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Cuidados para el perro doméstico, salud, alimentación, ejercicio y educación.

Cómo calmar el miedo del perro a la pirotecnia

Las navidades son una época donde es costumbre lanzar pirotecnia, a lo largo del mes de diciembre hasta la primera semana de enero del año siguiente. Los jóvenes particularmente, aunque personas de todas las edades, lanzan petardos en las calles y parques urbanos, sin demostrar civismo ni prestar atención al resto de personas que transitan la vía pública, pudiendo causar daño a los más vulnerables -niños, ancianos, animales- e incluso quemaduras o amputaciones a quien se divierte con la pirotecnia en caso de mala manipulación por inexperiencia o explosiones fortuitas. En las fechas clave de las celebraciones navideñas se lanzan en espacios públicos fuegos artificiales de mayor envergadura y fuerte estruendo, notablemente en Nochevieja durante las campanadas de fin de año. Existen otras festividades donde es costumbre gastar bastante presupuesto económico en pirotecnia como son los días de la fiesta nacional o de la independencia en cada país; y en el caso de España, las Fallas de Valencia, del 15 al 19 de marzo, con grandes castillos y la celebración de la mascletà.

calmar el miedo del perro a la pirotecnia

Los perros, como otros animales domésticos, muestran actitudes diferentes y reaccionan de manera irregular ante los sonidos fuertes con estallidos repentinos y atronadores ruidos. Algunos perros no muestran temor e ignoran sin pasar miedo desde una detonación hasta la explosión encadenada de fuegos artificiales, incluso si los petardos fuesen lanzados a escasa distancia de ellos. Pasan olímpicamente y siguen olfateando el terreno mientras caminan como si tal cosa. Los afortunados dueños se sorprenden porque nunca habían adiestrado ni enseñado nada a su perro para prevenir tal situación y se regocijan del temperamento de su peludo. Contrariamente a lo que pueda intuirse, el perro no ha actuado por valentía o pundonor, valorando la situación con un pensamiento mediado para sobreponerse al temor, simplemente no sintió que tal estallido fuera una situación amenazante, de modo que no tuvo una reacción emocional de miedo, instintiva e inconsciente, por lo que siguió paseando tranquilamente o interactuando con el entorno.

orejeras perros

En cambio, a otros perros les entra un pavor inconsolable ante el ruido de los petardos, aunque los escuchen a un kilómetro de distancia. La pirotecnia los aterroriza hasta el punto de ponerse a temblar, jadear y correr como alma que lleva el diablo, poniendo pies en polvorosa. En estado de pánico, no escuchan a su familia, no obedecen al dueño aunque se desgañite llamándolos mientras huyen sin rumbo, pues pocos perros en esa situación son capaces de dirigirse a su casa para guarecerse. En vez de buscar refugio por caminos conocidos hasta regresar a casa para refugiarse en el hogar, se pierden desnortados y no saben volver al domicilio familiar, con la fatalidad en muchas ocasiones de ser atropellados al cruzar carreteras. Terminan su vida de la manera más trágica para el dolor de su familia.

calmar el miedo del perro a la pirotecnia

calmar el miedo del perro a la pirotecnia

No se trata de razas caninas o tamaño del animal, sino de observar y anticiparse a las reacciones de cada perro poniendo medidas prudenciales para protegerlo. Algunos perros de razas empleadas en caza -bretón, braco, pointer, perdiguero, etc.- manifiestan especial miedo a los petardos pese a que muchos dueños presupongan que dado que han sido seleccionados para una actividad donde escucharán disparos a escasa distancia, deberían tolerar el estruendo de la pirotecnia, sin embargo nada más lejos de la realidad. Debemos empatizar para comprender el miedo de nuestro perro y trabajar juntos para superarlo y prevenirlo, pero no podemos pretender que el perro se enfrente a sus traumas sin ningún apoyo de quien considera al líder de la manada y a su familia dentro de una jerarquía donde ellos se sienten integrados. Los perros son guardianes de su grupo pero también necesitan sentir que no están solos ante una amenaza, que tienen un referente jerárquico que les proporciona apoyo y seguridad ante una situación de riesgo para su vida.

calmar el miedo del perro a la pirotecnia

Exponer al perro directamente a la pirotecnia como si se tratara de una terapia de choque no es una brillante idea, pues equivale a emular los tratamientos brutales que conoció Antonin Artaud durante su internamiento psiquiátrico, donde en la década de 1940 los médicos y personal sanitario empleaban electroshocks o terapia electroconvulsiva sobre los pacientes para sanar patologías mentales. Muchos entendidos recomiendan a otros dueños de perros que una estrategia efectiva es atar al perro y prender fuego a un montón de petardos a escasos metros para que al estallar a su lado pueda vencer el miedo. Esto no es en absoluto recomendable, es una estupidez que sólo traumatizará más al perro. No debemos olvidarnos de la utilidad del adiestramiento canino frente a extraños experimentos de ensayo y error; o dejar pasar el tiempo de modo que en momentos críticos cuando lleguen las fechas donde se lanza más pirotecnia ya no seamos capaces de controlar la situación y nuestro perro pueda escaparse presa del pánico y ser objeto de un atropello mortal. Por ello, a continuación explicamos algunas pautas que podemos entrenar en familia para atenuar el miedo del perro a la pirotecnia.

miedo del perro a la pirotecnia

Dentro de la vivienda

Dado que el miedo es una respuesta emocional involuntaria, debemos mostrar a nuestro perro capacidad de control en las situaciones de riesgo, actuando con calma y normalidad al hablar con él para transmitir seguridad al perro, sin histeria ni dramatización.

Si están tirando petardos en el exterior, comenzaremos por atenuar el ruido que llega a nuestra casa cerrando las ventanas, bajando las persianas al anochecer. Nunca dejaremos abierta la puerta de casa ni las ventanas, terraza o balcón. Pese a que el perro tiene mayor audición que el hombre en el espectro de frecuencias que puede escuchar, ahorraremos padecimiento a sus oídos. También podemos tener sonido en casa que habitualmente distraiga al perro, sea música a bajo volumen o algún programa radiofónico o televisivo que acapare su atención, de modo que tenga entretenimiento en la habitación.

miedo del perro a los petardos

Estableceremos un lugar de seguridad dentro de la casa donde el perro pueda moverse, entrar y salir sin permanecer encerrado, como su cama, una caseta, transportín o un recinto perruno con cojín donde descansar cómodamente. Podemos colocar en la zona de descanso del perro alguna prenda de ropa que tenga nuestro olor corporal debido al uso prolongado, por extraño que suene le dará tranquilidad pues el animal lo asocia positivamente por el vínculo afectivo que tiene con su referencia. Reducirá así el estrés al permanecer en la habitación más insonorizada de la casa. No dejaremos en cambio que tenga acceso a la puerta de la vivienda, donde en caso de pánico y ansiedad podría llegar a lesionarse de gravedad sus patas al intentar rascar desesperadamente la puerta.

En la medida de lo posible según nuestros compromisos y horarios laborales, permaneceremos más tiempo con el perro en casa si sabemos que en dicha época del año sufre con los estruendos de la pirotecnia, pues nuestra presencia en el interior del hogar le dará seguridad. Podemos jugar con el perro, distraerlo con golosinas o comida de su agrado, dejar algún objeto que le guste mordisquear como un hueso o juguete, además de agua limpia para beber, no deshidratarse y calmar su ansiedad. Se puede preparar también un bebedero donde se diluya una solución acuosa con infusiones de manzanilla, tila o valeriana, hierbas con propiedades calmantes para el sistema nervioso.

orejeras perrosOtras medidas de protección para el perro temeroso de la pirotecnia incluyen el denominado forro anti-ansiedad y las orejeras para los oídos. Las orejeras son similares a las que se utilizan para protegerse del frío, pero son modelos diseñados para insonorizar, como los tapones que se pueden adquirir en farmacias. Las orejeras técnicas de insonorización son utilizadas por humanos en trabajos donde los elevados decibelios provocarían pérdida de audición a largo plazo, causando hipoacusia en los trabajadores. Se utilizan en prácticas de tiro, demoliciones controladas de edificios, detonaciones de explosivos en minería o infraestructuras de túneles, obras con máquinas taladradoras para perforar el asfalto, pilotaje de aviones y helicópteros o trabajo en pistas de aterrizaje de aeropuertos

Algunos dueños de perros las han utilizado con éxito para evitar que perciban los estallidos de los petardos. En perros con las orejas completamente caídas, se colocan sobre las mismas sin apretar en exceso contra la cabeza. Si las tienen ligeramente dobladas se pueden colocar las orejeras encima salvo que les resulte incómodo y si de forma natural están totalmente levantadas, se colocan las orejeras en los oídos sin intentar doblar sus orejas.

orejeras perros

orejeras perros

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HAZ-MAT, perro dálmata mascota del cuerpo de bomberos de White Sands, New Mexico, Estados Unidos, portando orejeras insonorizadoras modelo Peltor Optime 105, fotografías en el álbum de Vladimir911 en Flickr.

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HAZ-MAT, perro dálmata mascota del cuerpo de bomberos de White Sands, New Mexico, Estados Unidos, portando orejeras insonorizadoras modelo Peltor Optime 105, fotografías en el álbum de Vladimir911 en Flickr.

El forro o manto contra la ansiedad tiene soluciones comerciales y caseras, utilizando una tela que envuelva al perro en zonas con puntos de acupuntura para calmar su ansiedad. Si lo hacemos de forma artesanal o como solución casera, podemos usar cinta o una tela amplia, sin ser demasiado gruesa, pero sí de mayor longitud que una bufanda. Se coloca en cuatro pasos como si pusiéramos un chal al perro, envolviendo el perímetro torácico y pasando los extremos por los hombros, tras su cuello se cruzan los extremos para envolver el abdomen donde al final de la caja torácica se vuelven a entrecruzar los extremos de la tela, se suben de nuevo y se hace un nudo tras la mitad de la espalda, siguiendo los pasos que se muestran en los diagramas y obteniendo un resultado similar al de la fotografía. Se coloca en los momentos del día donde se produzcan los estruendos de la pirotecnia, generalmente por la tarde entre las 17h-23h en sesiones cortas de 15 minutos. Si el perro está muy incómodo o molesto debemos quitárselo. No debemos dejarlo de forma permanente durante horas, sino hacer hasta tres o cuatro sesiones al día, porque el perro lo tomará como un nuevo hábito y perderá su efecto de percatación.

anxiety wrap dogs

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El forro anti-ansiedad modifica la propiocepción que tiene el perro, su capacidad de sentir la posición relativa de las partes corporales contiguas, a través de receptores sensoriales o terminaciones nerviosas que transmiten sensibilidad interna o propioceptiva del cuerpo. Los propioceptores están localizados en los músculos, articulaciones, tendones y en el aparato vestibular. La propiocepción regula la dirección y alcance del movimiento del perro al desplazarse, permite reacciones y respuestas reflejas, determina el desarrollo del esquema corporal y la relación del cuerpo con el espacio circundante, sustentando la acción motora planificada. Otras funciones en las que actúa con más autonomía son el control del equilibrio, la coordinación de ambos lados del cuerpo, el mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso, la influencia en el estado emocional y el comportamiento.

