÄúPerros que no pueden tocarse entre ellos‚ÄĚ, video de 7 minutos de ocho ejemplares de perros de raza pitbull americano en cintas de madera. Expuesto en Galleria Continua, San Gimignano, Beijing, Les Moulins, Habana.

En una de las instalaciones de los artistas Peng Yu y Sun Yuan, ocho ejemplares de perros de raza pitbull americanos son atados a ocho soportes para correr sobre tablas de madera -que m√°s bien parecen aparatos de torturas medievales- para realizar una exposici√≥n en vivo, consistente en ponerlos a competir unos contra otros en las cintas con correas, corriendo en persecuci√≥n como si se tratara de un entrenamiento forzado, sin que los perros puedan estar sueltos por la sala, al estar retenidos mediante cadenas a sus arneses, acumulan estr√©s y frustraci√≥n por no poder interactuar libremente. Al prolongarse el esfuerzo durante la muestra que se ofreci√≥ hist√≥ricamente en directo al p√ļblico chino, los perros se fatigan y pr√≥ximos a la extenuaci√≥n, transpiran tanto que se les llena la boca de saliva espumosa. En el a√Īo 2003 en China, se grab√≥ un video de unos 7 minutos de este tipo de performance art√≠stica, si puede recibir tal categorizaci√≥n, y se difundieron por internet fotos en primer plano de las caras de los perros con expresi√≥n de angustia.

Arte y China después de 1989: el teatro del mundo
Sun Yuan y Peng Yu, ‚ÄúPerros que no pueden tocarse entre ellos‚ÄĚ, video de 7 minutos de ocho ejemplares de perros de raza pitbull americano en cintas de madera.

Por el contrario, la selecci√≥n de arte chino apenas trata la instrumentalizaci√≥n a la que son sometidos los perros callejeros y los criaderos que los ceban y los transportan hacinados para el consumo de su carne en restaurantes de China y otros lugares del sureste asi√°tico, como Filipinas o Corea. Tampoco se muestra la crueldad del festival de Yulin como un problema cultural de la sociedad china contempor√°nea, a pesar de las protestas anuales de grupos animalistas y ecologistas para que se proh√≠ba el consumo de carne de perro en esta celebraci√≥n del solsticio de verano. Ha pasado m√°s de una d√©cada y al igual que al p√ļblico occidental le causa repugnancia este tipo de pr√°ctica sobre los canes, probablemente la sensibilidad del pueblo chino tambi√©n se est√° transformando pese a que exista un materialismo antropol√≥gico que explique el consumo de carne de perro as√≠ como la falta de conciencia moral en el trato dado a los animales dom√©sticos en la industria c√°rnica.

Afortunadamente las reproducciones de las piezas art√≠sticas ser√°n videos o im√°genes de los originales realizados en China, sin que se realice nuevamente tal aberraci√≥n en el Guggenheim de Nueva York. Seg√ļn un art√≠culo de NY Times Where the Wild Things Are: China‚Äôs Art Dreamers at the Guggenheim (Donde est√°n las cosas salvajes: so√Īadores del arte de China en el Guggenheim) escrito por Jane Perlez el pasado 20 de septiembre de 2017, en otra pieza incluida en la exposici√≥n de arte chino contempor√°neo, el as√≠ llamado “artista” Xu Bing realiz√≥ tatuajes sobre los cuerpos de dos cerdos dom√©sticos, que fueron exhibidos en una exposici√≥n de un museo de Beijing en el a√Īo 1994. La muestra del museo Guggenheim de Nueva York recuperar√° tambi√©n esta pieza, mostrando im√°genes de la misma, conscientes de que no solamente la ganader√≠a industrial, a trav√©s del hacinamiento y los mataderos, es la √ļnica forma de instrumentalizaci√≥n sobre estos animales para el consumo de su carne.

Arte y China después de 1989: el teatro del mundo
Xu Bing, ‚ÄúUn caso pr√°ctico de transferencia‚ÄĚ 1994. La obra original mostraba cerdos dom√©sticos en un recinto de la sala, pero el museo Guggenheim de Nueva York usar√° una grabaci√≥n en video de la performance originalmente realizada en Beijing.

