Cómo detectar la sordera en los perros

Publicado con fecha 22 diciembre 2009

 


El oído del perro no solamente es responsable de la capacidad auditiva sino también del equilibro del can. Los perros con orejas colgantes y flexibles son más propensos a sufrir infecciones auriculares que los perros con orejas de tamaño menor, cortas e implantadas arriba en la cabeza. El perro que sienta molestias puede sacudir vigorosamente la cabeza, rascarse las orejas, perder pelo en la zona, tener las orejas cubiertas de pequeñas costras, inflamadas o enrojecidas o también con pus u olores desagradables si la infección empeora. En algunos casos, puede observarse como perros ladean la cabeza o pierden el equilibrio. Si un perro tiene algún problema auditivo, generalmente a nivel del oído externo, y se deja mucho tiempo sin tratar, podría llegar a quedarse sordo o perder bastante audición, sufrir irritación crónica o tener problemas constantes de equilibrio.

Las personas que conviven con perros pueden no darse cuenta de que el perro está perdiendo audición y va quedándose sordo. Si el animal deja de reaccionar al oír un ruido que habitualmente despertaba su interés, o tiene dificultades para localizar la procedencia de un sonido, probablemente esté perdiendo audición. A veces la sordera puede ser temporal y deberse a una infección o a un tapón de cera debido a negligencias en la higiene del perro.

limpieza canales auditivos perroAlgunas razas de perros tienden a producir más cera de lo normal o a tener tantos pelos en el canal auditivo lo que provoca mayor acumulación de cerumen. Limpiar los canales auditivos con algún producto recomendado por su veterinario una vez a la semana impide que la cera se acumule, aunque se debe vigilar la dosis para evitar problemas de irritación en la piel. En los perros de orejas largas y caídas se les puede dar cuidadosamente la vuelta mientras descansan, dejándolas del revés para airear y si hace falta limpiar.

La sordera en los perros también puede estar provocada por una lesión o enfermedad que afecte al tímpano o al oído interno o medio. Algunas razas caninas como los dálmatas o los dogos argentinos, sufren una predisposición hereditaria a la sordera en uno o ambos oídos. Los perros al igual que los humanos pueden quedarse sordos por vejez, aunque esta sordera sobreviene de forma gradual y cuanto más agudos sean los sonidos antes dejan de ser audibles para el perro. En los cachorros puede ocurrir que tengan sordera de nacimiento, ante lo cual es necesario tener mucha paciencia y prepararse para muchas horas de dedicación y entrenamiento.

Si sospechas que tu perro no puede oír, hay diversas formas caseras de comprobar hasta que punto puede tener una pérdida de audición, sin embargo, estos métodos no son seguros pero pueden servir para llamarnos la atención y despertar la alerta sobre una posible sordera y a partir de ahí ir al veterinario para prepararnos mejor ante el diagnóstico. Una forma es provocar un sonido que no produzca ninguna vibración ni agite el aire para que no pueda sentir el ruido salvo por el oído. Puedes hacer ruido con su plato de comida, encender la televisión con un volumen en el sonido ligeramente alto, hacer sonar las llaves o cualquier cosa que le interese mucho cuando no está mirando o llamarla para despertarle cuando duerme.

Tests caseros para detectar la sordera en un perro

Hacer sonar las llaves de un llavero o un puñado de monedas.
Apretar algún juguete o peluche de los que emiten sonidos o hablan.
Hablar al perro en un tono de voz normal y aumentar el tono si se muestra indiferente.
Aplaudir con las manos sin estar muy cerca del perro.
Haz sonar una campanilla.
Pon alguna música grabada en el teléfono móvil o celular.
Toca algún instrumento musical.

Normalmente un perro debería mostrar algún interés ante estos sonidos y solamente un perro completamente sordo se mostraría totalmente indiferente. Sin embargo, si le cuesta mucho oír puedes tener alguna sospecha de que tenga pérdidas de audición.

El único método realmente efectivo para saber si un perro es sordo es realizar el test BAER, normalmente esto es lo más seguro pero si no quieres hacer el test puedes hablar de la situación con tu veterinario de confianza y seguramente se resolverán todas las dudas.

Existen algunos comportamientos que pueden hacer saltar la alarma cuando el cachorro aún es muy pequeño y se encuentra junto al resto de la camada o junto con otros perros pequeños que son sus compañeros de juegos. Los perros que tienen los sentidos mermados, entre ellos, el oído, tienden a morder de forma excesiva cuando juegan al no darse cuenta de que están llegando a hacer daño porque no pueden escuchar las quejas o gritos de otros perritos. Además un perrito que está saciado y duerme, no se levantará para realizar una nueva toma de comida si no es despertado por el movimiento de la madre o de algún otro perrito, los cachorros que son sordos únicamente perciben las vibraciones y el tacto.