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Medidas más invasivas como el uso de fármacos o medicamentos tranquilizantes deberán hacerse bajo prescripción veterinaria, sólo en los casos más incorregibles si tras un diagnóstico de la ansiedad y miedo que padece el perro en la clínica veterinaria se considerara necesario dado el comportamiento del animal y tras el fracaso de las pautas de adiestramiento canino explicadas u otras sugeridas por un etólogo.

Durante los paseos

Serán los momentos más difíciles del día, pero con algunas medidas de prudencia evitaremos que el paseo con nuestro perro se convierta en una penitencia o un esfuerzo penoso y desagradable para ambos por culpa de los malditos petardos. Frente a los afortunados dueños que no tengan más preocupaciones que el resto del año, los sufridores seremos más precavidos, no bastando tener una chapa identificativa con nombre y teléfono por si se perdiera el perro, además de la identificación por microchip en un registro electrónico de mascotas a nivel institucional.

arnés seguridad perros

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Todos los paseos se harán con correa, si es necesario con doble mosquetón en collar y arnés bien ajustados al cuerpo del perro, es decir, una cuerda doble para lograr más seguridad, de corta longitud, trenzada y de grosor moderado, no iremos con correas extensibles o bandas de un solo mosquetón. Los arneses halti, easywalk que impiden que el perro tire o los denominados antihuida para perros escapistas como los arneses de seguridad que se utilizan con los galgos sobre todo al darlos en adopción a un nuevo dueño, ofrecen más protección porque el perro no puede escapar por fuerte que tire o se revuelva, además tienen tres zonas de cierre y se pueden enganchar las correas en hasta tres anillas. En ningún caso nos arriesgaremos a soltar al perro durante los paseos si tiene miedo a los petardos, pues nos exponemos a que emprenda la huida a toda velocidad y pueda ser atropellado. No debemos actuar con temeridad ni ir sobrados de confianza en fechas de riesgo, pues el bienestar de nuestro perro debe estar antes que la comodidad de soltar al perro para que corra por el parque. La prioridad es que el perro no se escape aterrado si lanzan un petardo durante el paseo.

arnés seguridad perros

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Los paseos serán de menor recorrido y tiempo de lo habitual, durante las horas de luz solar por la mañana podremos hacer más ejercicio de modo que el perro prefiera descansar durante la tarde, sin alejarnos a demasiada distancia de nuestra casa, evitando los horarios más conflictivos, generalmente al atardecer o por la noche donde sin visibilidad será más arriesgado salir. Si durante uno de los paseos se pone demasiado nervioso, regresaremos lo antes posible. Podremos cambiar los horarios habituales de salida, sin embargo no debemos castigar a nuestro perro forzándolo a salir si está ya atemorizado en casa, con un cuadro de pánico manifestando temblor en las extremidades y deseo de ocultarse en un escondite. Si opone resistencia por haber escuchado una traca de petardos en el exterior, será mejor esperar a que recupere la calma y en caso extremo, colocar empapadores como los que se usan para enseñar a los cachorros a hacer sus necesidades en una zona de la casa antes de que empiecen a salir a pasear. No pasará nada por no salir a pasear o reducir el número de salidas diarias durante los días navideños, siempre que protejamos a nuestro perro de la pirotecnia.

Maniobra de Heimlich contra atragantamientos

La maniobra de Heimlich, denominada también compresión abdominal, es un procedimiento de primeros auxilios para desobstruir el conducto respiratorio, cuando queda bloqueado por un trozo de alimento que no puede ser tragado o cualquier otro objeto. Es una técnica efectiva para evitar la asfixia por atragantamiento, que recibió su nombre por el médico Henry Heimlich, descrita por primera vez en el año 1974 como tratamiento de urgencia para ataques de asma y ahogamientos en humanos.

Se recomienda utilizar la maniobra de Heimlich sólo en caso de una obstrucción grave de la vía aérea, en la cual el grado de atragantamiento es tal que no hay tos ni se emite ninguna vocalización. Mientras que en una persona con una obstrucción leve, en la cual todavía puede toser, no se deben obstaculizar sus intentos por expulsar el objeto por sí misma. Los golpes interescapulares, mediante palmadas en la parte alta de la espalda, pueden agravar la obstrucción, debido a la fuerza gravitacional, atorando más el objeto y, en consecuencia, convirtiendo una obstrucción leve en una grave.

En los perros debemos tener en cuenta que ellos no son conscientes de ciertos riesgos ni se pueden anticipar a las consecuencias de determinadas acciones imprudentes. No debemos ofrecer comida cocinada que tenga grandes huesos o espinas como algunos pescados, o piezas de carne ensartadas y asadas a la parrilla porque el perro podría tragarse el palo entero de la brocheta. Un perro, como un niño pequeño, se puede llevar a la boca tanto restos de comida en mal estado, elementos tóxicos, clavarse astillas de huesos o madera, así como pequeñas piezas tanto de juguetes como otro tipo de objetos que le guste morder o masticar por su material, dureza o rugosidad. En los historiales de muchas clínicas veterinarias se cuentan casos de perros que han ingerido desde botellas de plástico, herramientas y hasta piedras, como atestiguan algunas radiografías.

radiografía perro hueso
Radiografía del torax de un cachorro bull mastiff de poco más de tres meses de edad que había tragado un hueso de juguete con unas dimensiones de 8×3 pulgadas, además de algunas piedras.

Llegados a una situación así no queda más remedio que derivar al perro al quirófano de la clínica veterinaria para practicar una cirugía, a diferencia de pequeños trozos de madera o fibras vegetales de celulosa, textiles arrancados de prendas de ropa, cuerdas con nudos o juguetes de tejido con hilos trenzados, que si bien no pueden digerir sí serían capaces de expulsar en las heces. Hay que vigilar a los perros que son propensos en sus travesuras a comerse cualquier cosa para evitar llegar a casos así, retirando objetos peligrosos de su alcance. Igual que con los medicamentos, es importante que el perro no pueda abrir cajones por la casa donde haya documentos importantes, herramientas con mangos de goma o plástico como los destornilladores, aparatos electrónicos, pilas, productos de limpieza o para el vehículo, etc.

Si sorprendemos a nuestro perro con cualquier cosa extraña en la boca es importante llamar su atención y abrir sus mandíbulas para sacar lo que haya podido coger tanto en casa como durante los paseos, la mayor parte de las veces serán restos de comida, excrementos (pueden ser de palomas, heces de otros animales o de humanos), palos o pedazos de madera, etc. lo cual sin ser lo más peligroso, es desagradable y deberíamos evitar que lo trague. Un perro manso, dócil, bien educado, acudirá, se sentará y dejará que un familiar abra sus mandíbulas y saque lo que tenga en la boca incluso desde la campanilla sin llegar a morder nunca al dueño. Algunos perros podrían intentar escaparse, gruñir o cerrar la boca con fuerza si son traviesos. Sobre todo si encontraron algo que para ellos sea llamativo para comer y temen que les quiten su hallazgo.

Cuando se trata de un atragantamiento con un objeto peligroso como una botella u pieza de plástico, cuerda o madera gruesa, hueso con astillas o demasiado grande tipo codillo, pero no hemos llegado a tiempo, observando que el perro tiene dificultades para respirar porque parece tener algo atorado, se puede practicar una maniobra para que el perro tosa y lo expulse. De forma análoga a la maniobra Heimlich, se puede colocar una mano con el puño cerrado donde el pulgar doblado presione en el abdomen justo después de la caja torácica y el diafragma, se coloca la palma de la otra mano de forma envolvente y se empuja hacia arriba varias veces. También se pueden dar palmadas sobre el lomo justo tras la nuca pero con cuidado.

atragantamiento perros

Lo más peligroso al tragar objetos dañinos es la posibilidad de asfixia y el daño a los órganos por la forma, material o toxicidad de algún elemento. Si sospechamos que el perro ha tragado algo que no es capaz de expulsar y lo vemos particularmente dolorido, cansado y apático, debemos acudir urgentemente a una clínica veterinaria.

Trastornos del desarrollo neurológico en el cerebelo

Los perros, como otros mamíferos, pueden padecer trastornos del desarrollo en el sistema nervioso central, notablemente en el cerebelo, como la hipoplasia cerebelosa, la abiotrofia cerebelosa, o la hipomielinización. Las causas de algunas de estas enfermedades son infecciones víricas durante la gestación y malformaciones congénitas. El manual veterinario Merck, en su edición digital, ofrece un resumen de los trastornos neurológicos en el cerebelo de los perros, incluyendo las patologías congénitas y hereditarias.

La hipoplasia cerebelosa es más común en otros animales domésticos como los gatos, que pueden padecerla si la madre tuvo panleucopenia durante el embarazo o si fue víctima de envenenamiento, traumatismos o desnutrición severa. Sin embargo los perros también pueden padecerla, notablemente por el herpes virus canino, letal en cachorros recién nacidos. Se ha estudiado que los perros chow chow (song shi quan, en su nombre original chino trasliterado), los setters irlandeses y fox terriers cuando también padecen lisencefalia como enfermedad concomitante, son las razas caninas más propensas.

Samson, cachorro con hipoplasia cerebelosa, la falta de madurez del cerebelo al nacer provoca dificultades psicomotoras, sintetizadas en ataxia: descoordinación en los movimientos, falta de equilibrio, temblores, sobre todo en las extremidades posteriores, y caídas. Cuando están en reposo no tienen temblores, sólo cuando están en movimiento o tienen la intención de hacer algo. Si bien muchos cachorros pueden tener una buena infancia y alcanzar una longevidad como la de los ejemplares adultos sin trastorno neurológico, en casos donde se estime que hay otra enfermedad colateral que causa sufrimiento el perro puede ser eutanasiado; así ocurrió con Samson según puede leerse en los comentarios. La hipoplasia cerebelosa no va a más, no es degenerativa y por ello no hay que sacrificar a ningún animal que la padezca.

Cuando la hipoplasia cerebelosa se sitúa en el vermis o segmento que separa ambos hemisferios del cerebelo, y hay otras anomalías como la hidrocefalia y un ensanchamiento quístico del cuarto ventrículo, se produce el síndrome denominado Dandy-Walker. Aunque la incidencia de este síndrome es estadísticamente baja, se ha estudiado que los perros fox terrier de tamaño pequeño pueden tener predisposición.

La abiotrofia cerebelosa es una enfermedad neurológica autosómica, recesiva y monogénica, afecta también a otros mamíferos domésticos como gatos, caballos, vacas, ovejas y cerdos, no sólo a los perros. Se transmite de manera hereditaria cuando un descendiente recibe dos copias recesivas del alelo de sus progenitores, que pueden no padecer abiotrofia pero sí portar una copia recesiva, no expresada, en el genotipo. Al contrario que la hipoplasia cerebelosa, no se produce por malformaciones durante la gestación, sino tras el nacimiento de las crías, por la pérdida de neuronas Purkinje en la corteza cerebelosa, de manera gradual en las primeras semanas de vida.