La exposici√≥n Arte y China despu√©s de 1989: el teatro del mundo toma esta expresi√≥n a modo de subt√≠tulo de una pieza del a√Īo 1993 instalada por Huang Yong Ping, artista nacido en Xiamen pero residente en Par√≠s, que mostrar√° al p√ļblico animales vivos (reptiles como geckos, anfibios, insectos como saltamontes, ciempi√©s, cucarachas) que estar√°n atrapados en un terrario similar a una jaula de grandes dimensiones para su contemplaci√≥n, en un ciclo vital met√°fora del orden mundial tras la globalizaci√≥n econ√≥mica. Seg√ļn el citado art√≠culo del peri√≥dico New York Times, “durante la exposici√≥n temporal que estar√° en el museo por tres meses, algunos animales como anfibios e insectos ser√°n devorados por otros siguiendo una cadena alimentaria, los insectos morir√°n tambi√©n por otras causas, mientras los reptiles de mayor tama√Īo sobrevivir√°n al ser depredadores del resto y tener mayor resistencia f√≠sica; el terrario del museo ser√° repuesto peri√≥dicamente de insectos desde un proveedor local con alimentos para mascotas ex√≥ticas.”

Arte y China después de 1989: el teatro del mundo
Huang Yong Ping, ‚ÄúTeatro del mundo‚ÄĚ, jaula con forma de caparaz√≥n de tortuga que encierra reptiles e insectos bajo un flexo de luz. Pieza tra√≠da desde el museo Guggenheim de Abu Dhabi.

Arte y China después de 1989 presenta 150 trabajos de 71 artistas y grupos interdisciplinares considerados clave para entender el arte contemporáneo de China, a partir de influencias que recibieron dichos artistas al residir en otros países, cuya obra crítica y provocadora al mismo tiempo trata de mostrar la realidad liberada de la ideología nacional impuesta por el partido comunista chino, para establecer la libertad individual separada del colectivo, y para definir la experiencia vital china en términos universales. Sin embargo, apenas hay 9 mujeres entre los artistas seleccionados por el equipo curatorial del Guggenheim de Nueva York, entre ellas Xiao Lu, que alcanzó notoriedad al disparar un arma de perdigones contra una escultura en Beijing en 1989. Enmarcada entre el final de la Guerra Fría en 1989 y los juegos olímpicos de Beijing en 2008, revisa la cultura de la experimentación artística en un tiempo caracterizado por el auge de la globalización y el crecimiento económico de China en el escenario mundial.

Para el arte y para China, el a√Īo 1989 fue tanto un final como un comienzo. Las protestas estudiantiles de la Plaza de Tiananm√©n que terminaron en la masacre del 4 de junio de 1989 cuando el gobierno chino decret√≥ la ley marcial, marcaron el final de una d√©cada relativamente abierta en lo pol√≠tico, intelectual, y la exploraci√≥n art√≠stica. El periodo posterior a 1990 tambi√©n est√° jalonado por las reformas en materia econ√≥mica que la Rep√ļblica Popular China puso en pr√°ctica siguiendo el ideario el Gran Salto Adelante de Mao Zedong, para un desarrollo industrial acelerado, las relaciones internacionales y los tratados de comercio, mejores posibilidades de prosperidad individual, no obstante en una dictadura pol√≠tica con libre mercado, un r√©gimen autoritario y represivo. Hacia 2001, cuando China se uni√≥ a la Organizaci√≥n Mundial de Comercio, abriendo sus puertas a la econom√≠a global, el gobierno consider√≥ que el arte pod√≠a ser una tarjeta de presentaci√≥n. Se destin√≥ presupuesto a la Academia China de Arte en Hangzhou, igualmente abrieron galer√≠as comerciales de arte en metropolis como Beijing y Shanghai.

Los artistas chinos fueron tanto esc√©pticos como catalizadores de los cambios que se produc√≠an en su pa√≠s. Desde una postura cr√≠tica, utilizando obras abiertas al p√ļblico basadas en el arte conceptual internacional, crearon performances, pinturas abstractas, fotograf√≠as, instalaciones, video arte, e iniciaron proyectos de activismo directamente vinculados a la sociedad china. Su emergencia durante la d√©cada de 1990 y la primera d√©cada del siglo XX se solap√≥ con las propuestas del arte occidental de modo que el mundo comenz√≥ a conectarse m√°s all√° de los centros neur√°lgicos del siglo anterior, mientras el fen√≥meno del arte contempor√°neo globalizado iba tomando forma y los artistas chinos fueron part√≠cipes de dichas transformaciones de expresi√≥n art√≠stica y variedad de soportes para la representaci√≥n sensible.