Cuando el cachorro se divierta en casa en solitario puede ocurrir que notemos conductas extrañas con los demás miembros de la familia, una fuerte mordida en los juegos, falta de atención cuando se le llama o ver a un perro excesivamente dormilón al que cuesta despertar. Debemos tener en cuenta que solamente nos daremos cuenta de comportamientos extraños relativos a la sordera cuando el perro sea totalmente sordo porque si la sordera es unilateral, será muy complicado darnos cuenta de que no puede oír a través de uno de sus oídos.

Tengamos también en cuenta al hacer tests en casa que cuanto más alto sea el sonido también lo es la vibración producida en el aire, si un ruido desmedido que nos molesta puede hacer vibrar una pared, el perro también puede detectar vibraciones aunque no pueda oír el sonido ni saber quien lo ha originado. Por otra parte, un perro con sordera unilateral puede oír sonidos pero no siempre podrá detectar desde donde vinieron y quien está produciendo ese sonido. Es interesante observar hacia donde se dirige el perro, si mira el origen del sonido o si comienza a buscar por otra parte. Incluso podemos colocar al perro mirando hacia otro lugar, por ejemplo hacia el lado opuesto a la televisión, y probar a encender, subir el volumen, comprobando si se gira hacia la fuente o si busca hacia otra dirección.

Si el animal está dormido o descansa tumbado, cuando nos aproximemos a él deberemos ponernos delante o mostrarle nuestra mano para que sepa que vamos a acariciarle, ya que tal vez no pudo oír nuestra llegada aunque las pisadas provocan vibraciones en el suelo.

Como los sonidos agudos son menos audibles para el perro, se puede llamar al perro no por silbidos o diciendo su nombre sino dando palmadas, porque producen sonidos mucho más graves, los perros pueden localizar más fácilmente la procedencia del sonido de una palmada y encontrar al dueño si han perdido audición.

La posición del animal, el ángulo desde el cual se emite el sonido provocaron diferentes reacciones, además tengamos en cuenta que los perros pueden oír sonidos más bajos y más altos que el oído humano. También podemos probar con un silbato utilizado habitualmente para el adiestramiento de perros pero con los métodos caseros también podemos obtener respuestas. Tras esta primera comprobación debemos ir a ver al veterinario para tener una opinión más fiable y profesional.

examen oído externo perroEl veterinario tratará de averiguar que zona es la afectada (oído externo, medio y oído interno) y si el problema es auditivo o un síntoma de alguna enfermedad más generalizada. Es posible que sea necesario sedar o anestesiar al perro para que el veterinario pueda examinar su aparato auditivo en profundidad o si el animal está muy nervioso e intratable. Algunas pruebas diagnósticas pueden incluir una radiografía del oído medio e interno, pruebas de alergia o biopsias. En la clínica veterinaria pueden tratar de realizar pruebas de hipersensibilidad, destinadas a aislar la sustancia que provoca reacciones alérgicas para poder prescribir el tratamiento oportuno. La piel que recubre el oído externo puede ser propensa a las alergias, se inflama y provoca picores, también el cerumen acumulado puede dar lugar a infecciones secundarias.

Problemas auditivos más comunes

Síntomas: El perro empieza a sacudir la cabeza y a rascarse las orejas desesperadamente.
Posible causa: Un cuerpo extraño se ha introducido en el canal auditivo.
Tratamiento: Extirpación del cuerpo extraño, sedando o anestesiando al perro.

Síntomas: El perro empieza a agitar la cabeza, a segregar pus por lo oídos y estos exhalan un olor desagradable, sintiendo el animal dolor.
Posible causa: Infección aguda.
Tratamiento: Aplicación de antibiótico en gotas, algún tratamiento fungicida o anti inflamatorio.

Síntomas: El animal se rasca con violencia y sus orejas aparecen cubiertas de cerumen negruzco.
Posible causa: ácaros de la oreja y el oído.
Tratamiento: Aplicación de un acaricida, insecticida específico para los ácaros en ambos oídos. Al ser contagioso es buena idea tratar a las demás mascotas o animales domésticos que hayan tenido cualquier contacto cercano con el perro que presente ácaros.

Síntomas: Inflamación súbita e indolora de uno o ambos oídos.
Posible causa: Hematoma provocado por un golpe o el propio perro al sacudir la cabeza.
Tratamiento: Drenaje del hematoma, cuidado del oído según el origen del golpe.

Síntomas: Inflamación y picor en la piel de las orejas, con posible pérdida de pelo.
Posible causa: Reacción alérgica complicada por infección de hongos y/o bacterias.
Tratamiento: Antibióticos y/o anti inflamatorios. Pruebas de hipersensibilidad para aislar la sustancia.

Síntomas: El perro mantiene su cabeza ladeada de forma permanente.
Posible causa: Trastornos del oído medio y/o interno.
Tratamiento: Depende del origen pero si se trata de pérdida de equilibrio puede necesitar tratamiento para el trastorno vestibular.

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