Las manifestaciones son muy similares ya que el animal no tiene coordinación al desplazarse ni equilibrio, se pueden observar en cachorros de entre uno y cuatro meses de edad. La enfermedad no degenera pero tampoco se puede sanar, aunque es posible apoyar al animal para que se desplace con menos dificultad. La prevención es compleja pues se basa en evitar la copia del alelo al seleccionar los cruces durante la cría. Hay razas caninas con mayor predisposición a padecer abiotrofia cerebelosa como Kelpie australiano, Bretón, Gordon Setter, Schnauzer miniatura, Caniche miniatura, Collie de la frontera, Pointer, Airedale Terrier, Kerry Blue Terrier, entre otros. Los síntomas no se manifiestan a la misma edad en todas las razas ni en cada ejemplar, a partir del primer mes de vida ya hay signos clínicos en algunos cachorros, en otras razas a partir de los cuatro meses en adelante.

La hipomielinización es congénita, de carácter hereditario, está causada por la falta de mielina o la degeneración de la capa lípida que cubre los axones de las neuronas, una vaina aislante sobre la prolongación que transmite el impulso nervioso a otras células, produciendo alteraciones psicomotoras y visuales. Las razas caninas más afectadas son Springer Spaniel, Chow Chow, Samoyedo, Braco de Weimar, Boyero de Berna, y los síntomas se manifiestan entre las 3 y las 8 semanas de vida. Como en la hipoplasia y la abiotrofia cerebelosa, se observan temblores durante el movimiento, falta de masa muscular, debilidad en los miembros posteriores, mala coordinación, falta de reflejos y equilibrio.

El síndrome de la malformación caudal occipital y la siringomielia, quiste en la médula espinal, afecta particularmente a la raza canina Cavalier King Charles, entre los perros de pequeño tamaño. La malformación es comparable a la denominada Chiari en humanos, se caracteriza por una malformación congénita del hueso occipital en el cráneo, con una fosa caudal desplazada y una hernia cerebelosa a nivel del foramen magnum, el orificio en la base del cráneo donde se articula la columna vertebral y por donde pasa el fluido cerebroespinal generado en los ventrículos.

diagrama sistema nervioso perro

Las manifestaciones clínicas incluyen parestesia (sensación anormal de hormigueo, picores, entumecimiento muscular), ataxia (descoordinación en los movimientos), dolor en el cuello y debilidad muscular. Para la parestesia hay un tratamiento con el fármaco gabapentin (10 mg/kg, vía oral, dos veces al día), para regular la producción de fluido cerebroespinal se puede administrar un diurético como la furosemida. Para reparar la malformación en el cráneo hay una cirugía, denominada craniectomía descompresiva vía caudal occipital, aunque hay estadísticas de retorno de la dolencia en un 25% de casos.

Tratamiento de la leishmaniosis canina

El tratamiento de la leishmaniosis canina se basa en los antimoniales pentavalentes, por su acción parasiticida, junto con un antibiótico, que se administran por inyección subcutánea. Los antimonios empleados corresponden con los componentes químicos meglumina antiamoniato y estibogluconato sódico, que son principios activos de los fármacos Glucantime y Pentostam. Se ha probado que el primero tiene menos efectos adversos y los pacientes toleran mejor el tratamiento, además las inyecciones intravenosas en el caso del estibogluconato sódico tienen que ser más lentas y buscar diferentes venas para evitar dañar los vasos sanguíneos. Los efectos adversos más comunes son la cefalea, la pérdida de peso o delgadez excesiva y las náuseas. A estos fármacos se añade Milteforan, cuyo principio activo antiprotozoario es la milfefosina y se administra por vía oral.

Los antibióticos empleados en el tratamiento de la leishmaniosis canina son Anfotericina B, Pentamidina, Paromomicina. Se combinan en el tratamiento cuando la respuesta tras la administración del antimonial es insuficiente, con una dosis de aproximadamente 4-5 mg/kg cada 12 horas.

Alopurinol es un compuesto químico empleado como medicamento frente a la hiperuricemia, exceso de ácido úrico en plasma sanguíneo. Es un inhibidor enzimático, actúa controlando la velocidad a la que un determinado proceso químico ocurre en el cuerpo, lo que se produce por inhibición de xantinoxidasa, enzima que cataliza la oxidación de hipoxantina a xantina y de xantina a ácido úrico. El tratamiento con alopurinol logra una disminución de ácido úrico en plasma y en orina, contribuyendo a tratar enfermedades metabólicas y en órganos como los riñones. El alopurinol inhibe el crecimiento del cinetoplasto y su metabolito es incorporado al RNA del parásito, cooperando en su exterminación. También puede servir de coadyuvante al prolongar la acción farmacológica de otros medicamentos y así obtener efectos sinérgicos. La alteración renal más frecuente en la leishmaniosis canina es la glomerulonefritis. En los animales se manifiesta con proteinuria que puede derivar en un síndrome nefrótico y en algunas ocasiones finalizar en una insuficiencia renal. La dosis de alopurinol suele ser 10 mg/kg de peso cada 8 horas o también 15 mg/kg cada 12 horas, por vía oral, manteniendo el tratamiento por seis meses. A diferencia de los fármacos inyectables basados en las sales de antimonio los efectos secundarios del alopurinol sobre la salud del animal a largo plazo son mínimos.

El tratamiento de la leishmaniosis canina con mejores resultados es combinación de sales antimoniales, antimoniato de N-metilglucamina, fármaco Glucantime, de miltefosina, fármaco Milteforan, con alopurinol como coadyuvante. Las dosis aproximadas son 75-100 mg/kg de peso SID SC (una vez al día, por inyección subcutánea) de N-metilglucamina durante 4 semanas. El organismo lo elimina por vía renal a las 24 horas y queda un 20% en sangre, produciéndose efectos acumulativos a lo largo del tratamiento. También se puede dividir en 50 mg/kg BID SC, (dos veces al día, subcutáneo), o 2 mg/kg/SID PO (una vez al día, por vía oral) de miltefosina durante 28 días, junto con 10 mg/kg BID PO (dos veces al día, cada 12 horas aproximadamente, por vía oral) de alopurinol como coadyuvante durante al menos 6 meses.

glucantime

milteforan

Generalmente la administración de alopurinol se mantiene tras la recuperación del perro que padece leishmaniosis pero por sí solo su eficacia, como la de los antibióticos, es débil cuando la enfermedad está avanzada. De ahí que los tratamientos de choque se hagan con los antimoniales. En muchos perros se puede detener el tratamiento después de 12-18 meses. El veterinario debe indicar si se establece un descanso, se reinicia posteriormente o se modifican las dosis. Cuando se inicia el tratamiento de un perro enfermo de leishmaniosis canina, se realizan analíticas de sangre con control mensual. Posteriormente, se debe realizar un seguimiento cada seis meses que incluya un estudio clínico con bioquímica completa, hemograma, proteinograma y serología para dar un título de anticuerpos de leishmania.

medicamento alopurinol
Alopurinol 300 mg, fármaco Zyloric y su equivalente genérico.

medicamento alopurinol
Alopurinol 100 mg.

Durante la enfermedad, el sistema inmunitario se ve afectado por la infección parasitaria. En perros sanos el recuento de linfocitos es de 2300/uL con un 45% aproximadamente de células especializadas linfocito T CD4+, denominados colaboradores, frente a los linfocitos T CD8+, denominados citotóxicos. Durante la enfermedad el recuento se queda en un intervalo de 400-800/uL y de producirse inmunodeficiencia cae por debajo de 300. La inmunoterapia relacionada con el uso de interferon gamma para activar los macrófagos parasitados puede ayudar a recuperar el sistema inmunitario deprimido del animal.

Prevención de la leishmaniosis canina

El sentido común es la primera forma de prevención: no llevar a nuestro perro a zonas geográficas donde la leishmania es endémica o lugares con condiciones medioambientales favorables al flebótomo como las zonas de humedales, marismas, huertas, incluso si el perro porta medidas de protección como un collar antiparasitario o pipeta extendida días atrás. Es también imprudente ir a zonas de extrarradio o localidades rurales donde puede haber grupos de animales infectados que actúen como reservorios, que no siempre son otros perros del vecindario. Generalmente, en zonas urbanas con una salubridad media, bastará con tener una protección antiparasitaria como los collares con deltametrina o las pipetas, así como sprays con citronela, repelentes con N-Dietil-meta-toluamida, entre las estaciones de primavera y verano, teniendo especial prudencia entre verano y otoño, así como al inicio de la primavera, cuando el riesgo es mayor sobre todo tras días de lluvias y temperatura templada, evitando pasear con nuestro perro en las horas sin luz solar. No hay que fiarse de las fechas del calendario que indican los cambios estacionales en base a convenciones, sino fijarse con prudencia en las condiciones medioambientales de la zona donde nos encontramos. Muchos años el cambio de estación puede adelantarse con subidas repentinas de temperaturas cálidas tras un corto invierno, o darse condiciones circunstanciales que pueden favorecer a los flebótomos, como zonas de aguas estancadas en terrenos arenosos por alguna obra abandonada o desatención de parques periurbanos y zonas de alcantarillado.

vacuna leishmaniosis caninaLa primera vacuna antiparasitaria europea contra la leishmaniasis visceral canina, CaniLeish, desarrollada por Virbac, lleva disponible desde finales del año 2011 en muchas clínicas veterinarias. Se basa en un test previo para descartar la enfermedad y una primovacunación de tres inyecciones administradas en intervalos de tres semanas.

El recordatorio inmunitario es una vacunación anual para que el perro tenga una respuesta biológica más segura frente a la infección provocada por el parásito. Para aplicar la vacuna contra la leishmania el perro tiene que ser mayor de 6 meses y no estar enfermo de Leishmania (en perros tratados y que dan titulaciones negativas en detección de anticuerpos, se recomienda su aplicación), además de tener buen sistema inmunitario. La vacuna no es por tanto apta para cachorros, tampoco se puede aplicar en perras gestantes, y hay que recordar que en el periodo de vacunación no se garantiza que si le pica el flebótomo hembra, desarrolle leishmaniosis, por lo que se recomienda la vacunación en invierno, cuando las bajas temperaturas disuaden a muchos mosquitos y parásitos.

Esteve Veterinaria presentó Leisguard, fármaco para prevenir y tratar la leishmaniosis canina, en el II Simposio Esteve ‘Nuevo enfoque en el diagnóstico, tratamiento y prevención de la leishmaniosis canina’, en el XXIX Congreso Anual de AMVAC, VetMadrid 2012. Leisguard actúa sobre el sistema inmunitario del animal, potenciando su respuesta celular, lo que le permite combatir más eficazmente la infección. El principio activo de Leisguard es la domperidona, un derivado bencimidazólico antagonista de la dopamina que bloquea específicamente los receptores dopaminérgicos D2 a nivel periférico con actividad antiemética y procinética, sin efectos extrapiramidales y con un alto perfil de seguridad.

La domperidona bloquea la actividad inhibidora sobre la liberación de prolactina del lóbulo anterior de la hipófisis, que realiza la hormona y neurotransmisor conocida como dopamina, biosintetizada principalmente en el tejido nervioso de la médula de las glándulas suprarrenales, sin causar efectos secundarios como vómitos o dificultades digestivas, estimulando la inmunidad celular del animal. La domperidona ayuda a liberar la prolactina que tiene cada perro en su cerebro de forma natural. La prolactina actúa como inmunomodulador estimulando los tipos de glóbulos blancos del sistema inmunitario más eficaz en la lucha contra la leishmania, concretamente los linfocitos Th1, que son efectivos para eliminar al parásito mientras que los Th2 son menos eficaces.

domperidona
Domperidona en comprimidos de 10 mg, fármaco Motilium de laboratorios Esteve.