Arte y China después de 1989: el teatro del mundo
Chen Shaoxiong y su instalaci√≥n ‚Äú5 horas hormiga roja‚ÄĚ.

Arte y China despu√©s de 1989 est√° organizada en seis secciones cronol√≥gicas y tem√°ticas, por toda la diversidad que abarca, los artistas chinos seleccionados se salen tanto de la crispaci√≥n de su pa√≠s de origen como de los dogmas que polarizan Oriente-Occidente. La libertad de un ‚Äútercer espacio‚ÄĚ ha permitido una distancia vital y una reflexi√≥n particular, al pugnar entre s√≠ la herencia hist√≥rica de China, el modernismo internacional, y el neoliberalismo global de los 90. Su efervescente creatividad puede expandir la amplitud de miras del arte contempor√°neo e inspirar un nuevo pensamiento en un momento donde las preguntas sobre la identidad, la igualdad y la ideolog√≠a vuelven a tener relevancia, aunque como en todas las vanguardias est√©ticas, los artistas han mantenido diferentes alianzas respecto al totalitarismo del r√©gimen, por lo que en la exposici√≥n hay sentimientos encontrados dada la represi√≥n comunista que hizo que muchos chinos dem√≥cratas emigraran a otros pa√≠ses y no se sienten de ninguna parte.

Huang Yong Ping: ‚ÄúPienso que el deber del artista es deconstruir el concepto de nacionalidad. Llegar√° un d√≠a donde los pa√≠ses est√©n desnacionalizados.‚ÄĚ

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Categoria: Perros



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Comentarios (3)

 

  1. Asunción Guillermo Fraile dice:

    Creo que la organizaci√≥n de exposiciones de este tipo con maltrato animal deber√≠a estar penalizada. El artista, los organizadores, comisarios, museos, conservadores, y p√ļblico visitante, son c√≥mplices de un maltrato animal que roza el sadismo.

    Si el artista tiene esta idea pero no tiene seguidores, las consecuencias se minimizan, aun así se necesita ya una Ley que PROHIBA este tipo de acciones y PROTEJA a todas las especies.

    Gracias.

  2. Francisca Cifuentes Maeso dice:

    Solicito la dimisión del director del museo, que ha permitido exponer en un centro dedicado a la cultura, esa tortura que hace a los animales, un mal llamado artista.

    No se√Īores, eso no es arte, es maltrato animal, es crueldad y sadismo… El director del museo, ha defendido la libertad de expresi√≥n, pero qu√© libertad de expresi√≥n tienen los animales? ¬Ņpor qu√© no se ponen ellos, y todos los que piensan as√≠, a realizar esa performance? Ellos s√≠ son libres de elegir, los animales no, desgraciadamente.

    Confundir el arte con la tortura, descalifica a las personas para ocupar puestos directivos o de responsabilidad. Por lo que no es apto para seguir en su puesto de trabajo.

    ¬°¬°¬°LA TORTURA NO ES CULTURA!!!

  3. Perro feliz dice:

    En la segunda parte del artículo se explica que tras las críticas y protestas sociales el museo Guggenheim de Nueva York emitió un comunicado sobre la retirada de las reproducciones de las tres piezas que generaron la polémica, de modo que no fueron expuestas.

    Hay que tener en cuenta tambi√©n que las instalaciones y performance originales se realizaron en museos de arte contempor√°neo de China en la √ļltima d√©cada del siglo XX y no se iban a repetir en ning√ļn caso. El museo Guggenheim pens√≥ en utilizar grabaciones en video o reproducciones audiovisuales que se obtuvieron en su d√≠a de los originales. Afortunadamente, incluso en el p√ļblico chino y en los pa√≠ses del sudeste asi√°tico donde se celebran festivales de carne de perro y otras formas de maltrato animal, la sensibilidad tanto √©tica como est√©tica es distinta en la actualidad, hay un cambio de mentalidad y esp√≠ritu cr√≠tico hacia esos problemas socioculturales, sin etnocentrismo ni relativismo moral que lo justifique.

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