Leisguard es una suspensión oral que administrada en dosis de 1 mL por 10 kg de peso directamente en la boca o mezclada con el alimento durante 4 semanas consecutivas, protege al 80% de los perros sanos de desarrollar la enfermedad, siendo muy útil en caso de que el perro viaje a zonas endémicas con alta exposición a los mosquitos parasitarios, mientras que disminuye la gravedad de la infección, pudiendo llegar incluso a combatirla, en animales que ya padecen leishmaniosis. El precio del envase de jarabe de 60 mL está entre 13-15 euros.

leisguard domperidonaEl tratamiento a aplicar depende de la prevalencia de la enfermedad en la zona, si es inferior al 20% de perros afectados habrá que hacer una doble aplicación, la primera en los meses de mayo/junio para que el animal esté cubierto la época de mayor riesgo, y la segunda en los meses de septiembre/octubre para volver a activar el sistema inmune en caso de haberse contraído la enfermedad. En las zonas de prevalencia mayor al 20%, al ser la duración del tratamiento 4 meses, habrá que hacerlo 3 veces, que sería de la misma forma que en el otro caso pero intercalando en los meses de enero/febrero otro tratamiento. El tratamiento es efectivo a partir del quinto día de administración, es apto para cachorros, para animales sanos y enfermos y también en perras gestantes, a diferencia de la aplicación de la vacuna Canileish. Dentro de una valoración económica, la vacuna tiene menor coste para perros de tamaño mediano a grande, con un peso de más de 20 kilos, mientras Leisguard es más económico en perros de menos de 20 kilos de peso. Como efectos secundarios se dan la pseudo-gestación o embarazo psicológico en las hembras, leche en las mamas, aunque los porcentajes son muy bajos.

El descubrimiento del uso de la domperidona para prevenir o ayudar a tratar la leishmaniosis canina es mérito de Pablo Gómez Ochoa, Doctor en Veterinaria por la Universidad de Zaragoza, departamento de patología animal, y que siendo estudiante descubrió de forma casual que su perra Molly, enferma de leishmania mejoró clínicamente tras dar a luz. Se doctoró con su tesis del año 2004 ‘Estudio de un nuevo tratamiento de la leishmaniosis canina. Valoración del efecto inmunomodulador de la domperidona.‘ que fue la base para que haya un producto como Leisguard en el mercado.

Ninguno de los fármacos para combatir la Leishmania es completamente infalible en su efectividad, ni la vacuna Canileish ni el jarabe Leisguard eximen del uso de repelentes de mosquitos, collares con deltametrina y pipetas antiparasitarios, que previenen que los flebótomos y otros parásitos pueden acercarse para picar al animal.

Las responsabilidades de tener un perro

Desde el momento en el que hemos decidido compartir nuestra vida con un perro, sean cuales sean las razones que nos llevaron a buscar la compañía de este animal, las responsabilidades que conlleva la tenencia de un perro, requieren un compromiso que debemos tomar en serio, el perro dependerá de nosotros. La mayor parte de los perros tienen una esperanza de vida de entre 12 y 14 años, durante el tiempo que vivamos con un perro, se alimentará según su tamaño y necesidades, podrá hacer ejercicio, será cepillado en función de la longitud y forma de su pelo. Recibirá los cuidados y atenciones necesarias, será vacunado y desparasitado, atendido por un veterinario cuando se encuentre enfermo o en revisiones, toda su calidad de vida depende de nosotros, cuidaremos del perro y nuestro compromiso será duradero, de por vida.

Otro aspecto a no descartar es el económico, aunque no demos caprichos a nuestro perro, comprándole moda para mascotas o muchos juguetes, solamente con el plan de vacunas obligatorio, revisiones, desparasitación, pienso de calidad y todas sus necesidades, ya tendremos un gasto al que hacer frente, como cualquier persona que tenga animales, pero además tendremos que dedicarle más tiempo que por ejemplo, si nuestra mascota fuese un ave, peces en un acuario, un roedor o un lagomorfo, entre otros animales de compañía.

Además de calcular los gastos mínimos, como son la atención veterinaria, identificación, vacunas, desparasitación; debemos pensar que pasaría en caso de un gasto imprevisto, por ejemplo, de tener que costear una operación complicada o si el perro tuviese algún accidente o infortunio y cayese gravemente enfermo. ¿Podríamos pagar los gastos?

pasear al perroRespecto al tiempo que hay que dedicarles, si se trata de un cachorro, habrá que tener en cuenta la alimentación específica del cachorro y la progresiva modificación del pienso y las cantidades de las comidas diarias hasta lleger a una dieta de perro adulto, además de dedicar mucho tiempo a la educación, los juegos y el ejercicio. Valoremos el hogar que vamos a ofrecer a un animal tan sociable y acostumbrado a las manadas jerárquicas como el perro, pensemos si hay zonas verdes, parques cercanos a nuestra vivienda donde podremos ir con el perro a pasear, hacer ejercicio y para que el perro pueda tener estímulos sensoriales y socializar con otros animales.

Debemos plantearnos también factores como las temporadas de vacaciones o viajes, así como imprevistos en los que no pudiesemos atender a nuestro animal de compañía, por ejemplo si estuviesemos un tiempo muy enfermos sin valernos por nosotros mismos necesitando ser atendidos; en cada uno de estos casos: ¿habría alguien para cuidar del perro? ¿Podriamos llevarlo con nosotros?

Antes de decidirse a tener un perro hay que pensar muy bien todas las responsabilidades que conlleva y hacer uso de nuestra capacidad racional para reflexionar sobre como es nuestro estilo de vida, como nos comportamos, como es nuestro caracter, que sentido tenemos del compromiso, de la lealtad, amor por los animales y del entorno en el que vivimos y podríamos compartir con un perro. Este ejercicio es imprescindible aunque parezca obvio recordarlo, pues muchos perros son abandonados todos los años porque sus dueños decidieron en un momento dado que ya no querian tenerlos a su lado o que llegaron a un punto en el que no podían ocuparse de ellos.

pasear al perroOtras obligaciones a tener en cuenta son la convivencia con vecinos y otras personas del entorno social donde nos encontremos junto con nuestro perro, asi como las normas cívicas y la legislación en relación con la tenencia de animales. Un perro bien educado es un excelente compañero y miembro de la familia, pero un perro que no ha sido educado o donde los dueños han podido trastornar su conducta o bien es un animal poco afortunado en su vida y a consecuencia de ello se ha vuelto miedoso o agresivo, puede resultar problemático tanto para las personas del hogar como para el vecindario. Algunas normas cívicas que podemos exponer a continuación sobre la tenencia de perros son:

  1. Controlar al perro en todo momento, en casa, cuando se queda solo, cuando vamos a pasear o en presencia de otras personas. Al salir a hacer ejercicio fuera de casa, el perro debe tener un collar, arnés si se desea, una correa y una identificación con su nombre y con un número de contacto del dueño, hay que caminar con el perro a nuestro paso, no varios metros delante, sujeto con la correa si estamos en zonas transitadas.

    El perro debe estar educado para no perseguir ni ladrar a personas o a otros perros, ser paciente con los niños, en caso de estar suelto regresar con el amo cuando este lo avise. Cuando vamos con nuestro perro por zonas transitadas, no podemos olvidar ingenuamente que aunque hay muchas personas animalistas, también hay personas que no les gustan los perros.

  2. No debemos dejar a nuestro perro vagando solo sin saber donde está, perderlo de vista puede ser peligroso e incluso podria extraviarse. Si residimos en una vivienda con parcela, el perro debe estar en una zona donde no pueda escaparse o salir al exterior de la casa. Igualmente si tenemos una perra, hay que estar especialmente atentos durante el celo y en lugares donde haya perros, por si los machos intentan acercarse. Y si el perro es un macho, que no trate de enfrentarse con otros machos cuando los vea paseando a varios metros o en la acera contraria.
  3. Es una exigencia que el propietario de un perro sea higiénico y se responsabilice de lo que el perro ensucia, no podemos dejar que el animal orine sobre objetos, bienes o propiedades privadas de otras personas, tampoco en zonas verdes con espacios señalizados donde no se puede dejar a los perros sueltos. En muchos parques hay lugares expendedores de bolsas para recoger los excrementos de los perros pero si no fuese asi, debemos nosotros mismos llevar bolsas de plástico para deshacernos de forma higiénica de los excrementos del perro.

Hay que informarse de la legislación relativa a los perros, tanto en nuestra comunidad como si nos trasladamos a una residencia en otra zona. En la mayor parte de municipios se exige que los perros vayan identificados, con microchip y con placas con su nombre, direccion del propietario y número de teléfono, los perros deben llevar correa, salvo en las zonas donde los perros tienen permitido ir sueltos, en muchos parques tienen zonas delimitadas de esparcimiento canino.

La mayor parte de las leyes sobre tenencia de animales suelen recoger sanciones para casos en los que perros sueltos hayan causado daños a personas, ganado o bienes materiales de otras personas, que deberán ser asumidas por el dueño del perro, es por ello importante tener controlado al perro cuando salimos con el animal a pasear, asi como tener en cuenta normativas en relación al transporte o al permiso que puedan tener los perros de entrar en ciertos lugares públicos junto con los dueños, distinguiendo los perros que son animales de compañia de los perros lazarillo.

Ansiedad por separación

La ansiedad por separación en los perros es un estado psicológico caracterizado por una excesiva ansiedad y signos de estrés cuando el animal es separado de la familia o de la persona hacia quien tiene una fuerte relación de apego y dependencia. También pueden presentar ataques de pánico por la ausencia prolongada y la consecuente preocupación de pérdida de dicha figura jerárquica hacia quien se siente especialmente vinculado el perro.

El trastorno de conducta puede aparecer en el cachorro bastante antes de alcanzar la edad adulta, cuando el dueño se marcha del hogar y el perro se queda solo en casa. También puede desencadenarse en situaciones como cambios de horario laboral, o regreso al calendario laboral o académico después de una estancia prolongada donde el jefe de la manada y el perro han pasado mucho tiempo juntos sin separarse. Pese a que los perros -ni prácticamente ninguna especie en los mamíferos- no tienen ni mucho menos tanta dependencia infantil como el hombre, esto es, el periodo de tiempo que pasa desde que una cría es dependiente hasta que el individuo puede valerse por sí mismo para sobrevivir, acentuado en los humanos por condiciones culturales y socio-económicas, el cachorro pasa de un apego total hacia a la madre a su integración en un grupo social, pues los perros son animales gregarios y además necesitan la jerarquía familiar para estar equilibrados.

En sociedades preindustrializadas, los perros han vivido formas de semilibertad manteniéndose próximos a la manada durante la mayor parte del día, a diferencia del confinamiento en viviendas urbanas durante el proceso de gentrificación con horarios más rígidos de ausencia de la familia. Esto hace que muchos perros manifiesten signos de ansiedad al quedarse solos dentro de la casa por largos periodos a los que no estaban acostumbrados, o si la persona por quien sienten especial apego no aparece a la hora en que habitualmente ya ha regresado a casa. Los perros con mayor riesgo de desarrollar ansiedad por separación son aquellos procedentes de centros de recogida, abandonados en la calle, y los que han pasado largo tiempo con una misma persona con quien tenían rutinas establecidas o pasaban mucho tiempo junto a su anterior dueño dentro de la casa al tratarse de una persona mayor o por causas como baja laboral por enfermedad, para cambiar a otra vivienda y quedarse solos repentinamente. También los cachorros que son separados a muy temprana edad, antes de los 3 meses, con destete muy temprano al ser camadas no deseadas, alterando el desarrollo afectivo normal con la madre y sus hermanos. Algunos perros tienen traumas de su etapa de cachorro, indefensión aprendida o excesiva neotenia, conservando actitudes infantiles pese a llegar a la edad adulta.

Generalmente el cachorro se vincula sobre todo a una persona de la familia que será su primera referencia y a su vez es correspondido afectivamente. El perro necesita la estructura jerárquica y seguir a la manada, tanto en los grupos humanos donde el perro tiene una función específica de trabajo más allá de que se aprecie su compañía, como en las sociedades burguesas donde recibe un cariño recíproco como mascota. Los signos de depresión se observan cuando un perro se tumba en zonas no habituales de descanso, se comporta apesadumbrado o retraído, presenta reticencia a dormir o alimentarse si el dueño se prepara para salir de casa y no se lo lleva con él, incluso deambula o trata de evitar su marcha. Al estar separado de la persona con quien tiene un fuerte vínculo de apego y dependencia, el perro se angustia, la sensación de tensión, inquietud, frustración, nervios, pueden hacer que el perro reaccione ante tal situación destruyendo objetos en la vivienda familiar, a veces causando verdaderos estragos contra muebles, paredes, puertas, etc. no sólo mordiendo para descargarse, sino haciendo boquetes.

El perro puede comenzar a llorar desconsoladamente, miccionando o defecando sin ser capaz de contenerse, así como puede ladrar con continuos aullidos durante horas hasta desgañitarse, causando además problemas de convivencia a la familia con el resto del vecindario. Los ladridos en forma de llanto desconsolado son algo completamente instintivo del perro como recuerdo infantil para encontrar al resto de la prole y el grupo social en caso de sentirse perdido. Es importante atender a los signos mencionados cuando el perro se anticipa a la salida del dueño asociando ciertas rutinas con que su salida es inminente, que anteceden a las conductas destructivas por ansiedad, para no confudir el carácter juguetón y potencialmente destructivo de un cachorro que experimenta con curiosidad, al trastorno de ansiedad por separación. Además el trastorno de ansiedad por separación se manifiesta tanto si el dueño se marcha de casa para un recado puntual y está fuera un periodo de tiempo muy corto, como 30 minutos, como si se trata de su jornada laboral y está fuera de casa 8-10 horas.

Cómo tratar el trastorno de ansiedad por separación en perros

El tratamiento de la ansiedad por separación en el perro implica utilizar estrategias para que el perro sea menos sensible a las señales que percibe en la familia o el dueño justo antes de que se marche de casa, para que se acostumbre gradualmente a periodos de ausencia de la persona con quien se siente vinculado durante los cuales estará solo en la vivienda. Normalmente, los perros aprenden a asociar ciertos indicios con ausencias cortas de la familia. Por ejemplo, al ir a visitar a un vecino y sonar su timbre para conversar en el descansillo o rellano, al sacar las bolsas de basura, su perro sabe que usted regresará inmediatamente, y no se siente ansioso porque la espera será muy corta. Esto se puede hacer de manera extremadamente lenta y gradual según la paciencia y dedicación que tenga el dueño, por ejemplo: salir de casa, cerrar la puerta y volver a entrar, sin mimos efusivos, sino actuando con normalidad. Si no hay signos de angustia y ansiedad por la separación aunque el perro vaya a la entrada de la casa, bajar al portal y volver a subir a casa, si el perro tolera este espacio de tiempo, practicar dando un paseo alrededor del bloque residencial y subir en cinco a diez minutos. Cada vez más tiempo hasta lograr ausencias muy prolongadas para acostumbrar al perro a que es normal que se quede solo en casa sin experimentar temor a que la familia no regrese.

Generalmente los perros se excitan repentinamente con la idea de salir a pasear cuando ven que el jefe de la manada realiza una determinada rutina, como coger las llaves, colocarse una prenda concreta o abrir un cajón o armario de la casa donde se guardan también collares, arneses y correas de los perros. Se recomienda ignorar al perro si acude a nosotros para acompañarnos, no premiar su insistencia con atenciones sino sentarnos o hacer alguna tarea doméstica fingiendo estar muy ocupados para atender su demanda. El perro debe aprender a estar separado de la familia y permanecer solo algunos periodos de tiempo sin perder la calma. Si suele ser muy cariñoso y efusivo es mejor evitarlo inicialmente mientras tenga signos de ansiedad. En caso de haber trastorno de conducta manifiesto no incentivar tampoco al perro mimándolo demasiado al regresar a casa, por más que se muestre sumiso y apesadumbrado por haber causado algún daño en la vivienda, o si salta alegremente para recibirnos.

ansiedad por separación perrosPuesto que la relación es jerárquica dentro del grupo, el amo puede decidir que el perro descanse y tenga su comedero fuera del dormitorio, evitando que, por dormir juntos o sentir especial vínculo al espacio de la habitación, el perro se ponga aún más ansioso y estresado, causando destrozos contra el mobiliario. La mejor estrategia para que el perro esté lo más relajado posible y se mantenga tranquilo o tenga deseos de descansar en casa es hacer coincidir un paseo estimulante para el perro, con muchísimo ejercicio físico, antes de que el dueño se marche, por ejemplo previo a salir hacia el trabajo para comenzar la jornada laboral. Si el perro está agotado y ha disfrutado del paseo, tendrá pocas ganas de tomarla con la casa y habrá visto recompensadas sus necesidades afectivas. Cuanto más activo sea un perro y más atlética sea su complexión, mayor necesidad tendrá de desfogarse y hacer ejercicio físico, sobre todo si pertenece a alguna raza canina deportiva o empleada en tareas de apoyo al hombre, como labradores, podencos, bracos, pastores, etc.

Otra estrategia que suele funcionar bien es mantener una zona donde el animal permanece en la casa con alternativas que lo distraigan, juguetes, algo que pueda morder como un hueso e incluso manipular para obtener algún aliciente, como los conos resistentes tipo Kong rellenos de comida o golosinas para perros, de ese modo centrara la mordida en algo que no son muebles ni cables, aparatos electrónicos o documentos dejados en las mesas. Si la familia tiene otras mascotas, ayuda la presencia de otro animal de compañía con quien el perro tenga buena relación de modo que no esté completamente solo. Algunas personas generan una pequeña ficción de acompañamiento, dejando encendida una radio con programas de debate, o algún canal de televisión con sonido constante y moderado, para que el perro escuche voces humanas, incluso ideando cosas más sofisticadas como grabaciones con la propia voz del dueño. Otra buena estrategia es dejar al perro en su cama o zona de descanso una prenda de ropa que huela a usted, con la que haya dormido o que haya transpirado durante el ejercicio físico o el paseo previo, como la prenda del pijama o una camiseta deportiva. Si ha adiestrado a su perro con comandos de voz, órdenes como «sentado», «quieto», «da la patita», sabrá que puede establecer una «seña de seguridad»: una palabra o expresión que le dirá al perro cada vez que salga de la casa para asegurar a su perro que regresará, por ejemplo: «pronto volveré», «pórtate bien».

Si el perro ha demostrado capacidad destructiva, es necesario disminuir su acceso a las diferentes zonas de la vivienda. No se debe encerrar al animal dentro de un transportín o una jaula, como algunas personas optan por hacer debido a la desesperación que les producen los daños que causa su perro mientras están fuera de casa, esto no cambiará la ansiedad sino que lo traumatizará, en cambio sí puede ser buena idea colocar un bozal de canasta que no cierre por completo las mandíbulas del perro impidiéndole jadear y transpirar, como ocurre con los de nylon, sino que haga de tope por si intenta causar destrozos mordiendo el mobiliario u otros objetos de la casa. Esto sin embargo no evitará que rasque o escarbe contra las puertas o las paredes, llegando a quitar la pintura y el yeso del muro para abrir boquetes; por lo que será necesario establecer una zona restringida, como un cuarto de estar, un parque para cachorros o usar una valla móvil que podamos situar entre partes estrechas y que el perro no pueda franquear. Al regresar a casa le dejaremos salir a vernos cuando esté tranquilo, observando si mejora su respuesta y no hay signos de especial ansiedad o necesidad de apegarse al dueño y buscar contacto físico.

ansiedad por separación perros

La terapia con fármacos calmantes o antidepresivos no debe utilizarse a menos que no haya dado resultado ninguna estrategia de adiestramiento canino progresivo, después de agotar todas las posibilidades, que incluyen intentar costear un adiestrador que tenga formación en etología canina, además de administrar calmantes naturales como infusiones o flores de Bach. Los fármacos sólo se deberán usar tras recomendación de un veterinario que prescriba medicamentos para tratar la ansiedad en el perro si es muy exacerbada y provoca graves problemas de conducta con destrozos en la casa e incluso autolesión en el perro, hostilidad vecinal por los ruidos, hasta acuerdos para denunciar en los casos de vecinos completamente histéricos.

Tristemente, el trastorno de ansiedad por separación o la confusión generada en algunos dueños con la capacidad destructiva de un perro joven pueden llevar a castigos físicos, maltrato y abandono al no controlar la situación mediante alternativas positivas. Otros casos trágicos pueden darse cuando un perro es dejado solo en casa en un apartamento cometiendo la imprudencia de olvidar ventanas abiertas y acceso a un balcón o terraza, ya que un perro angustiado tratará de escaparse saltando a la calle sin ser consciente de la altura, contabilizándose muertes de perros que han saltado desde bloques de pisos a gran altura por ansiedad incontrolable, con tal de ir a buscar a la familia. Por ello el adiestramiento incluye restringir el espacio del perro dentro de la vivienda evitando toda zona de la casa con salidas, sean puertas, ventanas, terraza o balcones.

Viajar con perros al extranjero

Una tenencia responsable de animales domésticos implica un compromiso durante toda la vida del animal, por tanto si tenemos que viajar al extranjero conviviendo con un perro, debemos contemplar la posibilidad de dejarlo a cargo con personas de confianza, optar por una residencia o llevarlo con nosotros. Este tipo de viajes suele necesitar una tramitación aportando documentación específica, por lo que sería conveniente, preverlo con tiempo suficiente para evitar inconvenientes de última hora, 45 dias sería un tiempo prudente, aunque pueda parecer exagerado. Casi todos los países permiten la libre circulación de las mascotas más comunes, la condición es que éstas se encuentren en perfectas condiciones sanitarias y se cumpla la normativa específica de cada país de destino.

viajar con perros al extranjero

Requisitos internacionales para viajar con perros

Lo primero que necesitaremos conocer antes de viajar serán los requisitos solicitados por la aduana del propio país al que nos desplacemos. Lo recomendable sería una visita previa a la embajada o consulado donde nos asesoren detalladamente al respecto, para evitar desagradables sorpresas posteriores. En algunas clínicas veterinarias, sobretodo si es donde hemos acudido desde que comenzó nuestra relación con el perro y somos habituales, los propios profesionales veterinarios pueden ayudar con los trámites e informarnos.

viajar con perros pasaporte europeoLos animales domésticos pertenecientes a ciudadanos de la Unión Europea que deseen viajar con sus dueños deben disponer desde el 1 de octubre del año 2004 de su propio pasaporte para animales domésticos. La intención de la Comisión Europea a la hora de aprobar este reglamento es facilitar y regularizar los desplazamientos de mascotas como perros, gatos y hurones por las fronteras europeas. La Unión Europea establece las condiciones y los controles sanitarios aplicables a los desplazamientos internacionales de los animales de compañía con el objetivo, entre otros, de evitar la propagación de la rabia y otras enfermedades, por ello es una medida cuyos trámites son gestionados por profesionales veterinarios.

Estas normas abarcan, en particular, medidas de identificación y de vacunación de los animales y establecen listas de terceros países en los cuales la situación, en lo que respecta a la rabia, puede considerarse equivalente a la existente en determinados Estados miembros en función de la presencia y el control de la rabia dentro de su territorio. Existe una sanción para el propietario en caso de que su mascota no disponga del pasaporte europeo.

Los requisitos sanitarios para el desplazamiento de perros, gatos y hurones entre países de la Unión Europea y los geográficamente próximos (Andorra, Islandia, Liechtenstein, Mónaco, Noruega, San Marino, Suiza y Vaticano) suelen ser:

• Pasaporte para animales domésticos, al día en vacunación y desparasitación, sobretodo las renovaciones
• Identificación mediante microchip
• Vacuna contra la rabia

Cuando reservemos nuestro viaje también tenemos que prever que la compañía con la que viajemos, acepte a nuestra mascota. Como norma generalizada, nos pedirán acreditación sanitaria ya sea mediante el pasaporte para animales domésticos o bien mediante un certificado de buena salud expedido por un veterinario.

viajar con perros al extranjeroReglamento (CE) nº 998/2003 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de mayo del año 2003, por el que se aprueban las normas zoosanitarias aplicables a los desplazamientos de animales de compañía sin ánimo comercial, y se modifica la Directiva 92/65/CEE del Consejo.

Las administraciones europeas llegaron a este reglamento, consiguiendo así armonizar las diferentes legislaciones y controles de todos los Estados miembros, excepto Reino Unido, Noruega o Dinamarca, donde se han realizado cambios temporales hasta conseguir la completa adaptación a este nuevo sistema. El hecho de disponer de este certificado acredita que nuestra mascota ha pasado por una serie de controles rutinarios y que está en perfecto estado de salud. Antes de que se aplicara la nueva normativa, viajar con una mascota era muy complicado porque cada país tenía sus propias normas. Además, esto supone un gran avance en el intento de paliar la propagación de zoonosis u otras epidemias.

Los animales afectados por este Reglamento son los perros, los gatos y los hurones. Los animales que pertenezcan a las siguientes especies quedan sujetos a las normas nacionales: invertebrados (excepto abejas y crustáceos), peces tropicales decorativos, anfibios, reptiles, aves de todas las especies (excepto las aves de corral contempladas en las Directivas 90/539/CEE y 92/65/CEE ), así como los roedores y conejos domésticos. Los tratamientos que le han administrado al animal, al igual que su historial veterinario, queda reflejado en este documento para conseguir un seguimiento continuo de los cuidados y atenciones que recibe nuestra mascota.

El aspecto del pasaporte para mascotas es similar al de las personas, que consta de una cartilla de color azul donde vienen impresas las estrellas de los países miembros. Las lenguas en las que se expedita son el inglés y el idioma oficial del Estado miembro donde ha sido emitido.

En las primeras páginas del pasaporte de la mascota aparecen los datos del propietario: nombre y apellidos, DNI, domicilio, ciudad de residencia y país. Junto a este apartado, se incluye una foto del animal, acompañada por los datos identificadores de la mascota, donde se especificará el número de microchip, el nombre, la especie, el sexo, la raza, la edad y el tipo de manto del animal. Debe aparecer la reseña sanitaria que indique tanto los tratamientos antirrábicos como los antiparasitarios, además del resto de las vacunas.

Los datos que aparecen en el pasaporte de mascotas son:

Los datos del propietario: nombre y apellidos, DNI, domicilio, ciudad de residencia y país.

Foto del animal de compañia.

Datos identificadores de la mascota: número de microchip, el nombre, la especie, el sexo, la raza, la edad y el tipo de manto, descripción de las vacunas que ha recibido el animal.

Para evitar posibles falsificaciones en los pasaportes, el papel utilizado contiene unas cualidades específicas visibles con la luz ultravioleta. Así, cuando iluminamos el documento con esta luz, aparecen las estrellas de la Unión en color amarillo. Si estás dispuesto a viajar por el continente europeo acompañado de tu mascota, es imprescindible que conozcas el procedimiento.

Como conseguir el pasaporte para mascotas

El pasaporte para mascotas no es complicado de conseguir si consultamos en nuestra clinica veterinaria de confianza ya que debe ser cumplimentado por un veterinario perteneciente al Colegio Oficial de Veterinarios. Él es el que conoce los tratamientos que ha recibo nuestra mascota, completará de forma manuscrita todos los datos, junto con su firma y el sello de la clínica. El veterinario será el encargado de que los datos pasen a registrarse en el Registro de Identificación de Animales Domésticos (RIAD). Todos los datos anteriormente citados quedan en posesión de nuestro veterinario para que sea él quien complete la tramitación del documento, por ello, aunque no sepamos completamente la normativa del reglamento europeo, seguro que podemos confiar en que todo irá bien con nuestra clinica veterinaria.

Algunos países establecen sus propias condiciones que debemos conocer al planear el viaje. Así, deberemos informar a nuestro veterinario de nuestro país de destino para que él tome las medidas oportunas en cuanto a las vacunas requeridas. Por ejemplo, para viajar a paises como Reino Unido, Irlanda, Suecia y Malta existen requerimientos especiales (es necesario que los animales pasen el test de anticuerpos antirrábicos que debe hacerse hasta 30 días antes del viaje), así como para ingresar con animales en España desde otros países.

Una vez alcanzada la plena colaboración internacional, la apertura de fronteras para que viajemos con nuestra mascota será una realidad. Sin embargo, hay que mantenerse informado aunque los trámites se hayan cumplido porque la normativa puede cambiar. Le recomendamos que cuando tenga una duda sobre este tema se lo pregunte a su veterinario,y le informará sobre las novedades al respecto.

El viaje por medios terrestres, tren o autocar, suele ser bastante restrictivo. En tren, dependiendo del país, se aceptan animales pequeños (menos de 6 Kilos de peso) siempre que vayan en un transportín bien acondicionado. En autocar, sin embargo, es difícil encontrar una compañía internacional que permita desplazamientos con mascotas. No ocurre lo mismo con las compañías marítimas y aerolíneas donde, el acceso a animales domésticos, está permitido y normalizado.

El barco suele ofrecer varias alternativas donde alojar a los animales durante el trayecto:

• En bodega, en contenedores apropiadas o en el interior de nuestro coche
• En cubierta, junto a otros animales, en jaulas con compartimentos
• En cabina, con nosotros, en un contenedor apropiado

El avión es más limitado, nuestro animal podrá viajar en la bodega, como equipaje, o en la cabina con nosotros. Para viajar en cabina hay una serie de requisitos:

• Autorización previa por parte de la compañía ya que es habitual que exista una limitación en el número de animales admitidos. Nuestra petición podría ser denegada si ya hubieran otras reservas previas
• Animal pequeño, peso inferior a los 6 kilos
• Contenedor apropiado para la seguridad y el confort, tanto del animal como del resto de los pasajeros

También en ambos casos hay que prever el coste, por los animales hay que abonar la tarifa correspondiente. Ésta también irá en función de la compañía que utilicemos, por lo general las compañías marítimas son más económicas, podríamos encontrar alguna que incluso permita que nuestro animal de compañía viaje gratis. Respecto a las compañías aéreas, lo normal es que apliquen un precio por kilos lamentablemente como si fuesen parte del equipaje (precio por bulto, animal + trasportín).

Como excepción, se suele permitir que los perros guía de personas invidentes puedan viajar en cualquier medio de transporte y están exentos de cualquier pago, eso sí, han de ir equipados, con bozal, correa y collar.

Los perros en Navidad

Durante el periodo de las vacaciones de Navidad y Año nuevo hay muchos preparativos en el hogar que pueden alterar a los perros domésticos, como parte de la familia. Son festividades donde se hacen muchas compras, se cambia la decoración hogareña, hay muchas visitas de personas menos habituales, muchos objetos que llaman la atención y ciertas comidas peligrosas más al alcance del perro por las mesas y por el suelo que podría comerse por algún descuido.

Hay que vigilar la puerta de casa y cualquier forma que tenga el perro de escapar sobre todo en machos o hembras en celo, cada vez que recibamos un invitado debemos asegurarnos que el perro no deambula cerca con nerviosismo o ansiedad de salir a correr para que no se escape al exterior, es conveniente no dejarlo salir suelto ya que durante estas fechas se tiran fuegos artificiales, petardos y otros elementos de pirotecnia que pueden no sólo quemarlo o herirlo, sino asustarlo y desorientarlo. Algunos perros intentan destrozar la puerta y las paredes si se quedan encerrados en casa llegando a lesionarse las patas. Muchos perros comienzan a correr tratando de huir del ruido de la pirotecnia, perdiéndose luego, incluso cruzando la carretera, lamentablemente también podrían encontrarse con individuos sin buenas intenciones hacia los animales o ser atropellados. Cuanto menos ruido le llegue al perro será mejor, porque habrá fuertes sonidos que provengan tanto del exterior, como desde la propia casa y eso altera a los perros por no saber de donde vienen los estallidos o el bullicio. Con los perros asustadizos o traumatizados por la pirotecnia lo mejor es evitar hacer el paseo nocturno y salir pronto cambiando la rutina habitual, una sola vez para que hagan sus necesidades en los días más conflictivos.

perros en Navidad

La comida es especialmente clave, recordemos que un buen pienso de gama alta, latas con comida húmeda que le guste al perro es un buen premio y no es necesario compartir la cena de nochebuena, comida de navidad o cualquier tipo de aperitivo, y nada de dulces ni acceso a bebidas alcohólicas. Es muy peligroso que un perro pueda en un descuido probar comida excesivamente condimentada, lamer licores o bebidas alcohólicas, el perro no debe comer chocolate o dulces presentes en la mesa, porque puede sufrir desde una indigestión hasta un final totalmente trágico por intoxicación o coma. El perro debe tener su comedero con su comida y un bebedero con agua fresca, para evitar problemas durante el movimiento de invitados, es conveniente tener en cuenta que el perro debería haber salido a pasear por la mañana para no tener ansiedad de ejercicio por la tarde y valorar si el perro tiene un carácter tolerante con extraños según su socialización, raza canina y factores que conozcan únicamente los dueños.

Algunos cambios en la decoración como el árbol de navidad y todos sus adornos, o las figuras en el belén, pueden llamar poderosamente la atención del perro. Es importante compartir la Navidad con nuestros perros, no dejarlos aislados, pero a la vez ser realistas con los posibles peligros que pueden existir para ellos y cosas que los humanos quizá no nos damos cuenta hasta que observamos lo que sucede. Si todo va bien podemos hacerles un regalo, algún juguete, comida especial que sea una excepción dentro de una dieta mayoritariamente de croquetas de pienso seco, disfraces, ropa de abrigo, caseta nueva… aunque para ellos lo que más notarán son los mimos y las atenciones durante estos días tan movidos.

Consejos para los perros

Hay que tener paciencia durante esta época del año. Ellos pueden estar más estresados que lo usual y apreciarán largas demostraciones de cariño, autocontrol y calma. Los jefes de la manada vendrán con grandes bolsas de cosas que llamarán regalos. No asumas que todos los regalos son tuyos. Sé tolerante si tus dueños te disfrazan. Ellos sienten un tipo especial de placer al vernos vestidos de esa forma y es su manera de compartir las costumbres.

Los jefes del hogar traerán un árbol grande en la casa y lo cubrirán con luces y adornos. No orines el árbol de navidad. No bebas el agua del recipiente que sostiene el árbol. Ten cuidado con tu cola cuando estés cerca del árbol. Si hay paquetes abajo del árbol, aún aquellos que tengan un olor interesante o que tengan tu nombre, no los muerdas. No mastiques el cordón que corre desde el agujero en la pared hasta el árbol. Tus dueños ocasionalmente invitarán un montón de extraños durante esta época. Estas fiestas pueden ser de mucha diversión, pero también requieren de un poco de discreción por tu parte: No todos los extraños aprecian los besos y los saltos. No comas de la mesa. Sé agradable aunque los extraños se sienten en tu sofá. No tomes de los vasos que hayan sido dejados fuera de tu alcance. Tolera a los niños. Enciende tu encanto por largo tiempo.

Un hombre grande con una barba blanca y una risa muy fuerte puede aparecer de la chimenea en el medio de la noche. Igualmente, semanas después pueden llegar tres hombres montados en camellos. No los muerdas.

Navidad, una de las peores épocas del año para adoptar o comprar un perro

Aunque muchos perros están pasando frío en perreras lúgubres con pésimas instalaciones y en refugios de asociaciones protectoras de animales, no es esta la mejor época de adopciones, porque muchas personas regalan animales de compañía por capricho pasajero. La decisión familiar de tener un perro sólo la debe tomar un adulto, capaz de responsabilizarse del animal y de comprometerse con los cuidados requeridos. Por capricho de un niño no se debe comprar un perro, sino que hay que estar predispuesto a cumplir con todos los cuidados que se avecinan. Al niño, se le puede acabar la ilusión si hay imprevistos, si el perro no es un compañero de juegos como pensaba, si se le castiga y se le delega la culpa por descuidar al animal. Complacerle puede costar a la familia muchos disgustos porque en ese momento sólo se piensa en las cosas buenas que implica, y no en las malas. Además debe darse la condición de que al menos una de las personas adultas quiera al perro pase lo que pase tras traerlo al hogar.

Regalar perros en fechas señaladas es un error. Sólo hay que comprarlo o adoptarlo, cuando el perro buscado se encuentra disponible al verlo en la perrera, en un refugio para animales o si se busca una raza, en un criador. Es importante elegir en función del tamaño del animal, del espacio en la casa, los cuidados derivados de las características del perro y del tipo de actividad de la persona. Si queremos un animal de compañía para una persona mayor, lo más adecuado es uno de tamaño pequeño o mediano, que sólo necesite dar un pequeño paseo diario. Por el contrario, si queremos un compañero para hacer ejercicio, que nos acompañe a correr o realizar otro tipo de deporte, nos decantaremos por un perro de tamaño mediano a grande y mucha necesidad de ejercicio, perros seleccionados como razas de trabajo, pastores.

Un perro es un amigo y un compromiso de muchos años de vida, necesita tiempo, afecto, buen cuidado, deporte y devolverá el cariño multiplicado.

Efectos de la esterilización en los perros

La esterilización de los perros domésticos suele tener como primer objetivo el evitar la superpoblación de perros en una zona y el abandono de camadas enteras de cachorros o de perros jovenes y adultos. Muchas veces hay dueños de perras que no están dispuestos a responsabilizarse de una camada tras un apareamiento no deseado y la gestación de la perra, por lo que abandonan a los cachorros a una muerte segura o los dejan en la calle tras el destete. En otros casos de abandono, algunos perros acaban en la calle debido a que fueron comprados como regalo de navidades, cumpleaños o algún otro motivo sin pensar en una tenencia responsable y son dejados en las calles cuando presentan problemas a la convivencia o los dueños se separan, van de vacaciones en algún viaje o se mudan de casa. En las asociaciones protectoras de animales que tienen refugio para mascotas, redes de casas de acogida y difunden animales en adopción, suelen poner como condición obligatoria al adoptante la esterilización del animal.

Existe unanimidad en considerar la castración como un medio efectivo para tratar problemas conductuales que pudieran estar relacionados con la reproducción como son el vagabundeo, la monta y la agresividad intraespecífica de los machos. Sin embargo, no existe unanimidad a la hora de determinar si la castración es efectiva o no en función del problema conductual. Concretamente, para los problemas de agresividad, muchos autores afirman que la castración o no sirve para nada o pudiera incluso agravarlos, mientras que otros opinan lo contrario. Teniendo en cuenta la falta de consenso y que no todos los perros tienen por qué responder de la misma manera, no estaría justificado realizar una castración quirúrgica de entrada, de tal forma que sería recomendable, antes de dar el paso irreversible de dicho acto, hacer una valoración empírica previa mediante la castración química o con inyecciones.

esterilización perrosCada vez es más frecuente que muchos dueños opten por castrar a su perro, siendo las hembras mucho más objetivo de la esterilización que los machos. Esto es debido, a que el principal fin de la castración es el de evitar la reproducción, conductas molestas que pudieran estar relacionadas con el patrón reproductivo o trastornos relacionados con los niveles de hormonas. En dichas situaciones, la castración ha demostrado ser una medida muy rentable y efectiva.

Sin embargo, cuando el objetivo de la castración es intervenir en patrones conductuales del perro, la cosa cambia, pues no existe unanimidad a la hora de demostrar en qué situaciones ésta es eficaz y en cuáles pudiera ser ineficaz o incluso contraproducente. Concretamente, en los problemas de agresividad, la castración del perro sólo ha demostrado ser verdaderamente eficaz en la agresividad intraespecífica intrasexual, es decir entre perros del mismo sexo (Hart y Eckstein, 1997), concretamente la castración disminuye la agresividad intraespecífica en el macho, mientras que en la hembra tiene un efecto contrario ya que la aumenta (Roll y Unshelm, 1997).

Las perras suelen tener su primer celo entre los seis y nueve meses de edad aunque este plazo aumenta en función del tamaño de la raza canina y del tiempo en el que alcanzan su crecimiento máximo antes de llegar a la edad adulta. Para las razas caninas de tamaño pequeño o las perras mestizas de pequeño tamaño, el celo llega antes aunque en casos de tamaños gigantes como el Gran Danés o el San Bernardo puede prolongarse más de los 10 meses de edad. El celo dura unas tres semanas, las descargas vaginales sanguinolentas son habituales en esta fase del ciclo, el flujo es más abundante al inicio del celo y más escaso y denso a medida que avanza. Los perros macho pueden oler a distancia a una perra que se encuentre en celo, por lo que si se desea evitar embarazos no deseados es necesario controlar a la perra al salir a pasear, teniendola a nuestro lado con correa, evitando los lugares frecuentados por muchos perros.

Algunos propietarios prefieren evitar riesgos de que la perra pueda quedarse preñada, y buscan interrumpir el ciclo reproductor de la hembra, que normalmente tendrá uno o dos celos anuales. Para impedir el celo de la hembra, se puede inyectar por un profesional veterinario un preparado hormonal de larga duración, que suele posponer el celo durante cinco meses, tras lo cual la hembra puede volver a entrar en celo y ser receptiva a los machos. Otra alternativa química menos agresiva, son los sprays que enmascaran el olor tipico emitido por las perras que atrae a los machos.

La esterilización de la perra es el método más habitual de control de natalidad asi como para evitar peligros derivados del celo o la aparición posible de enfermedades. La intervención que realizan en las clinicas veterinarias para estirilizar a la perra es la ovariohisterectomía, consiste en extirpar el útero y ambos ovarios. Tras la recuperación, la perra no volverá a tener la posibilidad de quedarse preñada ni tendrá el celo. Se estima que la esterilización también reduce el riesgo de contraer cáncer de mama, si se realiza la esterilización a edad temprana antes de la edad adulta tras el primer celo, se puede evitar también el riesgo de padecer diabetes mellitus, que está vinculada a los cambios hormonales de las hembras no esterilizadas. Las perras esterilizadas no pueden padecer piometra, pues se trata de una infección uterina. Una perra esterilizada no se escapará de casa para tratar de aparearse, reduciendo el riesgo de perderse, ser agredida o sufrir accidentes.

La esterilización en los machos es un tema de habitual polémica, hay detractores que incluso cuando no saben si van a utilizar a los machos para la reproducción, consideran que esterilizarlos cambia su personalidad y los vuelve obesos. Los partidarios de la esterilización, coinciden en que la prioridad es evitar la superpoblación que lleva a los abandonos de mascotas, incluso consideran que es beneficioso para la salud, además de no cambiar la personalidad ni el nivel de actividad del perro. La castración consiste en la extirpación quirurgica de ambos testículos, de forma que el macho quede definitivamente incapacitado, para producir el esperma y la testosterona, la intervención es con anestesia general. La castración en los perros reduce el riesgo de contraer enfermedades como los tumores en los testículos, los adenomas anales o la hiperplasia prostática benigna, un agrandamiento de la glándula prostática provocado por la testosterona, la hormona sexual masculina. Su hipertrofia puede provocar problemas de micción y deposición.

Se cree que la castración vuelve a los perros más tranquilos pero esto no siempre es asi, normalmente las costumbres indesables provocadas por el instinto sexual y las ganas de reproducirse se reducen notablemente, como el deseo de escaparse, de orinar marcando el territorio o la agresividad. Lo que no es seguro es que si el perro es castrado después de alcanzar la madurez y teniendo ya un patrón de sus costumbres territoriales, vaya a cambiar radicalmente por inhibir la producción hormonal.

Efectos de la castración en perros sobre conductas no relacionadas con la reproducción

Los efectos de la castración no son siempre inmediatos a pesar de que la concentración plasmática de andrógenos disminuye hasta valores prácticamente nulos casi inmediatamente después de la misma (Manteca, 1996). Esto es debido probablemente a que las proteínas sintetizadas en las células diana por inducción de los andrógenos tardan un tiempo en catabolizarse, de tal forma que el efecto androgénico se mantendría hasta que éstas desapareciesen (Manteca, 2002).

La castración de los machos como es de presuponer, debería de ser más eficaz en aquellas conductas que requieresen el efecto activador de los andrógenos. No obstante, hay mucha controversia a la hora de ponerse de acuerdo sobre los efectos y beneficios o perjuicios de la castración dependiendo del investigador como podemos observar a continuación:

1. En la población general de perros, se observa que los perros castrados muestran mayores problemas de agresión que los no castrados, tanto en machos como en hembras (Guy y col., 2001 a, b, c; Podsberg y Serpell, 1997), siendo el colectivo de hembras el más afectado (Podberscek y Serpell, 1996). Guy y col. observaron que en perros mayores de un año, teniendo en cuenta el sexo y el hecho de haber sido castrados con anterioridad, el orden decreciente en cuanto a la frecuencia de agresión (Guy y col, 2001a, c), la agresividad posesiva y la tendencia a gruñir (Guy y col, 2001c) era: a) Macho castrado b) Hembra castrada c) Macho entero d) Hembra entera. Teniendo en cuenta lo anterior, se observa que la castración actuaría como factor que favorecería la agresión en los machos y las hembras, concretamente Guy y col., (2001b) comprobaron que el aumento de la agresividad que se experimenta en el grupo de las hembras es proporcionalmente mayor que el que se experimenta en el de los machos.

2. El orden de agresividad por dominancia de mayor a menor es: macho entero, macho castrado, hembra castrada y hembra entera, de tal forma que la castración disminuiría la agresividad por dominancia en los machos y la aumentaría en las hembras (Pérez-Guisado y col., 2006).

3. El castrar al perro no se asocia a una mayor incidencia de problemas conductuales (Kobelt y col., 2003).

4. La castración en machos disminuye la agresividad por dominancia o los problemas de agresión y en hembras los aumenta (Blackshaw, 1991; Crowell-Davis, 1991; Wright, 1991).

5. Los machos castrados tienen una menor incidencia de agresiones frente al ser humano y una menor tendencia a pelearse con otros perro que los que son enteros (Overall y Lowe, 2001).

6. El perro entero reacciona con gruñido, ladrido y mordida con una mayor rapidez, intensidad y durante un mayor periodo de tiempo (Overall y Lowe, 2001).

7. Dentro de las hembras es más frecuente la agresividad por dominancia en las que fueron castradas antes del año de edad (O’Farrel y Peachey, 1990.; Polsky, 1996). Por este motivo Overall (1995) piensa que no sería recomendable castrar a las hembras antes del año de edad y que deberíamos de esperar que la perra tuviera al menos un ciclo estral.

8. La castración disminuye la agresividad intraespecífica en el macho y la aumenta en la hembra (Roll y Unshelm, 1997).

9. La castración disminuye la agresividad por miedo tanto en machos como hembras (Galac y Knol, 1996).

10. La castración reduce o elimina el marcaje territorial y la agresividad intrasexual en el 50-60% de los casos (Manteca, 1996 y 2002) y el vagabundeo en hasta el 90% de los casos (Manteca, 2002).

11. Sólo menos de 1/3 del total de perros con problemas de agresión establecidos mejoraron con la castración (Neilson y col., 1997).

12. La castración en machos reduce o suprime las conductas sexualmente dimórficas aunque no todos los machos responden igual, ya que influyen factores como son la edad del perro (en la agresividad por dominancia responden mejor los perros en los que el problema ya existía desde hacía al menos 5 o 6 años mientras que no respondían aquellos en los que el problema llevaba una media de 3 años) y la experiencia previa a la castración (Hart y Eckstein, 1997).

13. La agresión por dominancia apenas resulta afectada por la castración (supresión en el 20-30% de los casos) y la agresividad territorial no resultaba afectada (Hart y Eckstein, 1997).

14. La castración influye de forma negativa en primer lugar en la agresión frente a extraños, seguido por la ansiedad por separación y la agresión frente a los propietarios (Takeuchi y col., 2001).

15. La castración en hembras se asocia a un aumento en este tipo de problemas, es decir, agresión frente a extraños-propietarios y ansiedad por separación (Podberscek y Serpell, 1996). Según O’Farrell y Peachey (1990) en hembras castradas aparece una conducta indiscriminada a la hora de comer.

Efectos de la castración sobre conductas relacionadas con la reproducción

El problema conductual que más resulta afectado por la castración es el vagabundeo, que resulta suprimido en más del 90% de los perros, seguido en orden de frecuencia por la monta y la pelea intrasexual, con una supresión del 60-70% (Hart y Eckstein, 1997). Probablemente porque se trate de conductas asociadas a patrones reproductivos.

En el caso de las hembras, la conducta sexual desaparece de forma definitiva después de la castración (Manteca, 1996 y 2002). En los machos, por el contrario, los efectos de la castración son muy variables e incluso inexistentes ya que se ha observado que la castración en machos prepuberales no reduce significativamente la monta ni la respuesta sexual al estro de las perras, tampoco reduce la agresividad ni las peleas cuando compiten ya sea por jugueteshuesos o por perras en celo. Lo que si se afecta es la incapacidad de estos perros castrados en conseguir copular con la hembra (Le Boeuf, 1970). Otros autores sostienen que con la castración se reduce la monta (Overall, 2001).

Parte de esta variabilidad podría deberse a la experiencia previa del animal, de forma que los individuos que hubieran copulado repetidas veces antes de la castración seguirían manifestando conducta sexual después de la intervención en mayor medida que los animales sin experiencia sexual previa, aunque siempre en menor medida que cuando estaban sin castrar (Manteca, 1996 y 2002).

Conclusiones

La castración es un medio efectivo para tratar problemas conductuales que pudieran estar relacionados con la reproducción como son el vagabundeo, la monta y la agresividad intraespecífica de los machos. Teniendo en cuenta que no existe unanimidad a la hora de determinar si la castración es efectiva o no en función del problema conductual y que no todos los perros tienen por qué responder de la misma manera, se recomienda que antes de dar el paso irreversible de dicho acto, se consulte en una clinica veterinaria por una valoración empírica previa mediante la castración química o medicamentosa. Para este fin, en el macho se podría utilizar antiandrógenos esteroideos, como la ciproterona o el megestrol, o no esteroideos como la flutamida, nilutamida o bicalutamida. En el caso de la hembra se podría ensayar con progestágenos. En cualquier caso, lo que si es seguro es que la esterilización es el método habitual para controlar la natalidad y superpoblación de perros.

¿Por qué el chocolate es malo para los perros?

Existen diferentes alimentos prohibidos para los perros por sus efectos perniciosos para la salud, mientras que a los humanos pueden sin embargo resultarnos beneficiosos. Generalmente los perros pueden alimentarse con alguna de las siguientes comidas:

-Pienso completo deshidratado en croquetas.
-Pienso completo semihúmedo.
-Comida enlatada con carne o preparado en casa de carne cocida, arroz y pasta de cereales.
-Galletas, huesos procesados para perros como golosina o premio.

Los dulces, notablemente el chocolate, que para los humanos son golosinas, son nocivos para los perros y deben evitarse totalmente sin excepciones ya que los perros tienen sus propias golosinas y no se verían beneficiados por la ingesta de azúcares industriales, pudiendo desarrollar diabetes y otras afecciones. El riesgo para el perro depende del tipo de chocolate, del tamaño del perro y de la cantidad ingerida. El componente del chocolate que resulta tóxico para los perros se llama teobromina. Mientras que los humanos metabolizan la teobromina fácilmente, los perros, y otros animales domésticos, lo hacen mucho más lentamente, lo que permite que se acumule en su organismo durante horas hasta alcanzar niveles tóxicos.

teobrominaLa teobromina (C7H8N4O2, de nombre químico 3,7-dimetilxantina ó 3,7-dihidro-3,7-dimetil-1H-purina-2,6-diona) es un alcaloide de la familia de las metilxantinas, familia que incluye también a la teofilina y la cafeína. En estado puro, es un polvo blanco. Es soluble en ácidos y bases, poco soluble en agua y alcohol etílico, y prácticamente insoluble en éter etílico.

Esta sustancia se encuentra en la planta del cacao (Theobroma cacao), principalmente en las semillas, las cuales contienen entre un 1% a un 4% de teobromina. Al fermentar y secar las semillas, luego procesar el extracto obtenido combinando la pasta de cacao y la manteca con azúcar, se obtiene el chocolate. El chocolate negro contiene aproximadamente 450 mg de teobromina en 30 gramos, esto es diez veces más que el chocolate con leche común. Cuanto más oscuro y amargo es el chocolate, más teobromina contiene debido al mayor porcentaje de cacao, y más peligroso es para los perros. Cuanto más diluido esté el cacao con leche y frutos secos, menos peligroso.

Un perro grande puede ingerir mucho más chocolate que un perro pequeño, antes de empezar a tener efectos adversos. También conviene recordar que los diferentes tipos de chocolate tienen distintos niveles de teobromina. El chocolate a la taza y el chocolate negro contienen los niveles más altos, mientras que el chocolate con leche y el chocolate blanco tienen los más bajos.

chocolate, alimento nocivo para los perrosSi su perro consume una pequeña cantidad de chocolate, probablemente sólo le produzca un malestar estomacal, dolor intestinal. Podría vomitar o tener diarrea. Sin embargo, cantidades mayores tendrán efectos más graves. La teobromina puede producir temblores musculares, convulsiones, un latido cardíaco irregular, hemorragias internas o un ataque al corazón. Produce efectos similares a las otras metilxantinas, es decir, estimulación del sistema nervioso central, broncodilatación y diversos efectos cardiovasculares. En los humanos no se ven estos efectos al consumir chocolate, siendo muy raras las intoxicaciones, aunque es posible que pueda producir dolor de cabeza, inapetencia o alergias en personas sensibles. El café, como el cacao, es particularmente peligroso para los perros, y puede ocasionar aumento del ritmo cardíaco, diarrea, ataques de apoplejía, coma.

La fase inicial del envenenamiento por teobromina normalmente se manifiesta con una hiperactividad severa. No se preocupe si su perro se ha comido los restos de una chocolatina, ha chupado un envoltorio o se ha tragado la última onza de una tableta de chocolate, ya que ésto no aporta una dosis de teobromina lo suficientemente alta como para hacerle daño. Sin embargo, si tiene un perro pequeño que se ha comido una caja de bombones, debe llevarlo al veterinario inmediatamente. Y si se trata de una tableta de chocolate negro o amargo, del peso que sea, es mejor pecar de cauteloso. El alto nivel de teobromina que tiene el chocolate negro hace que se necesite sólo una pequeña cantidad para que un perro resulte envenenado. Se estima que en perros la dosis con toxicidad letal es de 6-15 gramos de chocolate negro (el que contiene mayor concentración de teobromina) por cada kilogramo de peso del animal.

El tratamiento habitual del envenenamiento por teobromina consiste en inducir el vómito en el plazo de dos horas tras la ingesta. Si está preocupado porque su perro puede haber comido una gran cantidad de chocolate, no dude en llamar a su veterinario. El tiempo en estos casos es de vital importancia, si descubre que su perro ha comido chocolate, tome nota del tipo y trate de calcular la cantidad ingerida. Llame al veterinario o a un servicio de emergencias urgentemente. Asegúrese de que sus hijos sepan lo importante que es guardar los chocolates y dulces fuera del alcance de su perro.